martes, 9 de marzo de 2010

Los espacios de poder (I y II)

Tengo varios panas que aspiran, con todo derecho por supuesto, a ocupar cargos en la Asamblea Nacional, y otros que aspiraron y aspirarán también a ocupar alcaldías y gobernaciones. Van para ellos estas reflexiones.
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Parece tan sencillo. Al menos desglosarlo en sus partes lo es. Vamos con un ejercicio de ubicación en la materia.
Hay una cosa que llaman Poder. Hay muchas formas en que el poder se manifiesta y ejerce, pero limitémonos al que está depositado en las instituciones del Estado este que tenemos. Aquí, al menos formalmente, el poder se ejerce desde algunos puestos, cargos o espacios. Llamémoslos “espacios” para reforzar la sensación de lugar por ocupar o llenar. Hay una cantidad equis de espacios; dicen las matemáticas o nuestra información deportiva estándar que si su adversario ocupa más espacios que usted, el adversario gana y usted pierde. ¿Seguro? ¿Y si sacamos otro tipo de cuentas?
¿Es lo mismo ocupar todos los escaños de una asamblea legislativa o consejo municipal que ocupar un solo espacio llamado Presidencia de la República? Y poniéndonos exquisitos: ¿es el Presidente de la República el hombre más poderoso del país? ¿Es crucial, decisivo o insuficiente tener de aliado al Presidente al abordar la tarea ciclópea de cambiar un sistema por otro?
El Presidente de la República es un hombre que aglutina mucho poder, cómo no. Muchos adversarios del actual Presidente han ganado renombre, viajes por el exterior, cierto prestigio, y otros simple y pura compasión de sus semejantes, a punta de proclamar que “El hombre más poderoso de Venezuela” los persigue. Y a veces provoca creérselo, nomás para disfrutar mejor el espectáculo de un Marcel Granier lloroso diciendo que un zambo no lo deja ejercer su tiranía particular y familiar en el ámbito de las comunicaciones. Pero uno, que ha tenido amigos y familiares presos, perseguidos, allanados, desaparecidos, descuartizados, vejados y luego criminalizados por los medios, sabe que ese llanto empresarial es una farsa. Que su tragedia no es la del aplastado por el poder sino la del que no puede ejercerlo a sus anchas. Al menos no en su condición de delincuente con fuelle y contactos para extorsionar al Estado, como lo hacía antes.
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Hace unos añitos el Gobierno cometió el error táctico de no renovarle su maldita licencia de transmitir en señal abierta a RCTV y eso lo pagamos con una derrota en el referendo por la Reforma Constitucional. El cacerolazo antichavista más sobrecogedor que he padecido me sorprendió el lunes 28 de mayo de 2007, no en Altamira ni en El Cafetal sino en el 23 de Enero, sector La Cañada. Ese fue el primer lunes en muchas décadas que no se transmitió el programa aquel llamado Radio Rochela. La inmensa popularidad del Presidente Chávez (combustible vital para su permanencia en el poder) había resistido todas las pruebas anteriores, pero trastabilló al enfrentarse a un rival invisible que soporta varias denominaciones: la nostalgia, la fuerza de costumbre, lo vesánico emocional. Nuestras viejas adoran a Chávez, pero en 2007 se activó la sucia magia que hizo creer a miles de ellas que Chávez había silenciado, no a una familia tiránica y gangsteril, sino a un puñado de nuestros recuerdos afectivos más remotos y poderosos (las telenovelas, la música de varias épocas, los personajes: ¡ay Julio, cómo te arrugaste cuando viste a Caridad Canelón proclamando su antichavismo!).
Hay un misterioso chip o software conductual que nos hace sentir y comportarnos como si estuviéramos en una película, y ese software está bajo el control de los hijos de puta que tienen medio siglo y más controlando las pantallas, la radio y la prensa. En la mayoría de las películas los protagonistas triunfan contra los peores villanos y salvan todos los obstáculos. Fue muy jodido procesar emocionalmente el hecho de que Chávez cerraba el canal donde vi el mejor culo de mi adolescencia. Honor y gloria a Tatiana Capote. Hasta que funciona el escudo de la conciencia y la formación y uno puede mandar a Caridad Canelón a la mierda con toda tranquilidad, y a Tatiana con algo de intranquilidad. Pero no todos tienen ese escudo.
Primera lección: el poder no sólo se ejerce desde espacios (cargos, puestos) sino también desde posiciones tan jodidamente abstractas e inasibles como, por ejemplo, el control de la nostalgia y las emociones.
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Una cantidad imprecisable de reporteros anónimos sin carnet, escolaridad conocida o asociación formal, han sido capaces de derrotar más de una vez a ese poder gigantesco que roza lo esotérico, ese poder rotundo y desconcertante que ejercen las hegemonías económicas. Las fantasías mejor logradas del episodio abril 2002 han sido rebatidas gracias a las imágenes y comprobaciones de ese reportero colectivo y sin nombre: el pueblo atribuyéndose sus propios poderes.
Segunda lección: hay muchos espacios desde donde el Poder puede ejercerse con un mínimo de nobleza y con beneficio real para la gente nuestra. ¿Hora de ir definiendo y buscando las claves y mecanismos desde donde puede activarse el fulano Poder Popular, tan mentado y tan difícil de definir?

Segunda parte

Vuelta a una idea anterior: la construcción ejecutora y depositaria de todas las tiranías y formas de opresión (eso que llaman “Poder”) está dividida en este momento. Al menos en Venezuela, los poderes hegemónicos (tradicionales) no cuentan con el respaldo irrestricto de los poderes del Estado, como ocurría hasta hace poco. Estado y tiranías empresariales se encuentran en una etapa de confrontación sorda y burra, y esto deviene interesante ventaja para el llamado Poder Popular.
Este puede ser el año en que consigamos como Poder Popular avances y definiciones (o al menos sólo definiciones) frente a los poderes constituidos. Pero ese avance y esas definiciones del Poder Popular no se concretarán participando con candidatos en estas elecciones ni aspirando a cargos dentro del Estado. Usted puede pensar que si uno de los nuestros llega a ocupar un puesto en la Asamblea se evitaría que éste caiga en manos del enemigo (interno o externo: en manos de un adeco o de un chavista de derecha). Ese análisis es de una puerilidad desesperante, ya que si esa es la preocupación deberíamos dormir tranquilos: la maquinaria electoral más poderosa del país se llama PSUV y ésta está a las órdenes del chavismo. Lo que no pueda evitar el PSUV no lo evitará el pana del 23 de Enero que se lanzará apoyado por vecinos y organizaciones de 150 activistas, y no por una maquinaria.
Ya asoman nombres de camaradas muy valiosos que se han lanzado a la arena electoral, muy legítimamente pero partiendo de una premisa errónea: creen muchos de ellos que una forma de salvar o ayudar al proceso es ocupar espacios dentro del Estado o al menos intentándolo. Creo que esa táctica (ubicar estratégicamente a unos compas en puestos de la Asamblea para que ayuden desde ahí al movimiento popular) vendría más bien a agotarnos como opción hacedora del otro país.
Hay otra reflexión más pueril todavía, y es la que se refiere a la posibilidad de que la Asamblea funcione y sea chévere, eficiente y pulcra si colocamos allí a gente pulcra, eficiente y chévere, siendo (porque lo es) una institución burguesa en avanzado estado de descomposición como todo el maldito aparato burgués que la soporta, financia y promueve. Supongamos que usted es un tipo honesto y eficiente y se hace diputado, y su sueño consiste en impregnar a toda la Asamblea de sus valores personales, ampliamente probados y de una solidez colosal. Pregunta: ¿Usted cree ser tan proceroso y vergatario como para inyectarle frescura a una institución centenaria y anquilosada? ¿O cree que la institución lo cambiará a usted? Yo creo que la institución lo cambiará a usted. Usted no puede cambiar a esa institución, hermano, lo siento mucho.
Hay una tercera opción que da las claves más sórdidas del problema. Dice el comunicado que postula a Juan Contreras como candidato por la circunscripción 2 (San Juan, Santa Teresa, Catedral, Altagracia y 23 de Enero): “Postulamos a Juan Contreras porque queremos diputados como Fabricio Ojeda”. Yo admiro a Juan Contreras. Creo que es uno de los sujetos que pueden llamarse a sí mismos “revolucionarios” en voz alta, porque es difícil rebatir esa declaración. Justamente por eso, creo que no debería postularse a ocuoar un cargo en una de las instituciones más retrógradas, reaccionarias y corrompidas del Estado burgués. Lo que Juan ha construido con su gente en el 23 de Enero es inmensamente más grande, trascendente y hermoso que lo que pueda hacer nadie en la cagada esa de congreso. Si Juan Contreras llegara a ganar, ganaríamos un diputado pero perderíamos a un luchador social, de los más aguerridos y de vocación constructiva que conozco. Juan, hermano: si usted se hace diputado existe el riesgo de que termine como cualquiera de los diputados actuales o pasados del congreso venezolano. O terminará como Fabricio Ojeda. Ambas opciones son una mierda. Yo no quisiera ver a Juan arropado por ese asco de institución, y mucho menos llorar sobre su cadáver cuando su sentido del honor se lo exija.
No hay forma de salir ileso de una diputación. ¿Que no hay que entregarle la Asamblea Nacional a los adecos y a los sifrinos neonazis? Cierto, pero evitarlo no es tarea nuestra. Para eso está el PSUV, la maquinaria electoral más poderosa de la historia de Venezuela. La tarea del Poder Popular es construirse y construir al margen de lo que el Estado burgués, ese enfermo en estado terminal, puede seguir intentando construir dentro del capitalismo.
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Juro que no es sino ahora cuando me entero de que hubo una actividad del Movimiento Popular en la UBV. Su objetivo era organizar una instancia de Movimientos Sociales del ALBA. Misma reflexión: qué bueno organizarse y juntarse con movimientos sociales de otros países, pero ¿nadie se ha dado cuenta de la enorme perversidad que representa el hacerlo para integrar un aparato, no de un Estado burgués sino de varios (creo que son nueve)?
Y entonces, ¿qué le queda al poder Popular, a sus expresiones mal o bien llamadas “vanguardias”? Asumir, entender, internalizar y difundir la noticia de que el Poder Popular no es un poder formal más dentro de la institucionalidad del Estado burgués, sino una opción de organización distinta, aparte. Continuar organizándose en Asambleas, pero con criterio de acumulación histórica, de autoconstrucción permanente. Es importante, conveniente, honesto y necesario asumir las asambleas que vengan como continuación de muchas otras. Y por sobre todas las cosas acudir siempre al principio originario de nuestra existencia como pueblo organizado: el pueblo es una cosa y el Estado es otra, y otra también el Gobierno. Que no porque tengamos hoy a un aliado en el Gobierno (en la jefatura del Estado) somos ya la misma cosa. Que nuestra misión histórica no es apostar a la salvación de un Estado burgués capitalista sino más bien echar las bases para su destrucción.

5 comentarios:

Juan J. Espinoza dijo...

Creo que lo dificil para mucha gente actualmente es precisamente desligar esa binomio Pueblo-Estado. Especialmente despues que Chavez se empeño en meterle uno por los ojos que, por ejemplo, los ministerios son "del poder popular para", cuando creo personalmente que ninguna esas instancias tiene nada que ver con el "poder popular" por lo menos de la forma en que tu lo defines aqui Perro.

Siempre he pensado que la jefatura de los ministerios tambien deberian ser cargos de eleccion popular y no una "dedocracia". Creo que no ha hecho sino enquistar aun mas la cantidad de vicios que traian varios de esos mismos ministerios previos a Chavez. Ahora practicamente mas que un tren ministerial, tenemos un reciclaje ministerial. Por que alguien que la cago siendo Ministro de Comunicacion e Informacion debe ser premiado con el Ministerio de Ciencia y Tecnologia?

Misterios de la ciencia...

Pd. Nunca habia comentado tan extensamente en esta casa de perros, porque confieso, con un poco de verguenza, que mi entendimiento de la politica es bastante escaso, pero creo que eres de los pocos que esta escribiendo las vainas tal como son.

Saludos!

Wilfredo dijo...

¡Excelentísimo análisis! José Roberto... Me has hecho recordar a los machorros que uno perseguía cuando carajito, y ver como se nos escapaban, tan elegantes ellos, entre aquel espinero, sin un rasguñito. Tremendo chorro e`miao justo en el centro del perol... Será por la fuerza, pero me parece que unas goticas se saltaron del fulano perol. ¿Cómo así?, bueno, que no estoy de acuerdo contigo cuando dices "... el Gobierno cometió el error táctico de no renovarle su maldita licencia de transmitir en señal abierta a RCTV y eso lo pagamos con una derrota en el referendo por la Reforma Constitucional." No digo que este no haya sido un factor importante para la derrota en aquel referendo, pero dicho así, pareciera que si el gobierno hubiese renovado la licencia del coño esa, hubiéramos ganado la reforma, eximiendo de toda responsabilidad en la derrota al comemierdismo legislativo que al agregarle 36 artículos a los 33 de Chávez, convirtió aquella verga en una licuadora de lechoza con sardinas, paledonias y mayonesa. Es como si eximieras de responsabilidad a los hijos de perra (¡perdón perro!)alcaldes pseuvistas que no dejaron de visitar, por lo menos aquí en Mérida, ni una sola casa ni un solo rancho para ser reeelegidos, pero que para la reforma apenas si movieron ese culo un ratico en la plaza Bolívar repartiendo sin ninguna convicción unos papelitos de mierda que no convencian ni a su madre. Es como si eximieras de toda responsabilidad un largo etc.que tú seguramente conoces y que nada tiene que ver con la fulana renovación de la concesión. Pero te repito, no estoy diciendo que la joda esa no tuviera su peso a la hora de la definición electoral. Las otras goticas de miao que me parece se salen del pote es cuando dices, refiriéndote a la Asamblea como "una institución burguesa en avanzado estado de descomposición". El adjetivo "avanzado" se lee como que no tiene ya remedio ni curación posible y estoy absolutamente de acuerdo contigo, pero también da la sensación de que la descomposición está tan "avanzada" que ya se jodió, y que va mi hermano,esa mierda goza de una putrefacción bastante saludable, aunque esto suene como un disparate. En esa misma onda, más alantico, hablas del Estado burgués como un enfermo en estado terminal... "Dios te oiga mijo..." te diría mi vieja, pero no. Es obvio que no es el mismo Estado, incólume, como estaba hace diez o doce años; pero un enfermo en estado terminal indica que la estirá de pata es inminente...y sí, a este Estado adeco-copeyano ya lo empezamos a enfermar, pero nos falta que jode lucha para llevarlo de estos meros quebrantos de salud a la agonía irreversible que queremos y necesitamos que ocurra. Y no lo digo por pesimista, al contrario, siendo el padre de una muchachera, y un impenitente pelabola, no me queda más remedio que ser un optimista a prueba de balas.
Por ahí, un compa, Juan J., hace una acertada crítica al empeño de Chávez en tratar de convencernos de que porque los ministerios se llamen del "poder popular para...", listo, ya son del poder popular. Chávez, nuestro infiltrado en Miraflores, incurre en el peligroso error, y cada vez con mayor frecuencia, de creer que hablar del agua quita la sed.
Un abrazo hermano, y gracias por ese análisis tan acertado y pertinente.

Anónimo dijo...

Pues en este estado burocratico burgués, si las aspiraciones son ocupar un cargo para tratar de transformar, les diré desde mi experiencia que lo que mas quiero es salir corriendo, Por mucha voluntad política que tengas, o incluso por mas que quieras seguir las líneas del "poder popular" entre las trabas de los de "mas arriba" y las jodedera de los funcionarios alienados y enajenados que tienes "abajo" eso es hacer milagros... cada vez que me reuno con la gente coincidimos que esta vaina hay que echarle candela, Y ANARQUISMO MI PANA... Lo demas es ambicion de poder y plata, dile eso a tus panas.

Anónimo dijo...

Epa mi perro. Coincido contigo absolutamente como buena absolutista; pero creo que es jodido que panas como Juan Contreras admitan que el trabajo que están haciendo, que es su cotidianidad, tiene más peso político y más importancia que un curul en el congreso. Viste que para 165 curules se están postulando 3952 candidatos por el PSUV.. y que dentro de ellos están, por ejemplo, Cordero Lara (por Guárico), responsable de pilotear un avión cuando la Masacre de Cantaura. Y Luis Quiaro (por Monagas), tristemente célebre por quebrar el Banco Industrial de Venezuela. Para sorpresa, le están exigiendo una constancia de lealtad o una vaina así (dudo que Juan Contreras, si es fiel a sus principios, la pueda firmar, porque su lealtad no es a la maquina electoral que es el PSUV) en lugar de investigar quién o quiénes son los bichitos que quieren sentarse a la diestra de los eficientísimos Cilia, Dario y Cía. Un abrazo. La Guara que sigue esperándote

Edgar Zurita dijo...

compadre le felicito, que manera tan particular de escribir. Bueno compadre yo creo que deberiamos juntarnos. Hacer un equipo para la construcción de esas bases. porque mientras exista esos espacios hay que procurarlos tambien. Aunque es perder el tiempo creer que las masas populares podran tener alguien que sea puro pueblo en esos espacios