jueves, 28 de enero de 2010

¿Día de la juventud? ¿Cuál juventud? ¿Para qué seguir glorificando a los manosblancas de 1814?



Vamos entrando a febrero y es hora de meterle el diente (y el cuchillo, y cualquier instrumento punzante y desgarrador) a las enormes referencias de la cual la historia oficial sigue rescatando hitos interesados. Y ya que se acerca su fecha de aniversario, quisiéramos entrarle a la Batalla de La Victoria, acción ocurrida en los albores de la Guerra de Independencia (o más bien en plena Guerra Social), y a otros sucesos de febrero del año 1814.
El día 3, el ejército patriota sufrió una dolorosa derrota ante las hordas de Boves en La Puerta. Y créanlo: así mismo se les llamaba: HOR-DAS. Así llamaban a aquel hervidero de pueblo rabioso. Si usted es chavista y estaba vivo, despierto y con los oídos alertas en 2002 y 2003, seguramente sentirá y tendrá algo que decir al respecto. Meses más tarde volvieron a enfrentarse en el mismo sitio y la horda sucia y vociferante (y realista y criminal y antibolivariana y fea y malagente: Las HORRRDAS de Boves) volvió a derrotar a Bolívar y al glorioso ejército patriota.
Esas mismas hordas, o al menos una parte de ellas, se dirigieron a La Victoria para intentar tomarla. En su contra estaba el hecho de que, herido el Taita, quedó a las órdenes de otro general europeo, pero que al contrario de Boves tenía mentalidad europea; un uniformado mitad español, mitad imbécil, apellidado Morales. La historia oficial ha querido cubrir de gloria a José Félix Ribas y a unos pocos centenares de estudiantes universitarios y seminaristas (“la flor de la juventud caraqueña”, los bautizó Bolívar) por lo que sucedió aquel día, 12 de febrero de 1814. Cada quien está en su derecho de secundar esa glorificación, pero es bueno enterarse de una parte del cuento que ha sido silenciada o deformada.

¿Quiénes eran los buenos?
¿Quiénes eran los malos?

Dice la historia oficial que, a falta de tropas, José Félix Ribas reclutó en Caracas a un montón de estudiantes de 14 años para arriba (otros dicen que había muchachos de 12 años allí), que unas horas antes de entrar en batalla (la Batalla de La Victoria) les dio un curso intensivo para enseñarles a disparar los fusiles; que eran unos 1.000 estudiantes, y que en total los patriotas que defendieron la plaza fueron unos 1.500, contra la horda de 2.500 tipos. Otras versiones dicen que esos 1.500 héroes enfrentaron a 4 mil malvados, y otras más (recogidas de una carta de salutación que envió Simón Bolívar al vencedor) que la relación era de 2 mil (buenos) contra 7 mil (malos). Por su parte, la célebre arenga que les echó Ribas a sus combatientes registra estas palabras: “He ahí a Boves. CINCO VECES MAYOR es el ejército que trae a combatirnos; pero aún me parece escaso para disputarnos la victoria”. Es la misma arenga en la que finaliza diciendo: “Ni aun podemos optar entre vencer o morir: ¡necesario es vencer! ¡Viva la República!”. Por supuesto que un general a punto de salir a matar y dejarse matar no está en la obligación de contar con exactitud a los enemigos, pero en fin. Un poquito de coherencia ayudaría con eso de la verosimilitud.
Y claro, siempre el que gana o pierde dice que estaba en desventaja. Por guacales se cuentan los episodios bélicos en que diez tipos armados con tres palos de escoba y un cortaúñas derrotaron a 150 que llevaban armas automáticas. Como la historia la escriben los vencedores entonces la versión que trasciende y se convierte en lectura obligatoria en los liceos es la del dueño del cortaúñas. Nadie cuenta nunca nada sobre el día infame en que llegó borracho a la casa y le cayó a palos a la viejita de 70 años; todos preferimos contar cómo fue que coñaceamos a aquel sujeto que medía 1 metro 90 y pesaba 110 kilos, ¿cierto? Hay un prestigio que cuidar, camarada.

El desenlace: ¿victoria o empate?

La batalla en cuestión comenzó a las 7 de la mañana y fue salvaje, brutal y absurda como toda batalla. Los patriotas repelían a los “realistas” en su intento de entrar a la ciudad. A las cinco de la tarde, con el juego trancado y el glorioso ejército y la repugnante horda diezmados y ensangrentados, llegó por la retaguardia un contingente patriota de 220 soldados de caballería a cargo de Vicente Campo Elías. En presencia de este refuerzo, Morales ordenó la retirada. Esa fue la "victoria" de La Victoria: lograr que no los mataran a todos. Haber sobrevivido, como sifrinos acorralados que eran, a la furia de un pueblo arrecho.
Linda victoria militar para la República mantuana, cómo no. Pero funesta derrota para la verdad, para nuestro derecho a conocer nuestra Historia como Pueblo. Porque en Venezuela no se ha realizado un esfuerzo lo suficientemente serio, gallardo, humilde, honrado y justo para difundir el trasfondo social de ese episodio, ese que trasciende la simple y facilita trama cinematográfica que habla de héroes vencedores y malvados vencidos: el 12 de febrero en esta patria burguesa se celebra el Día de la Juventud en honor de aquellos muchachos caraqueños (blancos, de “familias distinguidas” –esclavistas-, con medios y recursos para ir a la universidad: “la flor de la juventud”), pero nadie se atreve a decir en voz alta que la repugnante horda de Boves estaba compuesta en su inmensa mayoría por esclavos e hijos de esclavos, a quienes por fin alguien les reconoció, no con el discurso sino en la práctica, el derecho a ser libres y dueños de las riquezas que sus amos les habían robado, o amasado a su costa. Una horda integrada por la servidumbre, por los pardos, por los maldecidos, por los oprimidos de 300 años: por los antepasados nuestros: el primer Ejército Popular de Liberación en América, con el único y honroso antecedente del que dirigió Toussaint Louverture en Haití.
Esas hordas son nuestros verdaderos héroes olvidados, sepultados en los cajones jediondos a naftalina de la historia burguesa. 

Los niños lindos de papá pudiente:
los manos blancas de 1814

En ese entonces, lo mismo que ahora, llamábase “la flor de la juventud” a los niños lindos de papá pudiente: a los manosblancas, a los nalgasblancas, a los sangre azul, a los que podían estudiar. Y tal como ahora, la horda era la horda. Vaya al espejo y mírese: usted se parece más a esos esclavos y sirvientes cuyas victorias no celebra nadie, que a los nalgasblancas que se encerraron con Ribas en La Victoria a aguantar la pela de los oprimidos. A menos que usted provenga de una familia aristocrática, cosa que dudo si usted está leyendo este blog.
¿Por qué todavía en este tiempo nadie habla de los muchos niños esclavos, sirvientes e hijos de éstos que guerrearon como pueblo, y de ninguna manera por los privilegios de un rey que no les importaba ni sabían qué o quién era? ¿Por qué insistimos en llamar "el enemigo" a nuestra clase? Ellos también fueron empujados a la guerra y también fueron masacrados, pero el Día de la Juventud honra a los hijos de los ricos, de los blancos, de los poderosos. ¿Por qué no nos contaron eso en la escuela? Respuesta: porque, al igual que nosotros, eran HORDA. La historia de ellos desapareció de la memoria, de los libros y de los afectos, por la misma razón por la cual nosotros (los pobres, los sirvientes, la HORDA de hoy) desapareceremos, o quizá ya ni siquiera existimos, para una historia oficial acostumbrada a los héroes blancos, ricos, lindos y perfumados.

19 comentarios:

Pedro Gonzalez dijo...

Tranquilo, ya leí la advertencia. Quería decirte que yo, como me crié leyendo a Eduardo Blanco, se me paran los pelos cada vez que leo tus interpretaciones sobre Boves y 1814. Me has influenciado tanto que me leí el libro de Juan Bosch y el de Uslar Pietri Juan (¿será hermano del otro?). Quise hacer una exposición en Power Point (con unas gráficas hermosas sobre la rebelión de Haití en 1804) en una clase mía, pero me botaron y nadie pudo verla. En fin, gracias por ayudarme a ver la historia de otro modo.

Anónimo dijo...

Bueno, mañana si tumban a Chávez estos carajos van a quedar también como la nueva flor de la juventud. ¿O no es así?

Lo que tenemos que hacer es empezar a releer y a repensar nuestra historia. Sobre todo a todos los neo marxistas que de repente son más estalinistas que stalin y que les encanta la historia oficial. La lucha de clases también tenía aplicación en eso que llamamos la guerra de "independencia". Y los "patriotas" sólo pudieron ganarla cuando comprendieron que tenían que igualar los objetivos de esa luchass con la liberación de estas hordas que tú mencionas, Duque. O al menos hacerles creer eso. Este tema ha sido bastante tratado en este blog.

Coño, por lo menos los que estamos aquí, los que leemos lo que escribes, podemos echar una pasadita por la página de Misión Boves (enlace ariiba y a la izquierda) y buscar el libro de Bolívar y la Guerra Social. Ya yo lo hice y valió la pena.

Saludos,

H.

RomRod dijo...

Lo interesante de esta batalla no es quienes apoyaban a Boves y quienes a los mantuanos generales o que intereses defendía cada bando. Sabemos que ambos bandos defendían un status quo, unos realista, otros patriota. Lo interesante de la batalla es justo lo que tu destacas, la deformación haciendo ver a todo el mundo que la gente era que la que vivía en casas solariegas y que los demás eran hordas ineducadas y salvajes. Yo personalmente nunca me comí ese cuento de los estudiantes, siempre me pareció demasiado bonito como para ser cierto. ¿Haz visto la puerta que está en el museo de San Mateo firmada por el mismísimo Boves?

JRD dijo...

Pedro González.
Eso hay que intentarlo permanentemente y por todos los medios: estimular a nuestra gente para que no se conforme ni acepte dócilmente la información que le inculcaron y seguirán inculcando en la escuela, el liceo y la universidad. En eso andamos y es una de las tareas más urgentes del Encuentro Mundial de Ignorares.
Juan Úslar era hermano de Arturo, así es. Su libro profundiza lo ya planteado en otros libros como la biografía de José Félix Ribas (J.V.González) y el “Boves” de Asisclo Valdivieso Montaño.
Gracias por sus comentarios, estimado.

H.
Sí, la flor de la juventud ha sido la misma siempre. ¿Vista la primera página de El Universal de hoy? Ahí tienes tu “flor” jugando al heroísmo. Y la clase media arrecha, porque se supone que la policía fue creada para joder a los marginales, no a los sifrinos.
En “Bolívar y la Guerra Social” (también lo puedes leer en un enlace ahí en el blog de Misión Boves) está planteado por todo el cañón: hubo una guerra de independencia y dentro de ésta una guerra social. Échale un ojo ahí.

RomRod.
Esa es otra pata de la mesa, ciertamente: en los bandos que se enfrentaban había esclavos y sirvientes que no añoraban, porque no sabían qué verga era esa, ni la “independencia” ni la “corona española”. Pero la historia oficial se las ha arreglado para hacernos creer que había negritos buenos que estaban con Bolívar y negritos malos que querían al Rey. ¿No te digo yo?

Ivan Sotomayor dijo...

Qué hubo, mi gente.

Sin contrariar nada de lo contenido en el artículo... no me imagino a Julio Rivas ni a Jhon Goicoechea fajándose a plomo con la GNB o el Ejército.

Saludos.

Anónimo dijo...

Los que pueden estudiar no son solamente los "hijos de papá pudiente". Durante la mal llamada "cuarta repùblica" no eran solamente los hijos de los ricos los que estudiaban tampoco. Si vives en Venezuela y no eres sordo ni ciego sabrás que muchos venezolanos se joden trabajando para poder estudiar y darle un mejor futuro a sus familias.

Tus palabras se pueden tomar, y no digo que sea esa tu intención, como un ataque gratuito a los estudiantes, a los que por una u otra causa quieren aprender y ser cada día mejores. No te estoy atribuyendo cosas que no has dicho, te estoy diciendo que lo que sí dijiste se puede malinterpretar. Lo digo porque estoy casi seguro de que éste comentario no va a salir por la famosa regla número 1 allá arriba.

Me parece que un país no avanza si la gente no tiene sed de aprender, de estudiar. Bastante desprestigiada está la gente estudiosa en el imaginario popular para que encima vengas con ésta vaina.

JRD dijo...

Iván.
Bien, perdona si sentiste que agredía tu inteligencia al hablarte en cierto tono que a veces no puedo evitar. Al final sólo te propongo que le des una oportunidad a la otra historia, a la historia nuestra, a la historia del pueblo, esa que nos deformaron y ocultaron los burgueses que han dominado este país por siglos. Y para hacer eso pues necesariamente hay que derribar a los ídolos y las versiones interesadas que nos han impuesto como verdades.
En tu caso particular, como sé que no estoy hablando con un idiota de clase media sino con uno de los míos, me interesa que podamos discutir e intercambiar desde un punto de partida: la burguesía nos ha moldeado con su ideología y su historia, y esa es la razón por la cual, 196 años después de la muerte de Boves, todavía quede gente nuestra, gente aguerrida y revolucionarios en formación, que seguimos creyendo el cuento de que Boves defendía "las armas realistas". Que un estúpido formado en la Academia y adorador del “saber” burgués lo diga es de esperarse y no importa, ya esa gente se jodió; pero te confieso que me desespera leerlo de parte un cuadro valioso como tú, camarada, porque tú eres parte de ese pueblo a quien han obligado a negarse a sí mismo.

Te propongo algo. Y de pana, no es para que cambies de pronto una versión por la otra (ni a unos sabios por otros), sino para que tengas en cuenta otra visión del asunto. Échale un ojo a este libro de Juan Bosch:

Bolívar y la guerra social

Específicamente a la segunda parte, de la cual te entrego este extracto:

El 26 de marzo de 1812, por los días en que Monteverde tomaba Barquisimeto, un terremoto había destruido varias ciudades de Venezuela y gran parte de la ciudad de Caracas, de manera que la capital estaba en ruinas cuando Monteverde y su corte de zambos tomaron posesión de ella(...)En los festejos de la juramentación participó con entusiasmo la gente de los barrios.
¿Por que ese pueblo respaldaba a Monteverde? ¿Por qué, habiendo desembarcado en Coro y habiendo avanzado hacia el interior con sólo 230 hombres entre españoles y corianos ese canario audaz dominaba en pocos meses todo el país y echaba por tierra la república con tanta facilidad?
Porque la subversión política que habían producido los mantuanos provocó la subversión social de las masas contra ellos, y Monteverde capitaneó a las masas del pueblo en lucha contra los mantuanos.
(...)La masa del pueblo lo siguió porque e1 encarnaba el poder enemigo de los mantuanos. Para los zambos como Palomo, Monteverde no era un monstruo sino un justiciero, que los colocaba a ellos a la altura de los mantuanos, o rebajaba a los mantuanos, a la altura de los zambos. Lo que hubo de cruel en el gobierno de Monteverde no fue producto de ninguna maldad innata en el alma del capitán canario, sino fruto natural del odio que sentía el pueblo hacia el mantuanismo.

JRD dijo...

Anónimo del 29 de enero de 2010 18:46
En su comentario hay una frase que resume toda la tragedia del pensamiento burgués, todo el asco, la explicación de toda la desgracia de la humanidad bajo el dominio de los ricos y pudientes, y los aspirantes a serlo (clase media): "...los estudiantes, a los que por una u otra causa quieren aprender y ser cada día mejores". Exactamente, ahí reside el software maligno que nos han inculcado por generaciones: si usted estudia es MEJOR; si usted es obrero y campesino, ama de casa, lumpen o simplemente artista, músico o desempleado, usted es una escoria digna de ser dominada.

También suelta por ahí: "muchos venezolanos se joden trabajando para poder estudiar y darle un mejor futuro a sus familias." Rotunda verdad. El problema es que no todos lo logran. Porque esta sociedad no está diseñada para garantizarle dignidad al que se jode trabajando sino al hijo de puta que lo explota.

Y sí, me parece bien "tener sed de aprender y de estudiar", pero esa sed no se calma en las escuelas y universidades burguesas que tenemos. Mi recomendación a los jóvenes es que huyan de esa mierda, que no se dejen engatusar por ese presunto "saber" que los convertirá en amos o esclavos. Hay que desalojar urgentemente esa mierda que llaman Academia.

Reinaldo Iturriza López dijo...

Muy buena reflexión el mío.
Dejo la pregunta/provocación:

¿Por qué cada vez que se movilizan los manosblancas uno escucha a tanto camarada lamentarse porque nuestros universitarios no están organizados y tal? ¿Nuestra fuerza radica allí o entre los carajitos de nuestros barrios, a los que muchos desprecian por malandros, tukis o porque escuchan reguetón?

Eduardo Febres dijo...

Quihubo, Duque.
Notifico, como Pedro González, que Misión Boves fue mi puerta de entrada a Bosh, y al conocimiento del trasfondo de pueblo arrecho que tapa la iconografía de próceres blancos, análoga, pienso, a la iconografía cristiana, donde los revolucionarios de Cristo se presentan como unos catirrusios afeminados.
Creo que una difusión y revisión de esa parte de la historia es crucial, no sólo porque implica dignificar la participación determinante del pueblo oprimido en los procesos de liberación y de construcción del país, sino también porque esas "turbas" (las de Boves, las de las rebeliones de esclavos y campesinos, las que acompañaron al ejército libertador, las que pelearon en las calles y en las sierras contra el imperialismo y contra la dictadura en todo el siglo XX, y las que sostienen la revolución bolivariana), ese "año terrible", ese eterno retorno al desnalgue de violencia social, son aspectos de nuestra memoria colectiva que se insiste en negar y ocultar. No hay que darle demasiadas vueltas para identificar que en esa negación debe estar la fuente de la hipocresía patria, que yo creo que es una especie de trastorno nuclear de nuestra idiosincracia.
Sé que esto no es un concierto en el que uno pide un tema, pero creo que este artículo y el del 23 de enero son un buen comienzo para empezar a sacudir esos fantasmas debidamente. Probablemente esté entre los planes de ustedes hacer crónicas como esta, en las que en los prolegómenos de una efeméride se expone el anverso oscuro de la historia oficial, que también podrían ser, directamente, efemérides no reconocidas por la historia oficial (por ejemplo, las rebeliones de esclavos y campesinos a partir de 1830). Si no es el caso, hago la sugerencia. Y de cualquier modo me pongo a la orden a colaborar en lo que pueda.
Otra cosa: ¿En algún trabajo se ha documentado la actuación de Ezequiel Zamora como oficial del ejército durante la autocracia liberal, más allá de sus acciones militares, antes de retirarse, y después irse a la guerra federal? En la biografía de Britto Figueroa, y en otros materiales a los que he tenido acceso, poco o nada se dice de qué hizo Zamora en esos años, cuando de un modo u otro estaba con el poder. Solamente el libro de Adolfo Rodríguez Rodríguez presenta supuestamente pruebas de las solicitudes que hizo para que se le indemnizara por esclavos liberados, y de su actividad como prestamista al 2 por ciento anual.

JRD dijo...

Reinaldo
Ciertamente: seguimos creyendo que para derrotarlos tenemos que ser como ellos. Por eso no extraña que todavía la canción emblema de RNV al comenzar y terminar el “Aló, presidente” sea el ska ese de los españoles, “Adelante, comandante…”. Y creemos que para desmontarles su constructo de leyes tenemos que ser abogados, y que para mostrar la buena música hecha en estos años hay que buscar al “maestro” Abreu y que para hacer ciudades socialistas necesitamos arquitectos y urbanistas (burgueses todos), y que para avanzar hacia una racionalidad alterna necesitamos fundar “universidades bolivarianas y socialistas”.
Y claro: para callar a Ricardo Sánchez hay que buscarse a un Serra que habla igualito a él, es decir, que es su copia pero chavista. Tan fácil que era buscarse al Torompila allá en Catia, carajo, pa que le echara un revolcón con discurso malandro alterno y de altura. Pero no damos para tanto. Seguimos adorando los valores y la estética burguesa.

Eduardo Febres.
Sí, andamos en eso, y no sólo con la historia oficial. Busca por aquí en este blog, y en el de El Cayapo, una propuesta llamada Encuentro Mundial de Ignorares. Para allá vamos. A intentar que prenda en el gentío algo que debió florecer desde el primer año de Gobierno chavista y aun antes: el desmontaje ideológico de la sociedad burguesa, paso previo y necesario a su desmontaje práctico.
¿La justificación? No podremos nunca hacer una Revolución, y ni siquiera llevar a cabo la destrucción de lo que existe, si antes no lo destruimos aquí dentro en el cerebro: las nociones impuestas (y tenidas por ciertas) que nos atornillaron en el coco ideas totémicas e intocables como las de patria, historia, familia, instituciones, respeto a los valores, modales, belleza-fealdad, buenas costumbres, supremacía de la ciudad sobre el campo (Doña Bárbara: la ciudad imponiéndose a la barbarie); la cultura, la democracia, la libertad, la felicidad, la relación de pareja, Bolívar. Y por encima de todo ese constructo en descomposición, Dios y el capitalismo. Ideas que estorban como una espada de Pericles sobre el impulso humano de liberación. Ideas incuestionables y que se defienden automáticamente: el que no diga “pende como una espada de Damocles”, como ordena la cultura occidental, es un ignorante. Nosotros apostamos al ignorar, no a ese saber enciclopédico burgués que no nos sirve para una mierda, porque ¿pa qué coño aprenderse el cuento de Damocles si nuestro pueblo tiene docenas de frases y refranes que representan lo mismo?

Anónimo dijo...

El ojo a "Bolívar y la Guerra Social" ya había sido echado desde antes, por eso invito a los que no lo han hecho a que se animen. El libro cambia por completo la forma de ver la historia de Venezuela. El cuento ese de los patriotas que luchaban por la libertad es pura paja, algo que es uno lo sabía pero no tenía como sustentarlo, y el libro Bosch es claro al respecto. Saludos Duque.

H.

Ivan Sotomayor dijo...

Qué más,Duque.

No me agredes con tu tono. Si hay algo que me desagrada es debatir con un pana y que todo sea una patética sobadera de espaldas.

***

Tú me hablas de una historia hecha por la burguesía para moldearnos y que nos resignemos a la dominación y adoración a ídolos... En un comentario anterior te dije que yo no veo lo escrito de manera dogmática, precisamente por la posibilidad de que el autor no sirva a la "verdad", sino a intereses no tan nobles.

Yo podría afirmar hechos históricos recientes, porque hay demasiado material que los sustenta (videos, libros, contenido on-line, etc.). Pero la parte de "nuestra historia" que cuestionas fue escrita escencialmente por los vencedores hace un coñazo de años. Por ende, al final, es cuestión de escoger qué es lo que quieres creer. Porque todo razonamiento al respecto es aceptable: la posibilidad de que Boves fuera un justiciero guía de los pueblos oprimidos o un carnicero que ejecutaba prisioneros para no tener que mantenerlos; la posibilidad de que Bolívar fuera un intelectual que invitaba y ayudaba al pueblo a liberarse o un aristócrata burgués que, movido por su egocentrismo, luchó contra el imperio español para instaurar en Latinoamérica un imperio peor todavía.

¿Cómo le hago, mi pana? ¿Cómo descubro esa otra historia que me negaron, si también fue escrita por alguien? ¿Tiene caso?

Además, no creo que considerar a Bolívar uno de nuestros libertadores sea una piedra de tranca hacia nuestra emancipación.

Como sea, voy abuscar el libro que me recomiendas: siempe es bueno coestionarlo todo. Y como somos seres falibles e imperfectos, cuestionar tal vez sea la única forma de lograr la verdadera inteligencia y libertad. A boves lo dejo para después; y a lo mejor, al final, termino aceptándolo como uno de los "míos".

Saludos.

Anónimo dijo...

Lo que pasa es que la gente no sabe (porque a la Historiografia no le interesa) que en aquellos años,

Los Blancos mas coños de madre no eran los españoles, sino los mantuanos.

Los mas racistas eran los venezolanos blancos contra los venezolanos no blancos.

A los españoles peninsulares ese peo no les interesaba tanto.. no por santos, sino porque sabian que intelectualmente, los cabecillas que idearon la rebelión eran los blancos criollos. Y porque en España.. No tenían negros. Así era más fácil "quererlos": bien lejos, Mar de por medio. Estos no blancos no tenian acceso a la ilustración (leáse Montesquieu y demás franceses...porque no sabían leer) y que sólo respondian a instintos de arrechera ancestrales, que ellos (Los Españoles) supieron explotar hábilmente. Creo que Boves era honesto en su unión con el pueblo, pero, ¿de quién recibía órdenes y pertrechos Boves? Del Rey de España, que no me vendrán a decir que era menos racista que los mantuanos criollos. Si que fue más oportunista.

Eso no ha cambiado: Basta ver a Maria Corina, o 10 minutos de Globovisión, para darse cuenta.

Ahora, ¿porqué los Blancos criollos detestaban más a los no blancos que los mismos españoles peninsulares?

Porque sabian que al término de la guerra, idos los españoles; los Zambos, etc. podian disputarles el poder, el orden social.

Pero también querian demostrarle a los españoles que ellos eran más que los zambos, y que los españoles mismos. Un complejo de inferioridad/superioridad arrechísimo, que insisto, todavía esta vivo, aquí entre nosotros (escuchen Unión Radio, 1000% veces peor que Globovisión)

Esa ecuación existe hoy, sólo que donde digo "españoles peninsulares" sustitúyase por "Gringos, anglosajones, etc".

De los Blancos criollos que escapaban de esto, claro, están Bolivar, Sucre, y otros. Pero fíjense que a Sucre lo matan cual Martin Luther King, y a Bolívar algo parecido..la Oligarquía Bogotana, la Peruana... pero la Venezolana también, coño.

Me imagino una reunión entre Ribas o Soublette con "patriotas" colombianos, peruanos, etc: "coño, sacamos a los españoles, pero ¿Si se montan estos negros? la pinga, hay que evitar eso! Bolivar está loco, ¡como se le ocurre liberarlos!"
"Tranquilos, primero salimos de los españoles, después veremos como salimos de Bolívar y sus ideas extremistas. De repente si eliminamos a Sucre..."

Alejandro

Camilo Maldonado dijo...

Coño, aquí hablando al margen como los locos, si todo este peo de la historia oficial y la verdadera historia de nuestra emancipación como pueblo o como "sociedad mantuana" es una vaina de hace 200 años...
Imagínense cada vez que hay que discutirle a un cura, un monaguillo o un guevón del Opus Dei sobre la biblia o toda la sarta de patrañas que se desprenden de la iglesia y todo el sistema religioso.

No joooda. Dos mil años pa'trás.

Si se habla con fundamentos de la Ilíada, la Eneida y la Cuestión Homérica... ¿cómo carajo no vamos a hablar con fundamentos sobre una historia tan fresquita como la nuestra?

Anónimo dijo...

No te ajusta a lo que paso y quieres dar por cierto, tus comentarios, en definitiva no me gusta, saludos

yra dijo...

Si algo agradezco a este momento historico que me toca vivir, es esta extraordinaria oportunidad de conocer la otra versión, esa que me hace amar la historia, el legado, porque con la que me contaron no me hacia sentirme protagonista. Siempre me gustaron los chicos malos, Boves era mi amor secreto de esas heroicas batallas, mi imaginación me daba buenos 20 en la materia que en el fondo odiaba. Pero nunca fue tan cercano Boves a mi, que cuando lo comencé a encontrar por estos lados.. Gracias Camarada.. Que celebren los burgueses!

Rony Chircca dijo...

Marico para ser la hez del lumpen excelente enfoque histórico, pertinente en esta época de revisión de nuestros códigos históricos,para no dejarnos joder mas ni guiar por "el dueño del cortauñas" sigue así marginal.

luis miguel Guerra dijo...

Esa es la realidad de nuestra historia, descifrar los códigos nos permite conocer la realidad nuestra venezolana y latinoamericana, también es verdad que los intelectuales burgueses escribieron la historia a su manera de dominio, y se puede evidenciar en los supuestos grandes autores Venezolanos y latinoamericanos que, nos diseñaron una historia de cristobal colon casi como que era, el padre de la patria,lo que si puedo afirmar es que ami me correspondió vivir este momento histórico y conocí a un hombre llamado Hugo Rafael Chavez Fria,y no me gustaría que fuese la burguesía la que escribiera o contara su historia..