lunes, 1 de enero de 2007

El Mundo según Globovisión

Hace unos minutos, la página de Globovisión tenía esta "noticia", cuyo origen es la agencia AFP (Globovisión la editó o procesó, según lo indica el crédito al final del texto) abriendo su espacio informativo. Dice el titular: El mundo recibió 2007 con millones de personas en las calles.

Dice el lead (primer párrafo):


Millones de personas salieron a las calles en las grandes ciudades de Europa y Estados Unidos para recibir, después de que horas antes lo hicieran en Asia, al nuevo año 2007...


Ya lo sabe, estimado usuario: el mundo es Europa y Estados Unidos. Si usted vive o nació en otra parte usted no es un ciudadano del planeta tierra (al menos no forma parte de esa especie que celebra el fin de año, llamada raza humana). Usted es algo a lo cual Globovisión y la agencia AFP desprecian a tal punto que no lo consideran parte del mundo. Detalles.

10 comentarios:

steppenwolf dijo...

a ver, y porque carajos los occidentales debemos ver el mundo desde el punto de vista de la periferia... por favor

JRDuque dijo...

Ah, es que el mundo tiene un centro y una periferia. Si no me lo dices no me entero.
Qué emocionante. Primer sabio que aterriza en ete blog en 2007.

JAZZ dijo...

Cierto es que el mundo no es sólo Europa y Estados Unidos. Ahora bien, creo que steppenwolf no te está informando sobre la existencia del centro y la periferia... eso ya lo sabemos. Lo que pregunta es por qué se debe ver al mundo desde el punto de vista de la periferia. Algo así como aquel planteamiento a propósito del día de la resistencia indígena: miramos nuestra historia desde la perspectiva del grito de “tierra, tierra” de Rodrigo de Triana o nos vemos desde el de “barco, barco” del primer nativo que avistó en el Caribe las carabelas de Colón.

El sarcasmo te quedó lindo, pero fuera de lugar.

steppenwolf dijo...

¿donde se produce la mayor parte de la tecnología? ¿libros, peliculas y otros bienes culturales? puede o no gustaros la idea pero hay un centro y hay una periferia...

steppenwolf dijo...

habiendo entonces una periferia... de la que algunos latinos como vos se sienten a gusto defender sin pertenecer... es donde comienza la confusión... entiendo tu postura, para vos, latinoamérica es "periferia" como lo es dentro de Venezuela ese oeste que idealizas, ahí esta el error, latinoamérica es occidente, y nuestro deber es aprovechar esa occidentalidad...

JRDuque dijo...

Jazz. ¿Por qué "se debe ver al mundo desde el punto de vista de la periferia"? Respuesta: no existe tal periferia. Si tú crees que Europa y EEUU son el centro del mundo y nosotros la periferia entonces eres un autoexcluido, un pobre tipo que le da más valor a la hegemonía anglosajona que a tu propia gente (no sé, se me antoja que eres de por estos lados).

Steppenwolf. Ya que interpretas lo que dije como te da la gana, te lo explico sin el chiste (la gente seria como tú es una vaina). El mundo industrializaedo produce más objetos de los que tú mencionas que nosotros, pero nosotros "producimos" más gente. ¿Dónde vivimos la mayoría de los seres humanos? ¿Son más importantes los objetos made in USA que la gente? ¿Por qué entonces darle más importancia a las hegemonías que a quienes vivimos aquí? ¿Porque producen más computadoras?
Después de leerte creo que sí, va siendo más necesario que el mundo nos tome más en cuenta, que las cosas se vean desde nuestro punto de vista y no desde las hegemonías. Esa mierda autodenominada "primer mundo" apesta. Allá tú si quieres seguir convirtiendo sus productos en un fetiche digno de culto. El mundo no industrializado merece respeto. Ya sé cuál será tu próximo comentario: dirás que yo soy fan de los gringos porque uso una computadora. Anda, échale piernas. El esquematismo mental es una constante de los adoradores del "primer mundo".

Y bueno, respecto a la "occidentalidad" que te sientes obligado a respetar, si "occidentalidad" es postrarse en presencia de un anglosajón entonces pueden ir metiéndose su "occidentalidad" por el hueco del culo.

steppenwolf dijo...

jajaja nunca diria que eres adorador de nadie por usar una pc, a veces soy serio, en este caso porque el tema me lo parece, no crees que, al ubicarte en ese oeste programático estás tu siendo el autoexcluido? no hablo de primer o tercer mundo, lo que no entiendo es esa necesidad de una parte de mis coterraneos en negar su cultura macro, su civilizacion para decirlo en terminos huntingtonianos, muy al estilo de galeano para lamentarnos por un pasado del que salimos más beneficiados q jodidos...

Gerardo-M dijo...

¿De verdad crees que ese titular implica el desprecio del que hablas? Es decir..."El mundo recibió el 2007 con millones de personas en las calles", luego el primer párrafo, como lo citas, dice que millones de personas salieron a las calles en Estados Unidos y Europa a celebrarlo, cosa que no es falsa, la vaina tiene sentido. ¿De qué exclusión hablas? La noticia simplemente está comentando tales celebraciones y punto, otra vaina es que un absurdo y mal infundado resentimiento, a mi parecer, te lleve a verlo de una manera tan espantosa y denigrante. De qué vainas se agarran...habla de una verdadera exclusión que esté justificada.

JRD dijo...

La verdad, no tengo ningún interés en mostrarles (a ambos, Steppen y Gerardo) algo que uno simplemente abre los ojos y está ahí. Si en sus años de vida no se han dado cuenta de que hay un poder hegemónico que ejerce una cosa llamada dominación, y que ésta comienza desde un discurso que de tanto zampártelo a muchos ya les parece "natural", no creo que exponiendo razones aquí vaya a convencerlos.
Quedemos en eso entonces: yo digo mis estupideces de resentido, ustedes me replican con su sabiduría de preintelectuales que descubrieron que el discurso del poder es cándido, y listo: yo a mi ignorancia y ustedes a su olimpo, ¿ta bien?

Elso Berano Manda dijo...

Steppen, Gerardo, aquí van "mundo" y "occidente" en este patio trasero e invisible a esas dos cosas que nombré:
CHATARRA.
Un catanare cargado de chatarra viene llegando por la ruta cósmica del tiempo. Como un autobús cumpliendo su horario, cada Navidad regresa este estúpido carnaval de consumo, adornos inútiles y sentimientos artificiales a dizque conmemorar el cumpleaños de Chuíto. Un símbolo de lo peor de la dinámica socioeconómica del capitalismo despliega y arma sus barracones de circo en el campo de la siquis colectiva; una avanzada del peor ejército mercenario penetra y se instala cómodamente en el territorio ya no soberano de nuestras conductas para hacer estragos de lo poco que nos queda de autóctono y originario. Las huestes de soldados de fortuna secuestran y violan nuestros infantes con nuestro permiso, sembrando en el vientre de sus tiernas mentes las ideas que en el futuro los harán sus cómplices en la predación de lo nuestro.
Los invasores levantan sus estandartes de pinos y bolitas, sus Santas barbudos y sus lazos de regalo; el aire retumba de las peanas de victoria de villancicos, gaitas y músicas navideñas mientras nuestras poblaciones son arreadas prisioneras a las mazmorras de los centros comerciales donde se transan las miserables ganancias de las horas-hombre sustraídas de sus vidas por bienes suntuarios e inútiles en la atmósfera surrealista del comercio.
En nuestro propio suelo, sin el menor reparo ante nuestra mirada atónita, los amigos del imperio invasor compiten en actos de sumisión y entreguismo. Desfilan con fervor los colaboracionistas, cada cual lidiando por prostrarse con más gracia y donosura en abyecta adoración de los símbolos del mercado que los ha privado de su esencia interior dejando en su lugar un corazón falso de hojalata.
Festones y guirnaldas por doquier, paisajes nevados con carrozas volantes arrastradas por renos, nuestro país deja de ser nuestro y se convierte en lo que en realidad es y seguirá siendo si no actuamos: un bastión más de la penetración cultural que precede a las invasiones reales. Las hamburguesas y los sannicolases llegan antes que las bombas, aplanan el terreno sicosocial para moldear nuestro pueblo a la aceptación e idolatría de los productos chatarra que vomita sobre nosotros la industria de lo artificial y accesorio a cambio de la renta petrolera, igual que otrora pasó con nuestro oro y piedras preciosas a cambio de espejos y vidrios coloreados.
Los vidrios coloreados vinieron acompañados de la ponzoña judeocristiana que reemplazó nuestra cosmogonía; nuestro pueblo rinde culto a la misma cruz en cuyo nombre se libraron las más horrendas guerras, y se prostra de hinojos ante sus purpurados parlanchines de feria buscando redimirse de pecados que nos son ajenos y de los cuales no somos culpables... pero he allí el sublime truco de la fe, el mismo que nos condenó al trabajo esclavo con la promesa de un nirvana después de esta vida, cuyos frutos entregamos como ofrenda al altar blasfemo e hipócrita que usurpa el legado del Cristo socialista que debería ser ejemplo de conducta de sus pastores.
La revolución de la que somos protagonistas debe tomar como suya la tarea de recuperar los espacios sicosociales ocupados durante cinco siglos por fuerzas alienígenas para las cuales somos, y así nos lo han hecho creer, seres inferiores. Hasta llegó a discutirse si teníamos o no algún componente espiritual (alma, le dicen por allí). Con amos de esa calaña ordenando nuestras vidas, muy poco será lo que podamos avanzar, ya que grava demasiado el lastre del sentimiento de inferioridad al momento de liberarnos de los yugos. Esclavos timoratos de la luz de la autodeterminación, ya lo hemos visto antes, se resisten a dejarse quitar las confortables cadenas de la mansedumbre; se hicieron adictos al látigo.
Librémonos del lastre intelectual. Fuera cruces, miquimauses, santas y supermanes. Para avanzar ligero, esta revolución debe sacudirse de encima esa chatarra.
Ing. Franco Munini.