viernes, 16 de marzo de 2007

Anda a empoderar al coñísimo

No importa que el Nixon nosequemierda haya sido pillado infraganti agrediendo y amenazando a una mujer (policía, pero mujer). Basta que diga cada cierto tiempo cuánto desprecio le merece Chávez para que el antichavismo en pleno y sus sirvientes de los medios de comunicación privados lo eleven a categoría de héroe. De esta manera empoderan los medios a los criminales que les caen bien.

***

Otro ejemplo, para que los que no entendieron. El gordo Rosendo era un hijoeputa comunista hasta el año 2002, porque Ibéyise y otros superperiodistas lo hijoeputearon con acusaciones de corrupción. ¿Estaban fundadas estas denuncias? A mierda me sabe. Igual, si un marrano que ascendió a general a punta de jalar bolas no se coge los reales que dicen que se cogió, se los coge un empresario, un ministro o un congresante, mediante procedimientos asquerosos que ya se las arreglará para que parezcan limpios. Llegó el 11 de abril y el gordo Rosendo quedó empoderado: traicionar a Chávez, meterle una puñalada por la espalda al tipo que lo convirtió en alguien “importante” (es decir, que lo empoderó primero), es un buen salvoconducto, el mejor detergente disponible en el mercado para lavar manchas y culpas. Hoy nadie se quiere acordar de las acusaciones de corrupción del Plan Bolívar 2000. Rosendo metió preso a Chávez, le echó paja y lo entregó, y eso lo convierte en un grato recuerdo.

***

Va un contraejemplo, el cual presento con una pregunta que ustedes (les pido, por favor) responderán para sus adentros: ¿ustedes recuerdan los nombres de Oscar Aponte y Jairo Morán? No los busque en Internet. No hay comodín, no llame a sus amigos para preguntarles. Sea sincero: usted no recuerda esos nombres. Esos jóvenes fueron asesinados durante una marcha en el paseo Los Ilustres, en pleno sabotaje petrolero llamado “paro cívico”, por algún sifrino mamagüevo o policía gatillo alegre que iba en la marcha. Se supone que esos muchachos, pobres y chavistas, son el pueblo, y que el pueblo tiene el poder en este Gobierno (ojo: no confundir con el poder originario, que pesa más que ninguno, como se verá más adelante, pero no hace mercado ni compra carros ni quintas en el este). Pues bien, ambos muchachos sufrieron un doble “desempoderamiento”: primero, porque nadie pagó ni pagará nunca por su asesinato, y luego porque en el diario Universal un estúpido oculto tras un título de licenciado en comunicación social justificó este crimen con los argumentos que la PTJ le puso en la mano: ellos eran buhoneros, tenían entradas policiales por hurto y por lesiones (es decir, uno porque se cayó a coñazos y su rival lo demandó, y el otro porque una vez le arrebató un trapo a un buhonero en la avenida Baralt), y además eran “de los círculos bolivarianos”. Muertos físicamente y luego rematados moralmente por un criminal del seudoperiodismo.

***

¿Qué mierda es esa de “empoderamiento”? ¿Por qué a tantos compas chavistas les gusta ese término? ¿Por qué lo utilizan sin pensar qué significa o al menos detenerse medio minuto a averiguar si significa algo? Por ahí me explicaron que la cosa es una traducción a la machimberra de una palabra que en inglés suena dizque “empowerment”, y que su significado viene a ser algo así como “bajarle poder al pueblo”. Habrá que decir algo al respecto.

***

Lecciones para aprenderse en la casa.
El poder no es propiedad de ningún gobierno, institución, sujeto o hegemonía.
Mal puede entonces “bajarle el poder” nadie a nadie, y mucho menos al pueblo, en quien sí reside el poder originario, ese mismo que organiza y desorganiza sociedades nomás encabronarle la paciencia los ricos a punta de leyes absurdas, injusticias y explotación.
Los millonarios no detentan poder gracias a sus méritos, sólo que de tanto imponerse han terminado por hacer uso de él con más estruendo que eficacia.
Interesados en el tema, comunicarse con el pana Bakunin y el bueno de Foucault.

***

El poder no se decreta: se delega, se soporta o se arrebata.
El hombre que despacha en Miraflores, aunque el pueblo le otorgó poder para administrar al Estado, no es el hombre más poderoso de Venezuela; probablemente sí es el más asediado por otros poderes (económico, imperial, mediático, que al final son uno mismo).
El 11 de abril de 2002 ocurrió un asalto al poder contenido en el Estado; la madrugada del 12 comenzó un extraño período durante el cual nadie tenía control sobre ese poder (ya que el mandatario estaba secuestrado); antes de mediodía, alguien se alzó con ese poder por las malas y tras ello se activó el poder originario; unas horas después el poder fue nuevamente delegado en el caballero a quien el pueblo le dio el permiso y la orden de gobernar, y el poder originario regresó al anonimato y la tensa vigilia.
Así que empowerment o empoderamiento una pinga.
Consejo a los Consejos Comunales: cuando venga alguien a decirles que va a hacerles el favor de “empoderarlos”, es decir, a hacerles la caridad de regalarles un poquito de poder, cálcense unas botas de esas de seguridad, las que tienen un taco de acero en la punta; remánguense la bota el pantalón, cojan impulso y zámpenle al estúpido en cuestión una soberanísima patada por el culo, que es lo mínimo que se merecen (no vayan a decir por ahí que estamos estimulando linchamientos o ejecuciones sumarias).

7 comentarios:

LuisCarlos dijo...

Me quedo con la primera discusión (para la segunda necesito como más tiempo, jr)...
La capacidad violenta que tienen los medios para encumbrar y pisotear a una persona en poco tiempo.
Fue Clodovaldo Hernández, periodista afecto al Gobierno, que escribió en el libro Contragolpe del humor un artículo sobre el Gordito Rosendo que pasó de pronto a ser pana... su óptica era que el costo sería no poder comerse más nunca un perrocaliente en Plaza Venezuela, porque la gente sí que no lo perdonaría.
La unción bendita de los canales privados es efectiva, más de lo que crees. Igual que su veneno.
¿En cuántas emisiones mandaron al diablo la imagen del caceroleado Gaviria cuando intentó mediar en el conflicto sin decir lo que ellos querían que la OEA dijese?
¿Quién recuerda que al mismo Centro Carter, después de no comulgar con la oposición, lo acusaran de recibir financiamiento del Estado?

Sin embargo es un boomerang esto. Por eso hoy los gringos se dividen en dos tipos para el Canal 8: Eva Golinger o Danny Glover, y los demás que son unos "asesinos, genocidas y demás". Por eso en el discurso de barrido al pasado ningún ex cualquier cosa de gobiernos anteriores merece la vida en este país. Y así tampoco son las cosas.

Así van del primer plano al vacío. Del Ramos Allup al Claudio. Sólo por criticar a Chávez, RCTV le levantó el veto al expresidente Herrera Campins. Así estamos.
Y son pocos los que sencillamente digan: no.

¿Quién es Nixon si no un pajúo?

farruco dijo...

Y ahora, Didalco rumbo al empoderamiento

Kira dijo...

Lo de empoderamiento o empoderar era una palabra en desuso en castellano y nuevamente en uso por la influencia de una suerte de equivalencia con el empowerment en inglés que no se refiere a dar poder político entendiéndolo como cargos, prebendas, ventajas sobre otros, etc.

Se refiere a darle herramientas a la gente para darse cuenta de sus propias capacidades y enterarla de las posibilidades existentes para cambiar su circunstancia. De que esté convencida o convencerla de que sus decisiones y opiniones valen y tienen impacto no sólo para sí misma sino su comunidad.

Por ejemplo, al alfabetizar estás empoderando, al hacer talleres de medios alternativos comunitarios, al establecer mecanismos con los cuáles la gente puede tomar decisiones informadas sobre por ejemplo creación de consejos comunales (no porque alguien dice o decreta, sino porque saben de qué se trata y deciden querer hacerlo y cómo hacerlo) o proveerlas de una edificación para uso comunitario, al poner a disposición y administración equipos y recursos con respectivos entrenamientos.

Empoderar como concepto dentro de políticas y lineamientos de desarrollo está ligado a información, educación, legislación que ha sido promovida y difundida, poner a disposición de la gente infraestructura y conocimiento para su propio desarrollo. Ese es el sentido del término en inglés usado dentro del contexto de temas de desarrollo.

Tiene que ver con la potenciación de la gente, con fortalecimiento, donde no hay o hace algo de falta.

En español suena fatal pero es a eso a lo que se refiere por influencia del inglés y usado en el contexto de estos temas.

Es como con la palabra actores... que se refiere supuestamente a que toman acciones, participan no a que actúan desde el punto de vista teatral.

Anónimo dijo...

En todo caso...Si no entendí mal; con el cuento del "empoderamiento" siempre hay alguien que me da algo; poder, saber, infraestructura o no se qué ...conocimiento...siempre hay un sabiondo o poderoso que reconoce mi peladera de bola y cree que la puede solventar, desde su visión de lo que es pelar bola: o sea siempre hay un amo y un esclavo. O me equivoco? siempre hay alguien que se da cuenta que yo poseo potencialidades y fortalezas y no las se usar. Eso de que necesitamos de alguien que nos "entere" de nuestras capacidades es la mayor subestimación del ser humano. Es ver al otro por sobre el hombro.

Kira dijo...

No necesariamente, las comunidades al saber sus necesidades o sus carencias pueden buscar su empoderamiento. Una persona que no sabe leer y busca la manera de aprender se está empoderando, igual si un grupo quiere tener un programa de tv comunitaria pero no sabe por donde empezar y se mete en cursos para lograrlo y lo hace, se está empoderando a sí misma.
Por otro lado de nada vale poner a la disposición herramientas si no se usan, o brindar oportunidades si no se toman. Y eso no depende sino de la gente. En este caso diría que no hay empoderamiento si el sujeto al que está orientado no aprovecha los recursos a su disposición.
Por eso (desde el escenario que plantea el comentarista anterior), aunque cualquiera desde alguna autoridad, llámese política, académica, intelectual o burocrática, determina que una comunidad necesita x condiciones para ser empoderada y las provee y nadie las aprovecha, pues no ha habido empoderamiento. Y lo más probable es que dichas autoridades hayan estado equivocadas en cuanto cuáles son esas x condiciones.
En este sentido, pues es correcto decir que a la gente no se la empodera por decreto.
Decir que alguien viene y decide por tí y que tú sumisamente asumes esa decisión, no habla de que la "autoridad" subestima y es arrogante sino que quien recibe se subestima a sí mismo y no tiene ningún tipo de poder de decisión sobre su propio destino.

Anónimo dijo...

"En este caso diría que no hay empoderamiento si el sujeto al que está orientado no aprovecha los recursos a su disposición"...SI NO LOS APROVECHA ES PORQUE NO RESPONDEN A SUS NECESIDADES SENTIDAS.Y SI NO RESPONDEN A SUS NECESIDADES SENTIDAS ES PORQUE NO SE LES ESCUCHÓ. AQUÍ VIENE LA SUBESTIMACIÓN.LOS QUE MÁS SABEN SOBRE SUS NECESIDADES, POTENCIALIDADES O RECURSOS SON LAS MISMAS COMUNIDADES, LA GENTE PUES, Y LAS PRIORIDADES LAS TIENEN QUE ESTABLECER ELLAS MISMAS. USTED PUEDE PENSAR QUE EN UN BARRIO LO PRINCIPAL ES LA SEGURIDAD O ASFALTAR LAS CALLES Y ELLOS PUEDEN SENTIR QUE ES EL AGUA Y LA SALUD. USTED CREE QUE UN TEATRO Y ELLOS QUIEREN UNA PLAZOLETA DONDE HABLAR PAJA PARA NO DARLE CHANCE A LA DELINCUENCIA DE QUE TOME LAS CALLES DEL BARRIO.ENTONCES PORQUé ANTES DE "EMPODERAR" NO SE ESCUCHA A LA GENTE. PORQUÉ TIENE QUE EXISTIR UN EXPERTO QUE SABE LO QUE YO NECESITO Y ENCIMA DE ESO ME OFRECE X CONDICIONES QUE NO ESTÁN SINTONIZADAS CON LA REALIDAD DE LA GENTE Y LO QUE PARA CADA COMUNIDAD SIGNIFICA EL BIENESTAR.

andreína dijo...

Totalmente de acuerdo con el comentario del anónimo 5,34...Sólo agregaría que por esta misma razón es un error creer que existe "autosubestimación". Es como poner la Misión Robinson en Cumbres o Prados del Este si nadie va a las clases no podemos decir que es porque se autosubestiman.