miércoles, 7 de octubre de 2009

La clase media no debe seguir intentando contar la Historia del Pueblo

Hace unos pocos meses, cuando trabajaba en Ávila TV, me solicitaron que les diera el discurso de bienvenida a la EMPA (Escuela de Medios y Producción Audiovisual) a la cohorte de muchachos y muchachas que recién ingresaba. Me metí en aquel salón lleno de chamos, les vi la cara, les vi la ropa, los oí hablar, y decidí soltarles uno de los discursos que llevaba en la cabeza para la ocasión. Desde la primera frase los entrompé por el medio de la calle: “A ustedes se les nota que han pasado hambre. Que los viejos de ustedes, al igual que los míos, han pasado hambre también y se han ganado la vida trabajándoles a los ricos. Ustedes y yo somos unos pelabolas”. Les miré la cara a todos esperando la reacción. En los párrafos finales de este artículo les termino de echar el cuento.

***

Yo no soy cineasta, cinéfilo, crítico de cine ni estudiante de lo mismo. Yo soy un tipo que de vez en cuando ve unas películas y se forma un juicio sobre ellas. Tal vez no manejo muchos ni mayores ni suficientes criterios cinematográficos, artísticos o estéticos como para decir que soy un experto en cine o en nada que se le parezca o relacione. Pero sucede que, aparte de un par de ojos que han de tragarse los gusanos o el glaucoma, manejo ese tipo de elementos de juicio, criterio o mala intención que me hacen sospechar que unos reales estuvieron bien o mal gastados en determinada película. Y algo más: la convicción de que nuestra historia como pueblo no puede seguir contándola la clase media.

Esa fue la presentación personal de mí mismo. Ahora, mi opinión personal de lo que es la película venezolana “Zamora”: es una plasta de mierda que nunca debió haber sido rodada y mucho menos subvencionada por el Estado venezolano. Dicen que a Chávez le encantó la película y que recomendó verla. Me importa un coño. Esa película es un bodrio y si usted está pensando ir al cine a verla mejor ahórrese esos reales.

Antes de “Zamora”, la última película venezolana que me hizo salir arrecho de la sala de cine fue “El Caracazo”. Ambas fueron dirigidas por Román Chalbaud, en ambas participaron más o menos los mismos actores y en ambas se nota al menos una tara inaceptable para alguien que se dice creador: el empeño obvio, evidente y vergonzoso de hacer que el discurso repita y reproduzca la visión de la Historia que tiene el presidente Hugo Chávez para serle complaciente. Iba a decir “para jalarle bolas”, pero he decidido ser respetuoso en este artículo.

Luis Britto García ha contado cómo fue que le rejodieron el guión original. Le creo.

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Yo no quiero juzgar al Román Chalbaud cineasta porque a mí el cine venezolano y mundial me importan un pepino, dos tomates y un ají. Es decir, me importa un coño si la cinematografía de tal o cual país o industria están en pleno auge o en decadencia. En general cuando yo voy al cine es porque me distraigo bastante con el culo de Jennifer López y Angelina Jolie, gozo una bola con los efectos especiales de ciertas películas hechas para impresionar con eso y me río con las payasadas y chistes malos de Jim Carrey. A lo mejor eso me descalifica para emitir juicios concluyentes sobre el cine-arte, pero no sobre el cine-negocio, el cine-industria y el cine-discurso político, que son los temas de este artículo.

A mí me parece una aberración que se haya gastado el billetamen que se gastó para poner en las pantallas una película mal contada donde no queda claro por qué Zamora era querido por las clases oprimidas, no queda claro por qué en ciertas escenas uno ve pasajes reciclados de “La Oveja Negra” y “Pandemónium” y no queda claro si el José Antonio Páez reducido en la película a ricachón entregado a los placeres sensuales tuvo un pasado glorioso. Yo creo que Chalbaud oyó a Chávez decir que Páez era un traidor y entonces él, para complacer a Chávez, construyó un Páez estúpido, flatulento y amanerado, algo así como un Milos Alcalay del siglo XIX (y maldita sea, hasta se parece físicamente a Alcalay el actor). No tengo noticias de cómo ni bajo qué criterio se construyeron los personajes, pero alguna intención debe haber en el hecho de que Páez y Juan Crisóstomo Falcón sean sólo un par de gordos burgueses y maricones, Zamora un tipo que enamoraba a las nenas con sólo mirarlas y tocarse el ala del sombrero, y Daniela Alvarado una doncella a quien el General de Hombres Libres le zampó una hija en el único encuentro que tuvieron, hija que después se convierte, no en un personaje sino en una alegoría: la coñita que le llevaba la espada a Zamora para todas partes pero que nunca se la entregó, por razones que Chalbaud se reserva y que seguramente se llevará a la tumba.

Por cierto, no es casual en lo absoluto que los personajes mejor logrados de la película, y en general de toda la cinematografía nacional, son aquellos bichos afectados y tal: la clase media es super efectiva para narrarse a sí misma. Guzmán Blanco y Juan Crisóstomo Falcón están bien dibujados ahí. Obvio: Chalbaud les conoce el alma a los bichos de su clase y visión del mundo. Él sabe cómo dibujarlos. Obvio también que Martín Espinoza haya quedado como una caricatura.

Ya asomé allá arriba lo que creo que explica ciertas distorsiones, y quiero profundizar en ello: la clase media no debería contar la Historia del pueblo oprimido. La Historia nuestra debemos contarla nosotros. Se atraviesa un detalle: estamos hablando de cine, y el cine es un arte desarrollado y perfeccionado por la clase media. Es un arte sifrino, dominado, manejado, monopolizado, colonizado, secuestrado y explotado por sifrinos de clase media. No debe extrañarnos entonces que la estética y el discurso de ese arte queden siempre o por lo general impregnados de esa aura sifrinoide.

Hay una escena de El Caracazo que me hizo dar con todas las claves necesarias para llegar a esta conclusión. Es la escena en la cual un grupo de gente del 23 de Enero (el coñísimo, no fue capaz de escoger otra parroquia) decide bajar a la avenida Bolívar en pleno mariquerón de la masacre del 28-F, para enfrentar a la represión policial. Cuando llegan a Parque Central, el grupo (encabezado por el actor que, según supongo que supuso Chalbaud, era el que mejor podía representar a un líder popular del Veintitrés: Yanis Chimaras, que en paz descanse) se pone frente al pelotón de pacos y ¿saben qué?, pues todos se arrodillan, se toman de las manos y empiezan a cantar el himno nacional. Sólo a un sujeto de clase media que no salió de su apartamento en El Cafetal (o que no estaba en el país cuando aquel rolo de peo) pudo habérsele ocurrido una escena miserable, estúpida y risible como esa. Y mejor no hablemos del personaje del super héroe y líder de los motorizados de Petare, Fernando Carrillo, y su parrillera, La Coconaza, porque ya me estoy como arrechando.

***

Regreso a la EMPA-Ávila TV, al discurso de bienvenida a los chamos.

Después de la provocación, cuando confirmé que tenían una risa o una mueca de aprobación o arrechera cómplice y ninguno me reviró, continué. “Ustedes vinieron a aprender a utilizar una herramienta sifrina y secuestrada por los sifrinos. Ustedes pueden revertir eso y aprovecharla para contar la Historia de nosotros, los pelabolas. Hay un método para lograrlo, y es este: compas, pase lo que pase, triunfen como triunfen o fracasenm como fracasen; gánense la lotería o lleguen a Hollywood y a hacer carrera en estados Unidos o en Europa, por favor hijos míos nunca olviden de dónde vienen. Nunca olviden que nacieron pobres, y que los pobres tenemos una Historia que contar. No dejen que venga un sifrino mamagüevo a contarla por ustedes, pero por sobre todas las cosas, se dediquen o no a hacer cine o televisión, hermanos, nunca olviden de dónde vienen”.

Mi invitación a los cineastas o productores audiovisuales venezolanos, sifrinos y clase media casi todos: en vez de estar recreando dinámicas sociales que no conocen dedíquense a narrar las incidencias de las clases medias y altas. Si usted no vivió en un barrio no puede contar al barrio, por mucho que tenga panas o amores allí, compre drogas allí, rumbee allí, pase unos fines de semana allí. Si usted no es pobre siempre le quedará impostado y ridículo su relato de la Historia de los pobres. Dedíquese a contarnos su clase. O siga estafando a sus compinches de clase haciéndoles creer que La Oveja Negra, Amores de Barrio Adentro y El Caracazo son retrato fieles de la realidad. Pero no nos intenten a joder a nosotros. Aquí los tenemos es pillaos.

50 comentarios:

Anónimo dijo...

El Cayapo Menol

Tu si eres marico perro jajajajajajaja
"Iba a decir “para jalarle bolas”, pero he decidido ser respetuoso en este artículo."
Que te pasa chamo ya hasta pareces clase mierda perdon clase media jajajajajajajajajaj, que respeto ni que respeto un coñisimo e su madre, Chalboud, al igual que fruto vivas, al igual que tu maestro abreu, al igual perez esquivel el del futbol y todos esos relambe pipe que ahora y que son Revolucionarios lo que han sido son y seran es vividores del estado siempre lo fueron y no podran dejar de serlo jamas es su naturaleza.

La peliculas de este tipo son malisimas, todas, todas,todas, como las azpurbua, el cine es patetico aqui porque lo que somos es imitadores, fusiladores profesionales,y avergonzados de nosotros, es asi que en la pelicula de Bolivar con la que abrio tves, aparece una hermana de Bolivar escualida la plasta e mierda esa recibiendolo con honores, cuando eso nunca ocurrio porque ella le tenia arrechera a su hermano simple. El caracazo despues de 1814 la arrechera mas colectiva de nuestra historia donde el protagonista era una masa y no individuos, pues llego chalbo o como se escriba y lo volvio un acto shequesperiano, es decir un romeo y una julieta y fueron felices para siempre. El cine asi como cualquier expresion cultural debe ser autentica nuestra pero mientras nuestra historia nos averguenze eso no ocurrira, mientras ser negro, indio, latino sea una verguenza eso no ocurrira y tui seguiras viendo ese cine malo, ademas yo no veo cine venezolano porque dicen muchas groserias jajajajajajajajajajajajajajajajajajjajajajajajjaa

Area 23 dijo...

mas apegao a lo real imposible... te lacreastes...

hz.- dijo...

bravo! tenemos que apropiarnos de las herramientas que siempre nos han negado por temor a que contemos lo que no les interesa que contemos

Erik dijo...

Te recomiendo a ti y a los lectores de este blog que lean “El trabajador” de Ernst Jünger, allí se demuestra claramente como el cine es un producto del proletariado y no de la burguesía, cuyo arte dramático por excelencia es el teatro. El cine es un arte de masas no de la de clase media. Por cierto, dicha clase es algo bastante indeterminado. Sería mejor hablar de clases medias, en plural, desde los intelectuales del 23 de Enero hasta la sifrina de Caurimare. Saludos.
EDB

Anónimo dijo...

No he visto la pelicula pero despues de esto paso...Gracias perrito

Daniel Lara F. dijo...

Para mi hay cine bueno y cine malo.El bueno es el que me entretiene. El malo es el que no evita que me duerma en la sala.
Eso me pasó con El caracazo: me iba a dormir pal coño,de no ser porque el aire acondicionado de la sala semi vacía atentaba contra Morfeo.
Chalbaud es un impostor. El cine que está haciendo hoy no solo es jalabola sino malo: no entretiene. Película de Chalbaud:El pez que fuma,intento notable de explicar la historia de Venezuela desde un burdel:El pueblo es la puta que cambia de chulo cada cierto tiempo.
Evidencia de la chulería y jalabolismo de Chalbaud: Cuando se iba a fundar la villa del cine, en Aló presidente,Chávez hablaba de cine venezolano y de los nuevos proyectos que se harían. Chalbaud estaba en el publico del programa. Y Chávez suelta esta perla: "por fin habrá un cine verdaderamente venezolano, que hable de nuestra patria...no esas películas llenas de prostitutuas y groserías.."
Y Chalbaud (quien hizo su carrera a base de películas "de prostitutas y llenas de groserías) estaba en el público del programa. Y no dijo ni esta boca es mía.
Para qué iba a decir algo? para perder los suculentos billetones que le darían por hacer peliculitas como El Caracazo?
Debe ser por eso que Azpúrua no ha hecho más nada: con las actuales instituciones que dan plata al cine en venezuela, es imposible hacer una película de la calidad de Amanecio de golpe, o alguno de los documentales que en su momento hicieron mucho más de lo que pretenden hacer los "documentalistas" de Vive o TVES

el jirajara dijo...

Pues nosotros vimos la película y no entendimos un coño. Buscamos a Zamora y no lo encontramos. Y David dijo que la niña que sale ahí,la alegoría que dices tú, era la mujer de Zamora cuando estaba pequeña. Zamora vive, debemos filmarla y guionizarla nosotros para que no regresen nuestros líderes en la piel de los escuálidos.

JRD dijo...

Area 23 y Hz.
Ajá, nos estamos entendiendo. A ver si cogemos letra, y la profundizamos.

Erik.
El problema con los que creen que los autores europeos lo resolvieron todo es que la realidad suele echarles una pela bárbara. Lo que dices que dijo Jünger seguramente se refiere al origen (tus palabras: "es producto de..."), no a lo que sucede con el cine hoy y aquí. Hoy el cine está secuestrado por un parrandón de mamagüevos de clase media. Lo mismo el rock, que tiene origen y espíritu obrero pero luego fue secuestrado por la industria musical y hoy es patrimonio de ustedes. Digo, de la clase media.

Sobre "las clases medias", te faltó incluir algunos ejemplares junto a la simpar de Caurimare y los intelectuales del 23. Por ejemplo académicos de las universidades, de derecha todos, que creen que son de izquierda porque leen a los teóricos europeos y les rinden culto. Esos que dicen que son de izquierda pero viven, actúan y se aíslan del mundo con sus libracos como todo burgués, pero quieren darle clases de socialismo a quienes están construyéndolo en la calle cada día.

JRD dijo...

Jirajara.
Así mismo es. Y para que no les queden dudas a los gafos que vienen a escarbar en busca de segundas intenciones: creo que la única manera de contar nuestra historia es apartándonos del circuito de bichos que andan más pendientes de coronarse unos recursos que de contar la historia. Con lo poco que tenemos, podemos. Y lo haremos. Anótelo ahí.

Anónimo dijo...

Coño hay un carajo que se llama Gustabo Ott, el tipo dirige o dirigía el Teatro San Martín. Y cuenta que la primera vaina de teatro que hizo algo como Romeo y Julieta (no recuerdo bien). Bueno, el tipo montó su vaina en la calle pa que la gente del barrio la viera. Ahí lo que hacían todos era burlarse de la vaina y llamar a Romeo "el peterpan marico". Eso es lo que ve la gente de la calle cuando vienen a "culturizarla" con esas ideas de cartón. Es que esos intelectuales burgueses no tienen nada que contarnos. Lo suyo es el lloriqueo y la mariconería. Tienen el amaneramiento hasta en las neuronas.

Carlos Caridad-Montero dijo...

Escribí un comentario larguísimo como respuesta, pero mejor lo convierto en un post para blogacine.com. Pero igual, no puedo despedirme sin preguntarte: yo sé qué no ves nada por encima del horizonte intelectual de Jim Carrey y un par de buenas nalgas, pero, ¿sabías que el lenguaje cinematográfico, tal y como lo conocemos hoy, fue perfeccionado por los soviéticos?

Por otro lado, ¿sabías que entre los principales realizadores del neorrealismo italiano, desde donde se desprende todo el cine con conciencia social, había no sólo intelectuales de clase media y alta, sino además hasta un noble?

Por último, ¿sabías que la principal herramienta de un artista es la imaginación, y que su obligación, independientemente de su clase social, es usarla para imaginar la vida de sus semejantes?

Y no, no estoy defendiendo a Zamora ni al maestro Chalbaud, estoy defendiendo el derecho que tiene todo artista de usar su talento e imaginación con completa imaginación. Lo contrario es fascismo.

En fin, cuando publique el post en blogacine.com te aviso por aquí…

¡Saludos!

JRD dijo...

Carlos Caridad.
No, no sabía nada de lo que planteas en tus dos primeras preguntas. Soy muy ignorante porque me gustan las nalgas de Jennifer López. Epa, te quedó muy bien la referencia a los soviéticos. Me hiciste creer que eres comunista. Los ignorantes somos así ante las referencias culturales estereotipadas: impresionables.
Ahora, sí tengo algo que decir sobre la tercera pregunta.
A mí no me interesa lo que la clase media suponga que es su obligación. Lo que sí me ocupa y me importa es la enorme hipocresía de unos sujetos que se fajan a producir mierda "con conciencia social" mientras en la vida real alimentan y refuerzan a la sociedad que produce y promueve injusticias sociales. Para mí vale mierda que un sifrino haga una bella y fastuosa película sobre el sufrimiento de los pobres en Hungría si la vida cotidiana de ese cineasta es un salivazo a la cara de los pobres de Venezuela. Que un vergajo se meta un millardo neto en el bolsillo por producir una película en la cual el espectador llora por el protagonista, que es pobre, sufre y está rejodido: eso me produce asco.

Van otra acotación a un comentario tuyo: "estoy defendiendo el derecho que tiene todo artista de usar su talento e imaginación con completa imaginación. Lo contrario es fascismo."
Maravilloso, anda a defender ese derecho donde alguien lo esté coartando o negando. Cuando mucho hay en mi artículo una opinión: los sifrinos deberían dejar de tratar de contar la historia del pueblo. Es todo. Una opinión más. Conmigo no te va a funcionar el estúpido e inútil recurso de llamar fascista a todo lo que critique al estatus. Un estatus donde una cofradía de sifrinos está llenándose de plata por realizar películas mediocres.

JRD dijo...

...¿sabías que entre los principales realizadores del neorrealismo italiano, desde donde se desprende todo el cine con conciencia social, había no sólo intelectuales de clase media y alta, sino además hasta un noble?.

¡Puaj!

Por favor...

Jonathan dijo...

Muy buen artículo, Duque. La Villa se ha convertido en el desastre más evidente de la revolución, y eso tiene su propio mérito. Ahora, te quiero hacer una pregunta. Dices algo que me gusta:

"Que un vergajo se meta un millardo neto en el bolsillo por producir una película en la cual el espectador llora por el protagonista, que es pobre, sufre y está rejodido: eso me produce asco."

Te pregunto, si un Presidente se mete no uno sino miles de millardos netos en el bolsillo, si el tipo viaja por el mundo de alfombra roja en alfombra roja, y le da no sólo 2 millones de dólares a Chalbaud para que le jale bola, sino que que le da 10 más a Oliver Stone y 18 a Danny Glover... esa vaina no te da asco?

JRD dijo...

Sí, me da asco que le dé real a sifrinos mamagüevos como tú, que es lo que son el Glover y los otros.

¿Alguna otra pregunta?

Jonathan dijo...

En realidad eso era todo. Qué vaina en la que se nos convirtió Chávez. Saludos y gracias.

JRD dijo...

Sí, qué buena verga. Se nos convirtió en un carajo que le da plata a la clase media para que ésta lo llame dictador comunista, y para que lo odie por darle plata a los pobres.

Por aquí siempre la orden.

Jonathan dijo...

La clase media no odia a Chávez por darle plata a los pobres. De hecho están convencidos de que no les da. Lo odian porque no ha controlado la seguridad pública. Si no hubiesen atracos y secuestros la clase media estaría tan feliz con Chávez como estaba con CAP, pues ambos roban y dejan robar. Por eso los ricos de entonces siguen siendo los ricos de ahora.

JRD dijo...

Sería respetable tu comentario si vivieras en Venezuela y tuvieras alguna autoridad para hablar en nombre de los pobres. Me quedo entonces con lo que revelas de la mentalidas de ustedes los ricos y viajeros alegres.

Anónimo dijo...

El Cayapo menol

Una pregunta perro Jonathan es el mamaguevo con apellido sionista que hizo una pelicula re mala, sobre los barrios de Caracas, el malandreo, y tal que se llamo secuestro expres, si es el mismo mamaguevo ni te molestes en responderle, porque ese compa es de los mismos que te hable más arriba el solo sabe del barrio porque ahi el y sus panas wapero iban a comprarse la marihuana y el perico con los reales que le daban sus papis para que los dejaran en paz, este pana quedo sorprendido con lo que vio y le parecio hasta chevere ese poco de pobres andrajosos y los malandros y tal y entonces este iluminado burgues, estudio su mierda de cine y, consiguio a dos compas que imitan la cultura de los suburbios pobres gringos como el hip hop y que viven de cantarle su arrechera a los niños ricos de Caracas y se fue hacer el bodrio ese, mal guion, mal argumento, re mala direccion y re mal actuado, se gano una plata por hablar mal de Venezuela y ademas se siente orgulloso por eso, por favor perro no desperdicies tus valiosos bites, respondiendole a este pobre perro muerto desde hace mas de 500 años.

Carlos Caridad-Montero dijo...

Primero que nada, no me atribuyas vainas que no dije. Lee bien mi comentario. Yo no te llamé fascista. Yo dije que pretender coartar la libertad de imaginación y creación de los artistas es fascismo. Y en ningún lado escribí que alguien me la esté coartando.

Simplemente opino que tu opinión es fascismo. Cuando no, una completa falsedad. Tú escribes muy claramente que el cine es un arte sifrino y la verdad es que no, que el lenguaje cinematográfico lo perfeccionaron los soviéticos.

Lo siento, mano, pero lo que aplica en política no aplica en arte. Tampoco lo que aplica en periodismo, aplica en cine.

Los cineastas trabajamos con la imaginación. Esa es nuestra herramienta de trabajo. Los periodistas trabajan con grabadorcito, preguntando cosas en la sala de prensa de la PTJ. Ellos están obligados a decir la verdad. Nosotros no.

Y lo que hacemos no tiene que ser cierto.

Déjame decirte algo: no todo lo que sale en cine y televisión es verdad, mano. Quienes hablan en las películas son actores que pretender ser lo que muestran en pantalla y lo que dicen, lo ha escrito alguien. En el caso de Zamora, Luis Britto, que es uno de los mejores escritores latinoamericano, pero no muy buen guionista. hay más de un buen director derechista, que ha hecho películas mucho más revolucionarias que cualquiera que se dice de izquierda. Por ejemplo, Oliver Stone, Michael Moore o Clint Eastwood, que no sólo es de derecha, sino que vota a los republicanos.

Finalmente, una pregunta ¿por qué si los cineastas sifrinos no tienen derecho a hablar de la vida de los otros, tú sí tienes derecho a hablar de los sifrinos? ¿Acaso tú fuiste alguna vez un sifrino?

Por último, no soy comunista, pero sí soy marxista. Estudié cine en Cuba, de modo que no puedo ocultar lo que soy y dónde me formé.

Cordiales saludos…

JRD dijo...

Carlos Caridad.
Dos primeros párrafos: ahora las opiniones pueden ser falsas (¿no estarás confundiendo información con opinión?). Quien cree tener un "falsímetro" capaz de medir o detectar cuándo una opinión es verdadera o falsa, eso es fascismo. El que cree que su opinión es la verdad es un fascista.

Más del segundo párrafo: ¿el cine no es sifrino porque el lenguaje cinematográfico lo perfeccionaron los soviéticos? Primero, no me sirve la mención de la URSS como salvoconducto para salvarse de las tendencias, el discurso y la estética de la derecha. En la URSS estudiaron, entre otros próceres, Teodoro Petkoff, Américo Martín, Carlos Blanco y unos cuantos bichitos más que hoy se dan besos de lengua con la ultraderecha. No sé qué hicieron los soviéticos por el cine, pero sea lo que sea no veo de qué le ha servido al cine actual para ser o parecer una herramienta del pueblo, porque no lo es. Salvo poquísimas excepciones, no veo dónde están los pobres haciendo cine. Al pueblo sólo se le convoca para que vaya a pagar por ver el cine que hacen una parranda de bichos de clase media y alta.

Tampoco creo que el experimento que fue la URSS califique como triunfo del pueblo sobre la sifrinería inherente a la clase media. Un sistema que maquiló a su gente hasta niveles espantosos mientras su dirigencia se descomponía en dinámicas sociales indignas propias de la burguesía, y que convirtió al socialismo en una macabra caricatura esclavista tenía que desembocar en lo que hoy es Rusia: una forma monstruosa de capitalismo donde las mafias tienen el control de la sociedad. No me sirve la mención a los soviéticos como demostración de que el cine está hecho por el pueblo.

Con los párrafos 4, 5 y 6 estoy de acuerdo, totalmente. Aluden a cuestiones que no toqué en mi artículo por lo que califican como aportes. Acepto todas las observaciones que allí haces. Mención especial a esta reflexión: los periodistas "están obligados a decir la verdad. Nosotros no". Lo cual me reafirma en una idea que tampoco había expresado pero ahora me das la oportunidad: la cofradía sifrina que controla y maneja el cine tiene una predilección atávica por la evasión. En el país (la vida real) suceden cosas trascendentales, algunas muy graves y que ameritan nuestro esfuerzo militante, mientras ustedes (los cineastas y su periferia) se dedican a masturbarse, a mirarse el ombligo, a producir vergas desconectadas del pulso real de la historia.

Aclaratoria: no creo que la contemplación sea un delito ni estoy proponiendo que sea proscrita. Nada más estoy opinando que es mejor fornicar que hacerse la paja. Si me lo permite el señor, que es un experto evaluando si las opoiniones son ciertas o falsas. No creas: aquí donde me ves me siento un poco culpable, a ratos me vencen mis debilidades. En la sierra de Perijá abalearon ayer a un líder indígena y yo aquí mamagüeveando con un defensor de los derechos del cineasta sifrino.

Séptimo párrafo, el de la pregunta: "¿por qué si los cineastas sifrinos no tienen derecho a hablar de la vida de los otros, tú sí tienes derecho a hablar de los sifrinos?".
Falla de origen: nadie ha dicho en este blog que los sifrinos no tienen derecho a nada. Entiendo que te sientas aludido cuando, en el último párrafo de mi artículo, digo lo siguiente: "Mi invitación a los cineastas o productores audiovisuales venezolanos(...) en vez de estar recreando dinámicas sociales que no conocen dedíquense a narrar las incidencias de las clases medias y altas". Entiendo perfectamente que te sientas aludido. Pero asúmelo como lo que anuncia la primera frase: como una invitación. Una recomendación. O mejor: una súplica. Yo les suplico, cineastas (sifrinos, clase media, escuálidos y de derecha todos: TODOS, empezando por Chalbaud) que dejen de narrar la historia del pueblo. Ya que no están en la obligación de serles fieles a la verdad, al menos no la conviertan en esa deformación espantosa, en esa caricatura ridícula que es el cine venezolano de hoy.

Marisabel dijo...

El arte es según el mismísimo diccionario:
1. amb. Virtud, disposición y habilidad para hacer algo.

2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

3. amb. Conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo.

4. amb. Maña, astucia.

5. amb. Disposición personal de alguien.

Falta maña, astucia, preceptos, una postura propia del artista (léase bien del artista que no desee más que complacer a la necesidad pura de responder al viaje que lleva la conciencia al límite), falta virtud y disposición.

Que si facha o que si chistecito fácil de Jenifer López no entra mucho en la discusión, sea derecha o izquierda hace falta honestidad y de la brutal para hacerse respetar.

La luz está y seguirá solo falta verla y aprender en Cuba o en L.A. o en la EMPA a contarla.

carlos Caridad-Montero dijo...

José Roberto Duque ,

Antes de proseguir nuestra conversación, no puedo resistir la tentación de preguntarte, a ver si de una vez por todas logro satisfacer mi curiosidad.

¿Por qué cuando alguien del proceso se pone a discutir con quien supone no es del proceso, cada vez que se refiere a su interlocutor, lo utilizando su nombre y apellido?

¿Es algún tipo de directriz para discutir, algo relacionado con la forma o el estilo que se debe seguir a la hora de discutir cuestiones políticas?

Gracias de antemano por la respuesta.

Kira dijo...

Creo que para todo arte se requiere de honestidad. No creo que haya nada de malo en contar la historia de Venezuela desde distintas perspectivas. Lo que entiendo de tu artículo, es que te revienta que Chalbaud haya intentado contar la historia de Zamora desde una perspectiva ajena a la suya propia. Es decir Chalbaud no es pobre, no lo fue (digo, no sé) y trata de contarla como si lo hubiera sido o lo fuera... Corrígeme si me equivoco... En ese sentido te doy la razón. Las impostaciones se notan siempre. Son sólo algunos privilegiados los que son capaces de contar historias desde perspectivas ajenas pero como si fueran de ellos con absoluta fidelidad y honestidad pero por un dominio genial de su arte.
Ahora si Zamora fue contada desde la perspectiva "clase media" de Chalbaud. No veo porqué no puede hacerlo... después de todo su palabra no es la última y las historias pueden ser contadas mil veces y ser de todas las maneras verdad. Como escritor, lo sabes.

JRD dijo...

Carlos Caridad.
No entendí la pregunta.
Tu otro comentario puedes publicarlo en tu blog o metértelo íntegro por el hueco del culo. No me calo provocaciones, o decido hasta dónde y de quién me las calo.

JRD dijo...

Kira.
Me voy directo a tu última reflexión: "si Zamora fue contada desde la perspectiva "clase media" de Chalbaud. No veo porqué no puede hacerlo....
Epa, y ¿alguien dijo que no puede? Digo, eso fue lo que hizo y seguirá haciendo Chalbaud, eso lo hace la clase media a cada rato y se está metiendo fabulosas sumas de dinero por hacerlo. Claro que la clase media puede seguir contando la historia del pueblo.

Me intriga un poco por qué lo planteas. ¿Será que creíste leer en mi artículo algo como que la clase mdia no puede contar la historia nuestra? Si es así vuélvelo a leer e indícame dónde fue que lo dije.

JRD dijo...

Kira.
Ya vi dónde lo escribí. Poder, poder... sí, pueden hacerlo y lo están haciendo, pero no deberían. Por aquello del ridículo y porque muchi público ve ciertas películas en busca de información, más que de entretenimiento a base de ficción.

carlos Caridad-Montero dijo...

Por otro lado, estoy completamente de acuerdo con lo que dice Kira.

Como te dije ante, lo que aplica en política, no aplica en arte. En arte lo principal es la libertad, de lo contrario, no es arte.

El año pasado una muchacha en el Festival de Mérida, me atacó en público, me acusaba de "chavista", y decía que yo había filmado una propaganda violenta. Mi película transcurre en el 23 de enero y no aparece, ni un muerto ni una sola pistola, pero juega con los prejuicios de los espectadores sobre la gente del barrio. Pero para ella, aquella era una propaganda violenta porque:

1.- Aparecía unos uniformes rojos de futbol
2.- Aparecía una silla roja
3.- Una actriz, morena, usaba un pañuelo rojo.

A la salida, un crítico chavista me acusó de sifrino porque había presentado una visión distorsionada del socialismo. Para él, palabras textuales, el socialismo "quiere que todos seamos ricos". De paso, me acusó de falsear "la vida de los ricos". Pero no pudo decirme nada del 23. Él es clase media, yo, maracucho, nunca viví en el 23. Pero hice mi tarea e investigué.

Si como cineasta me voy a imponer autocensura, voy a estar jodido, porque en esta situación, habrá gente como tú que me acuse de sifrino y sifrinas que me acusen de pata e' en el suelo. La verdad es que uno, clase media, maracucho, o marciano, seguirá contando la historia que le dé la gana, siempre y cuando haga bien la tarea y cuente con honestidad.

Y no, no es verdad lo que dices de que el cine venezolano está en manos de sifrinos.

Saludos

JRD dijo...

Carlos Caridad.
Está bien, vamos a hablar de la libertad.
Yo quisiera que tú o quien sea se dignara indicarme, e indicarles a las demás personas que leen este blog, dónde está planteado ern este artículo algo que sugiera limitación de la libertad. Sospecho que toda esa lloradera y esa hipersensibilidad tiene su origen en una declaración como: "Si usted no es pobre siempre le quedará impostado y ridículo su relato de la Historia de los pobres. Dedíquese a contarnos su clase. O siga estafando a sus compinches de clase haciéndoles creer que La Oveja Negra, Amores de Barrio Adentro y El Caracazo son retrato fieles de la realidad. Pero no nos intenten a joder a nosotros".

Sí, es una declaración lacerante. Yo quise que lo fuera. El punto es: ¿por qué tú o quien sea tiene que asumir que esa invitación es una orden o una imposición? ¿Acaso yo tengo poder para decidir o influir en las decisiones de quien reparte los recursos para hacer películas en este país?

Si yo fuera un tipo poderoso, con enlaces y padrinos políticos, si tuviera panas en la Villa del Cine, el Cnac o como se llame el reducto de burócratas que decide en qué película sifrina se despilfarran los recursos del Estado, tendrías toda la razón de decir que mis opiniones son ataques a tu libertad. Pero en vista de que soy lo que soy (un güevón a quien nadie del Gobierno ni del mundillo del cine le pide consejos ni yo quiero dárselos) lo más certero que puedo decir aquí en nombre de la libertad es que tengo derecho a opinar. Así yo sea o me consideres un ignorante porque me gustan las películas comerciales, tengo derecho a dar mi opinión.

Y mi opinión es que las películas hechas por cineastas de clase media son una plasta de mierda cuando pretender recrear la vida del pueblo pobre. El mejor hacedor de películas sobre pobres que conozco es el pana ese llamado Jackson, el que hizo la zaga sobre los malandros de Petare. Ahora, yo no quiero ni imaginarme qué esperpento produciría ese chamo si lo pusieran a rodar algo sobre las fiestas en las urbanizaciones del este. Quizá terminaría haciendo un bodrio inmamable como "El Caracazo" o "Zamora".

¿Así que en el arte es importante la libertad? ¿Te gusta defender tu libertad y la de tu clase? Bueno, pues te tengo malas y buenas noticias.
Las buenas: todo indica que podrás seguir haciendo y promoviendo películas desde la perspectiva de la clase media, porque la clase media tiene en su poder la industria del cine en Venezuela. Échale bolas, felicitaciones: ustedes los sifrinos tienen plena libertad para seguir haciendo cine aquí. Date con todo, échale bolas. Vente pal 23 y haz la segunda parte de la vaina que hiciste.

Ahora viejo, también te tengo malas noticias: en la vida real y en los espacios de opinión también es importante la libertad, no sólo en el arte. ¿O qué quieres? ¿Que cada vez que hagas una película te la celebre unánimemente todo el mundo? ¿Que yo me calle la jeta o que me cale que a mis insultos contra tu clase tú los respondas con insultos personales? ¿A tí te pica la mierda o qué coño te pasa?

¿Eso fue lo que te enseñaron en Cuba? ¿Que el que no es un sabio y estudioso como tú no tiene derecho a opinar?

Carlos Caridad-Montero dijo...

Te voy a decir una cosa, de pana y todo: lee bien mis comentarios José Roberto Duque. En ningún momento he dicho que tú tengas poder alguno para hacer o deshacer en el cine. ¡Dios nos libre! De paso sé que a vos ni te interesa.

¿De dónde estáis sacando que yo estoy diciendo eso? Mi comentario no tiene que ver ni con burócratas, ni políticos, ni CNAC ni Villas del cine. Yo simplemente estoy hablando del trabajo del artista. Y simplemente he dicho que si a un artista de clase media, alta o pobre, le sale del forro escribir o filmar una historia que hable de los pobres, de los ricos o de un caudillo del siglo XIX está en todo su derecho, siempre y cuando haga su tarea como artista, Y eso vale para los Chalbaud o los Jackson Gutiérrez del mundo. Punto. ¿Es muy difícil de entender? Yo creo que no estoy escribiendo física cuántica, José Roberto Duque.Si hasta de alguna manera te estoy dando la razón.

Por otro lado, yo a vos no te llamé ignorante, porque yo no ando insultando a la gente. Yo simplemente te indiqué que era un contrasentido criticar a la gente que habla de lo que no sabe, cuando en los primeros párrafos de tu artículo decís que no sabéis nada de cine, pero igual váis a opinar. ¿También es difícil de entender? Si hasta en un comentario anterior te escribí que respetaba tu derecho como espectador a ver lo que mejor te parezca. Pero no me vengáis a pontificar sobre buen cine si lo que te gusta es el cine de Hollywood. Tampoco es un insulto, José Roberto Duque.

Espero que haya quedado claro, José Roberto Duque, que no sugerí nada de lo que estáis diciendo. Volvé a la leer la vaina con calma pa' que veáis.

Saludos!

Anónimo dijo...

Es impresionante la brutalidad y las ganas de joder que tiene la clase media. Que capacidad de colgarle a tus opiniones vainas que no escribiste, lo peor es que son reiterativos. A veces doblan la apuesta y terminan agregando vainas a las que ya inventaron.

Por otro lado, le quería preguntar al chamo que estudio cine en Cuba, ¿ Existe alguna diferencia entre la escuela de cine Cubana y las "mejores" escuelas de cine del mundo? ¿Puede cualquier pelabola, cubano, venezolano, o de cualquier parte del mundo estudiar cine en la Escuela de San Antonio de los Baños?


Carlos

RL dijo...

Te felicito por tu articulo la pelicula es una mierda no sitve para nada el estado boto sus reales, brito garcia no es ninigun guionista es un jala bola de chavez, cuando fui al preestreno del pelicula de mierda todos esperando que llegara el comandante una cuerda de jala bolas el ministro de cultura que es la copia del malisimo e incapaz de farrucuco, siguen dandole dinero a la clase media para ue sigan contando la hostoria de los privilegiados.
la pelicula es tan mala que mi hija alegria de 5 años me la narraba antes de que tosdo pasara es un pelicula que carece de todos los elementos minimos de presentacion de personajes, trama, desarrollo y desenlace, es en resumen una pelicula mala, larga, aburrida, jalabola, complaciente y poco inteligente, ellos los DINOSAURIOS DEL CINE que se quitaron la camisa blanca adeca y ahora se ponen la roja son unas plagas del la cultura poruqe roman hacia muchas peliculas hace 40 años ahora en diez añoo de cambio hace mas, eso es una groceria para nosotros los jovenes realizadores que no tenemos oportunidades, porque la tal plataforma cinematografica del CNAC es un mierda y solo proyecta a cineastas escualidos que son los gefes en todos losi institutos, asi mi compatriotas no nos caigamos a cova, el poder lo siguen teniendo ellos y nos presentan la venezuela oligarca de priveligiados y castas que ahora son rojas rojitas. tenemos que luchar y denunciar a la viila del cine, amazonia y el CNAC que deben ser para impulsar los cambios venezolanos poruqe si esto es una revolucion yo soy un asronauta que vive en martes.

JRD dijo...

Carlos Caridad.
Dices:
"Y simplemente he dicho que si a un artista de clase media, alta o pobre, le sale del forro escribir o filmar una historia que hable de los pobres, de los ricos o de un caudillo del siglo XIX está en todo su derecho".

Tú eres quien tiene que leer bien. Por última vez, Carlos. Indícame dónde niego yo eso que está escrito en tu afirmación. Tan sólo ve a mi artículo, copia y pega aquí la frase, oración, párrafo o palab ra donde dice que ustedes los sifrinos no tienen derecho a crear lo que les dé la gana.

Ahora, yo sí tengo un par de cositas que señalarte sobre mi derecho a opinar, así me guste el cine comercial y no las mierdas afrancesadas que la clase media llama "buen cine".

Voy a mi artículo:

"Yo no soy cineasta, cinéfilo, crítico de cine ni estudiante de lo mismo. Yo soy un tipo que de vez en cuando ve unas películas y se forma un juicio sobre ellas. Tal vez no manejo muchos ni mayores ni suficientes criterios cinematográficos, artísticos o estéticos como para decir que soy un experto en cine o en nada que se le parezca o relacione (...) Yo no quiero juzgar al Román Chalbaud cineasta porque a mí el cine venezolano y mundial me importan un pepino, dos tomates y un ají. Es decir, me importa un coño si la cinematografía de tal o cual país o industria están en pleno auge o en decadencia. En general cuando yo voy al cine es porque me distraigo bastante con el culo de Jennifer López y Angelina Jolie, gozo una bola con los efectos especiales de ciertas películas hechas para impresionar con eso y me río con las payasadas y chistes malos de Jim Carrey. A lo mejor eso me descalifica para emitir juicios concluyentes sobre el cine-arte, pero no sobre el cine-negocio, el cine-industria y el cine-discurso político, que son los temas de este artículo.
Recalco y repito: A lo mejor eso me descalifica para emitir juicios concluyentes sobre el cine-arte, pero no sobre el cine-negocio, el cine-industria y el cine-discurso político, que son los temas de este artículo.

¿A ti te pareció que estoy formulando juicios sobre el valor artístico de la película? Ah, pues mala leche. A mí no me importan la belleza de la fotografía, el vestuario ni nada de esa pendejada. A mí me importa que en este país se estén realizando esfuerzos por rescatar la historia del pueblo y entonces venga este vergajo Chalbaud a producir una mierda deformadora y mentirosa, "en nombre del arte". Nadie necesita haber estudiado cine en Cuba para tener derecho a opinar de esta forma. Y el haber estudiado en Cuba no le da derecho a ningún cabeza e machete para llamarme fascista porque escribo mis opioniones.

Anónimo dijo...

Estimado Duque


Después de leer los comentarios a tu nota, me queda una duda. ¿Qué requisitos debe llenar la persona que quiera narrar una historia del pueblo?

JRD dijo...

Anónimo 20 de octubre de 2009 10:41 PM

No sé. Déjame hacer un curso de cine en Cuba a ver si te puedo responder eso.

Anónimo dijo...

jajajajajaja!! Soñador... No podrás ni acercarte a la escuela de cine en Cuba, porque para eso tienes que tener palanca, real que jode y haber crecido como mínimo en un hogar de guevones que se creen intelectuales.
Camila.-

carlos Caridad-Montero dijo...

Al disociado que me pregunta sobre la Escuela de Cuba:

¿Existe alguna diferencia entre la escuela de cine Cubana y las "mejores" escuelas de cine del mundo?

La Escuela de Cine de San Antonio de los Baños es una de las mejores del Mundo.

¿Puede cualquier pelabola, cubano, venezolano, o de cualquier parte del mundo estudiar cine en la Escuela de San Antonio de los Baños?

Cuando yo estudié sí, ahora no lo sé. Y explico. La Escuela se llama Escuela de los Tres Mundo y era para estudiantes pobres y pelabolas de Latinoamérica, Asia y África. Yo fui en calidad de becado, con una beca de 60 pesos mensuales y un par de cartones de Populares, comida y habitación. Todo gratis. Y fui escogido después de pasar un riguroso examen. Además de la beca, tenía para emergencia mi liquidación como periodista de sucesos de un diario de Maracaibo, para la fecha 50 mil bolos (poco menos de 500 dólares), para todo un año.

Ahora sé que algunos estudiantes pagan. Unos más que otros y creo que aún hay becados de Asia y África.

En resumen: sí, en mi época, cualquier pelabola con talento y ganas de echarle bola, podía estudiar en la escuela. Ahora, no lo sé muy bien, pero creo que todavía estudia más de un pelabola. Para eso la fundaron Fidel y García Márquez.

José Roberto Duque:

Yo tampoco voy a insistir más en el asunto, porque creo que aún no nos entendemos y seguimos hablando de cosas completamente diferentes. Insiste: no te llamé fascista, dije claramente que esa opinión era fascista.

En cuanto a tu derecho a opinar sobre la película de Chalbaud, yo no he escrito absolutamente nada de eso.

Como espectador estás en todo tu derecho a ver y a opinar sobre lo que te plazca. Tal cual como Chalbaud estaba en su derecho como artista de hacer la película que le saliera del mismísimo, por las razones que a él le viniera en ganas. A ver si así me hago entender. Uno cuando hace una película se expone a la crítica de los espectadores.

Sobre las mierdas afrancesadas que le gustan a la clase media, te tengo una mala noticia: a la clase media venezolana no la metes a un cine a ver una mierda afrancesada ni bajo pena de muerte. A la clase media de este país le gusta ni más ni menos lo mismo que vos: Jennifer López, Angelina Jolie y Jim Carrey y los efectos especiales de los bodrios de Michael Bay. Para decírtelo en dos platos: a la clase media venezolana le gusta la misma mierda que se come el resto del mundo porque, Hollywood le ha enseñado que comer mierda es "divertido".

Yo respeto a la gente que lo hace, pero lo siento, a mí no me gusta comer mierda, chamo. no me parece divertido.

La clase media no ve el cine venezolano ni muerta. A las sesiones de "buen cine", cuando las hay (o el monopolio estadounidense lo permite), van tres tristes espectadores.

Finalmente y con esto cierro.

Si vos no estáis diciendo lo que creo que estáis diciendo, entonces, ¿qué significa esta frase?

Ya asomé allá arriba lo que creo que explica ciertas distorsiones, y quiero profundizar en ello: la clase media no debería contar la Historia del pueblo oprimido. La Historia nuestra debemos contarla nosotros. Se atraviesa un detalle: estamos hablando de cine, y el cine es un arte desarrollado y perfeccionado por la clase media. Es un arte sifrino, dominado, manejado, monopolizado, colonizado, secuestrado y explotado por sifrinos de clase media. No debe extrañarnos entonces que la estética y el discurso de ese arte queden siempre o por lo general impregnados de esa aura sifrinoide.

Joe Garagnon dijo...

Zapatero a su zapato. Esa es la vaina. Tenemos un componente social donde el 80% es de pobres y la revoluciòn planteada es demoler la dominaciòn y la explotaciòn. Yo vengo un un hogar clase media, aunque tuve que irme de casa a los 17 años (por motivos que no expondrè) y tuve que vivir 2 años en un pequeño barrio en Boleita. Aprendí mucho, no todo fue malandreo o chiguireo, tambien hubo solidaridad, doñas que preparaban sancochos para este adolescente hambriento y pelabola. Me levantè, comprè apartemento e hice todo lo que un peòn de clase media debe hacer segùn su programaciòn burguesa. Pero lo perdì todo (por razones que tampoco expondrè). Heme aquì, alquilado y esperando que de un momento a otro los cobres no me den para seguir viviendo en el cómodo lugar donde estoy. Lo más seguro es que el oeste me espere con los brazos no tan abiertos. No me da caga. A fin de cuentas estamos soplan vientos de revolución, no serè tan maltratado. Soy empleado y explotado (del gobierno). Llàmese Estado burguès o empresario burquès, la mierda es la misma. Mientras el oprimido siga siendo espectador de un show montado por sus explotadores no existirá revolución. Los burgueses están montados en el mismo lugar y el pueblo sigue abajo, luchando por sobrevivir y con todo en contra. No le toca a Chàvez redimir a ese pueblo, ni a el "bobò" de Chalbaud escribir la historia de la lucha popular bajo flatulencias y pinceladas de marico. Eso le toca es al pueblo. Hay que empezar y hacerlo es ACCIÒN

JRD dijo...

Carlos Caridad.
El cine-mierda de los gringos no lo ve sólo la clase media, lo ve todo el mundo. La razón es esa que tú explicaste y tiene que ver con hegemonías, imposición y dominación, pero no es verdad que sea la clase media la que llena las salas de cine.
Unas líneas más abajo me das la razón: "A las sesiones de "buen cine", cuando las hay (o el monopolio estadounidense lo permite), van tres tristes espectadores." No te sientas agredido ahora cuando digo que sé que uno de esos tres tristes espectadores eres tú. Puedes sentirte orgulloso de pertenecer a esa élite que disfruta "buen cine", estás en tu derecho. Ahora, yo sí te tengo una noticia que no conocías: eso no te hace superior ni te otorga más autoridad para emitir opiniones que nadie, ni sobre cine ni sobre nada. Veas el cine que veas, nunca serás mejor ni estás más calificado para emitir opiniones respecto al cine que nosotros, los comemierdas que consumimos desde hace años lo que nos imponen los gringos.

Por cierto, fui a ver la vaina esa de Almodóvar, Los abrazos rotos. Tronco e película, mi hermano. Los efectos de ubicarse bien y no ponerse a contar historias sobre segmentos sociales que no se conoce.

JRD dijo...

Ah, y la pregunta final, con la que supoones que me cerrarás la boca: "Si vos no estáis diciendo lo que creo que estáis diciendo, entonces, ¿qué significa esta frase?".

A un carajo como tú, que gusta de hacer filigranas seudointeligentes, provoca responderle así: "No te puedo responder, porque me preguntas por el significado de una frase y me presentas como diez". Pero sé de qué me estás hablando. Y la respuesta es: lo que quise decir fue esto:

Ya asomé allá arriba lo que creo que explica ciertas distorsiones, y quiero profundizar en ello: la clase media no debería contar la Historia del pueblo oprimido. La Historia nuestra debemos contarla nosotros. Se atraviesa un detalle: estamos hablando de cine, y el cine es un arte desarrollado y perfeccionado por la clase media. Es un arte sifrino, dominado, manejado, monopolizado, colonizado, secuestrado y explotado por sifrinos de clase media. No debe extrañarnos entonces que la estética y el discurso de ese arte queden siempre o por lo general impregnados de esa aura sifrinoide.

Eso fue lo que quise decir: exactamente lo que dije. Ahora lee tú la verga esa y dime de una maldita vez dónde coño dice que ustedes los sifrinos de la clase media no tienen derechos. Anda, señálame ahí dónde fue que leíste eso y acabnamos con esta payasada que ya me está quitando demasiado tiempo.

JRD dijo...

A los lectores que han seguido esta especie de polémica.

El último comentario de Carlos-Caridad sobre el tema me interpela sobre una cantidad de cuestiones metafísicas o producto de alguna cebolla en mal estado. No voy a publicar el comentario completo. Sólo voy a copiar una de las preguntas que contiene, para el deleite de todos ustedes:

¿Por qué entonces si saber de lo que hablo —en este caso, el cine— no me confiere autoridad ni me hace mejor que los demás; por qué un sifrino no podría, digo, entonces, hablar de lo que no conoce? ¿Ahora me dices que el pueblo no está más autorizado que otros a contar su propia historia?

Carlos-Caridad, te felicito: yo me rindo. No discuto más. Me declaro incompetente para seguir dándole cuerda a esta especie de pesadilla sicodélica. El resto de tus comentarios por favor publícalos en tu blog u otro espacio humorístico. Y yo que creía estar hablando con alguien menos jodido que el gafo aquel que leyó en mi blog:

"La gente de Ávila TV ha pasado hambre, es pobre y pelabolas como yo..."

y afirmó esto:

(Duque) "...afirma que los chicos que estudian en la EMPA de Ávila TV, NO son pelabolas como él. Pero claro, pueden aprender y revertir ese proceso".

Me rindo, me rindo, me retiro de esta discusión.

De verdaíta. Delante de bichos como estos, yo me rindo.

Alfredo Calzadilla dijo...

Chamo, creo que en el caso particular de la película Zamora, ni siquiera tocaría el tema del origen social de tal o cual. Creo que el punto está en que es un película que no cuenta bien la historia. Punto. ¿Por qué carrizo mataron a Zamora? Nunca lo sabremos por esta película ¿Cuàl fue la estrategia "genial" de Zamora en Santa Inés, batalla que le hizo célebre? Tampoco. Y son solo un par de ejemplos.
El mismo caso que citas con Páez aplica para Guzmán Blanco (está tan caricaturizados como Páez, incluso peor, me parece, y se pierde porque no hay contexto, son personajes que de pronto aparecen y se convierten en co-protagonistas de repente, sin más).
Zamora es lo más parecido a la enseñanza de Historia de Venezuela en el bachillerato. Por partes, que no tienen relación entre sí, sino que son contenidos programáticos. Y por eso nadie la entiende, ni se enamora de ella.
Y creo que eso escapa de la visión clasista que pueda tener Chalbaud o cualquier otro. Es una cuestión de saber contar historias que atrapen (a los clases-medias, altas, pobres que la vean).

Andrea López dijo...

¿Qué piensas de Día Naranja?

No sé, veo que hay en Vzla, una producción que desde el cine de CAP I, no había habido antes...
( Aunque cueste aceptarlo en la IV hubo buenas pelis como "Canción mansa para un pueblo bravo" ó "Soy un delincuente")

Además de Zamora, que se te hace un bodrio, ¿qué opinión te merece ese cine reciente, como "Día Naranja", "Libertador Morales" o "Miranda"?

¿Cómo ve la gente de tu zona en Caracas, el cine que se está haciendo en el país más allá de la vieja guardia: Chalbaud?

JRD dijo...

Alfredio Calzadilla.

Estimado, hazme un favor. Cuando puedas, busca al Carlos Caridad Montero y dale unas clases sobre cómo argumentar, en pocas palabras, sin batirse una de filósofo y ateniéndose a lo que dijo el otro, para contraponerle tus opiniones. Tu opinión es, en esencia, la misma de Carlos Caridad. Sólo que a ti puedo decirte que no estoy de acuerdo con ella pero me parece totalmente respetable. Y sé que esta respuesta no te originará ningún trauma emocional, como a los mercachifles del "saber".

Saludos.

Andrea.
No he visto Día Naranja. La opinión que tengo de lo que vi en la producción de esa película se la dije personalmente a Alejandra, su directora. No quiero ni verla, pero por lo que vi me parece más honesta que Zamotra en al menos una vaina: Alejandra no está estafando a nadie, no está haciéndonos creer que ese es un aporte a la difusión de nuestra Historia. Es simplemente una historia, una ficción.
Creo que ella, a pesar de su origen y estética clase media, tiene suficiente fuego interior, dolor militante y talento para producir buenas películas con valor documental. Alejandra es un caso más de gente de clase media que se vino a luchar con nosotros, con las causas del pueblo, por eso la quiero y la respeto. Ahora de pronto se le sale la clase (literalmente) y produce Día Naranja. Pero la sigo queriendo.

La opinión de la gente de mi zona sobre cine no la conozco. No he tocado esos temas en la parroquia. Y tampoco vi las películas que mencionas.

JRD dijo...

Ah, el cine de la Cuarta República. Tú debes haber leído la sentencia de Henry Beyle (Stendhal): "El hombre acorralado se vuelve elocuente". El arte es más poderoso en tiempos de acorralamiento y represión, y con los recursos contados o inexistentes. No es extraño que en el actual festival de billetes y de plena libertad de creación prolifere la mierda. Sin una sociedad en espantosa decadencia como el final de la Rusia de los Zares no hubiera sido posible Dostoievski.

Ahora, si tú crees que el cine de la era CAP I era mejor porque el gobierno de CAP era mejor que el de Chávez, pues adelante. Otra vez: estás en tu derecho.

Andrea López dijo...

Tranqui, pana. Jamás diré que CAP era mejor que Chávez porque, sencillamente, CAP nos llevó a Chávez. El único adeco que me gusta es Gallegos.

De acuerdo contigo en que el festival de billetes hace que prolifere la mercoledi... también creo en un cine de pocos recursos, estilo el cine italiano de la post-guerra.

Ahora, me llama la atención que en tu parroquia no se esté viendo el cine hecho en Vzla, eso, sin duda, es lo más triste.

Ruth dijo...

La discusión no tiene sentido si es personalista (lo relevante no puede ser ni las peliculas favoritas de JRD,ni donde estudio fulano de tal) de Zamora y la guerra federal hay que discutir, es mucha la mentira que se nos ha dicho (existen cantidades de publicaciones tratando de desmerecer a Zamora, con el objeto de descalificar principalmente al pueblo que lucha),esta fue una batalla de la pelea de siempre (la de clases), ricos moliendo gente y el pobre como en todas las luchas obstinado de tanta varilla, da el cuero pone el corazón y da la vida. Vamos mas bien a preguntarnos como es ese cuento, ¿como se repartio la tierra en este pais? ¿Como sigue repartida?,¿como es que Guzman se queda en el poder?, ¿por que Paez traiciona al pueblo?, etc.

JOHNNY dijo...

Definitivamente veré Zamora con otros ojos...por cierto la disputa estuvo bastante cómica...

Saludos.

Anónimo dijo...

Duque leistes el Periodico Ciudad Caracas de ayer, donde Chalboud dice que lo importante es decir la verdad. Entonces quienes tienen la verdad...como le digo a mis estudiante: -la verdad esta desde donde la mires, si la miras desde el country, o las miras desde chacao o la miras desde coche o la miras desde parapara de ortiz. En fin, claro que si cuenta la cosmovision del mundo para hacer arte, hacer ciencia, hacer cine, para hacer cualquier cosa.