lunes, 24 de agosto de 2009

Tracción de sangre: el país en las huellas del pueblo

Tengo rato acariciando la idea de largarme de Caracas, ciudad con la cual mantengo hace rato una relación perversa (la adoro pero sé que debo divorciarme de ella). Corrijo: hace un año acariciaba esa idea, ahora la manoseo y la penetro y casi la empreño. He dado algunos pasos preparatorios en esa dirección, y esos pasos son tantos que ya ando en plan itinerante pegando unos brincos cada vez más prolongados fuera de la capital. Creo que esbocé o insinué algunas de mis motivaciones principales en este artículo.
Mientras acostumbro mejor el cuerpo y la mente a la concreción de la idea ando garrapateando una especie de cuaderno de viajes, que no es sino la exploración o reencuentro con el país que dejé atrás en la infancia y juventud sin haberle metido el diente como debía. Y adivinen qué, el cuaderno de viajes ya es un blog en construcción (otro más. Qué verga, ¿ah?), uno que busca y registra lo que se está construyendo y destruyendo más allá de Caracas, y más allá de esa rara visión de la política que hemos consolidado los venezolanos, en la cual no hay sino confrontación entre el chavismo y el antichavismo.
Vayan a visitarlo pues. El nuevo blog es una visión individual (aunque no individualista) de ese fantasma que nos recorre: la nobleza de corazón, el ímpetu revolucionario (ese que existe más allá de Chávez o antichávez), la sencillez o la altivez de un pueblo y sus íconos olvidados o en peligro de olvido.

11 comentarios:

luigino dijo...

Que arrecho eres tú, te vas pal coño y nos dejas este peo de ciudad a nosotros. Ya verás, yo también me iré algún día.

Reinaldo Iturriza López dijo...

El Duque se nos está poniendo viejo vale. Qué buena vaina.

Andrea López dijo...

Bestia, Duque. Así estará la cosa que tu, insigne caraqueño, también quieres huir. Qué lástima que todos los que creímos en una Caracas habitable, vivible, ecológica y segura; hayamos terminado huyendo.

Celebro que te dediques a cosas que enaltezcan el espíritu. Hay que cultivarse para que a la vuelta podamos emprender la composición de lo que el neoadequismo terminó destruyendo.

Besito

JRD dijo...

Estimad@s. Me enternece ver que cada uno a su manera huele aquí algo de derrota y huida. En alguna conversa les explicaré mejor cómo es que la pelea es una sola y no tiene por qué ser Caracas o una ciudad específica su único campo de batalla.

Andrea, Caracas no está destruida ni inhabitable a causa de ningún neoadequismo sino, lo mismo que cualquier otra ciudad del mundo, a causa del capitalismo. Es imposible que una ciudad capitalista sea ecológica, humana bonita ni nada, porque ningún campo de concentración puede serlo. Ninguna megalópolis que derrocha 95% de su energía en centros comerciales, en automóviles y en viviendas para amos y esclavos puede ser amable para nadie, salvo para los primeros.

Así pues, mi decisión no es huida sino repliegue; no es evasión sino reacomodo en este tablero de ajedrez que es la vida y la política; no es búsqueda de relax sino resguardo de mi salud física. De la salud mental no puedo ocuparme, porque lo que se jodió por cuarenta y pico de años ya a estas alturas no tiene remedio.

Gracias igual, compas.

Andrea López dijo...

Bueno querido,

Conozco ciudades capitalistas que tienen parques, aceras en buen estado, semáforos que funiconan y se respetan, gente caminando en las calles y no en malls; ancianos que pueden salir hasta altas horas de la noche; vías para personas con discapacidad; transporte sin el volúmen a millón, gente rumbeando y caminando sin que la violen, la atraquen o la maten. Yo sí creo que el mal estado de nuestra ciudad se debe al neoadequismo, porque si bien es cierto que nuestra ciudad ya estaba bien jodida desde los setentas; Barreto y Bernal no hicieron sino darle continuidad al desastre. Hasta Jacqueline desistió del maravilloso y utópico proyecto Guaire, Lástima.

Un abrazo, ya sigo tu próximo blog...

Gustavo Mérida dijo...

¿Resguardo de tu salud fisica? ¿Se acabaron las cervecitas y el ron? Y mosca, que la metropolitana está en todas partes. Cuidese.

Anónimo dijo...

Te alcanzo en un rato

JRD dijo...

Ah, ya te entiendo, Andrea: tú quisieras que toda la ciudad fuera como el 23 de Enero, donde ejercemos y construimos todo eso que mencionas sin esperar que el Gobierno nos haga el favor de construir el país por la gente.
Con todo, ni siquiera ese ímpetu puede salvar a la ciudad. Y si hay alguna que funcione gracias a un Gobierno pues peor, porque la gente puede llegar a creer que el capitalismo no es malo, que sólo hay que administrarlo bien.

La próxima vez que pases por Caracas avisa, yo me lanzo corriendo y te enseño qué cosa es la Revolución, porque es evidente que alguien te estafó diciendo que Gobierno (nacional o municipal) y Revolución son la misma cosa. Vente pa que veas de lo que te estás perdiendo.

Andrea López dijo...

Por supuesto que cuando vaya te llamo pa que me enseñes. La vaina es que ví bastante pues trabajé cinco años en barrios. Y sí, la gente hace cosas realmente revolucionarias, como los edificios de Puerta de Caracas, erigidos por la autogestión de la comunidad de Catuche con Fe y Alegría; o las tuberías de agua que mujeres y hombres de La Pedrera en Antímano lograron poner luego de 25 años sin agua.

El problema es el neoadequismo y la concentración de poder. En el primer caso, la gente tiene sus apartamentos pero el Estado les niega los títulos de propiedad, además de recursos para seguir construyendo pues aún hay familias sin vivienda desde el deslave. Ni hablar de los retrasos que han ocasionado los cambios de 13 ministros en 10 años.

En el segundo caso, pues después de celebrar que por fin La Pedrera tenía agua... ¡zas! al año siguiente el barrio se cayó completííco... y ¿sabes por qué? Mala asesoría de Hidrocapital. Bernal llegó, terminó de demoler lo que quedaba y le pasó el coroto a vivienda. Ahora estás familias viven en galpones.

Acéptalo Duque, el problema es el neoadequismo, esa mentalidad whiskicera, egoísta y mediocre; aunada a la concentración de poder de mentirosos que le dicen al pueblo que son ellos los que tienen la sartén por el mango.

Otro besito,

JRD dijo...

Tú quieres que yo culpe al chavismo de algo grave. Complaciendo peticiones, aquí va: las gestiones de Barreto, Bernal y todas las gestiones chavistas que tú quieras señalar, incluso la de Chávez, han sido una plasta de mierda. Pero no puedo decir que sean las responsables de la destrucción de Caracas porque sé qué cosa había antes y conozco la historia de mi país, conozco la naturaleza del capitalismo y sé qué cosa es la democracia.

Anónimo dijo...

hola: me uno al cmentario del duque en lo siguiente: solo he tenido de viajar al exterior una vez a una de las ciudades mas europeas de este continente, Buenos aires, donde uno se sorprende con la cantidad de plazas, aceras de 8 metros de ancho de cada lado para caminar, parques a patadas y no tantos centros comerciales...ideal, no???? pero resulta y acontece que de la mima manera en que se empeñan en mostrar su grandeza es el mism empeño por mostrar sus derrotas, tambin fui "por casualidad" a los suburbios y me di cuenta que si el ciudadano no tiene razon para ir a estos sectores, vive sin enterarse como existen ranchos y casas de bloques como nuestros barrios "sin nada que envidiarles" con mucha miseria y pobreza....En chile, en ese supuesto periodo maravilloso del pinochetismo, los arquitectos y urbanistas de esa generacion y que apoyaron ese golpe se empeñaron en construir vias y urbanizaciones que ocultaran por completo a los barrios de manera que una persona habitante de la ciudad, podía tranquilamente pasar parte de su vida sin enterarse de la pobresa y los errores de su belo sistema...

aqui en nuestra ciudad nos empeñamos todos los dias en mostrarnos tal cual somos y por supuesto, sin engaños, nos muestra todo lo que tenemos pendientes por hacer...asi que seremos feos pero honestos!!!!