domingo, 24 de junio de 2007

Autopsia del periodismo venezolano

El periodismo venezolano ha muerto.

Al respecto, no hay matices, no hay excusas, no hay justificaciones, disimuladores ni suavizantes. Esa mierda que todos leemos en la prensa, vemos por televisión o escuchamos por radio en forma de noticias, no son trabajos periodísticos. Son en realidad objetos propagandísticos destinados a destruir un proyecto de país o adular al líder de ese proyecto de país. Ambas aplicaciones del periodismo son inaceptables: el periodismo debería servir para registrar la verdad, no para ensalzar o destruir personas o proyectos.

El periodismo venezolano se acabó cuando un sector de los periodistas de este país decidió arremeter contra todo cuando hagan el Gobierno de Chávez y sus seguidores, que el chavismo es un asco que es preciso desprestigiar y asesinar moralmente, y otro sector de periodistas decidió que la mejor respuesta a eso era adular a Hugo Chávez y a su equipo de Gobierno.

Todo lo anterior, demolición y adulancia, se ha perpetrado en los espacios informativos disponibles para los ciudadanos hasta límites grotescos, escabrosos, repugnantes. Periodista que no le hace el juego al gran capital le jala bolas a Chávez. De esta manera, cuanto “consumimos” y “compramos” los venezolanos en forma de noticia es en realidad un pastel indigno, compuesto de mucho miedo, mucha negligencia, mucha mediocridad.

A los venezolanos comunes se nos ha escamoteado el derecho a saber la verdad. Antes de la patada por el culo a RCTV hubo una marcha de sifrinos, maricones y pobres jalabolas de los ricos, la cual llegó a Quinta Crespo. Globovisión y el resto de los medios de la derecha aseguraron que a esa marcha habían concurrido 800 mil personas. Venezolana de Televisión, los medios del Estado y unos cuantos alternativos aseguraron que no había allí más de 7 mil personas.

Es evidente, obvio, de cajón, que alguien nos mintió descaradamente en esa oportunidad.

Es evidente, obvio, de cajón, que todos nos mintieron: en esa marcha no había 800 mil personas y tampoco 7 mil. ¿Qué clase de rango o margen de error es ese? Hay que ser un mentiroso hijo de la grandísima puta para estafar con semejantes especies “noticiosas” a un pueblo ansioso de conocer la verdad, y hay que ser bien güevón, fanático, mamagüevo o retrasado para creer cualquiera de las dos versiones.

Un sentido absurdo, vomitivo, despreciable y hasta criminal de lo que es la política y de lo que es la sociedad ha permitido que un sector de venezolanos se coma, sin cuestionarlo, el mojón de Globovisión, y otro sector se coma, también sin cuestionarlo, el mojón de Venezolana de Televisión.

Los licenciados en comunicación social al servicio de los medios privados de la derecha procesan informaciones con miedo de decir algo bueno del zambo de mierda que despacha en Miraflores, y que amenaza con acabar con sus privilegios de clase.

Los licenciados en comunicación social al servicio de los medios del Estado procesan informaciones con miedo de decir algo que moleste a Chávez y a su entorno.

Los periodistas, licenciados o no, que pergeñan en medios comunitarios y alternativos, procesan informaciones con miedo de decir algo que moleste al ministro, gobernador, alcalde o funcionario que les otorga una maldita pauta publicitaria.

En este país, periodista que no anda diciendo “Muera Chávez” anda diciendo “Un Ah Chávez no se va”.

Ambos especimenes son expresiones lamentables, dignas de repudio; aberraciones del periodismo, vergüenzas ambulantes para una sociedad que ansía y reclama urgentemente un periodismo independiente, aguerrido y sobre todo apegado a la verdad.

***

Mi señalamiento no es contra un periodista o grupo de periodistas en particular sino contra el periodismo venezolano en general. Yo conozco desde adentro la mediocridad del periodismo de mi país. Yo he trabajado sucesivamente en muchas redacciones de periódicos y agencias de noticias. Yo he fundado medios alternativos y comunitarios. Yo sé qué se siente al señalarle un error flagrante a un periodista y que éste, por toda defensa, te espete: “A mí me respetas, yo tengo un título, yo soy licenciado”. Yo estoy por lo tanto autorizado para interpretar el pánico de esos señores licenciados: yo sé de pobres seres que, sin ese título, se verían desnudos y reducidos a la simple condición de seres humanos, para lo cual no están preparados. Yo sé del valor microscópico que les otorgan a los demás mortales esos engendros de la academia venezolana, esa fábrica de engreídos y de imbéciles de valía artificial. Yo sé de sujetos que son estrellas consagradas del periodismo escrito, y que guardaron silencio o me ofrecieron unos coñazos cuando los puse en evidencia al preguntarles qué cosa es un adverbio o para qué sirve un conector: los periodistas de este país creen que son unos pipes pelaos pero cuando los confrontas con su herramienta de trabajo, que es el lenguaje, quedan en evidencia y reaccionan con furia: con mi título no te metas, con mis privilegios no te metas, con mi mediocridad no te metas.

Contrariamente a lo que sucede con la mayoría de los ámbitos de lucha, discusión y pugnacidad en Venezuela, el tema del periodismo no es un asunto que enfrente a chavistas y antichavistas. Yo vi y todo el mundo vio al ministro William Lara dándose besitos con Levy Benshimol para refrendar, apoyar y darle legitimidad a una de las leyes más retrógradas, conservadoras y derechistas de cuantas tienen vigencia en este país.

No, esta no es una pelea entre chavismo y antichavismo. Esto es una pelea entre la derecha más fascista y conservadora y las corrientes, individuos y tendencias que de verdad queremos construir una sociedad distinta.

Cada vez que uno nombra a un ministro o Gobernador para señalarle públicamente su condición de derechista disfrazado de revolucionario, saltan ciertos panas: “Ten cuidado, Perro, mira que basta una palabra de Chávez para hundirte a ti y a los tres güevones que piensan como tú”. A lo cual respondo siempre: “Tranquilo, que Chávez es uno de esos güevones que piensan como yo. Ese es un infiltrado que tiene la Misión Boves en Miraflores”.

Lo digo, y quiero creérmelo: llegado el momento, veremos de qué lado se ubica el tipo de Miraflores.

Coda: El miércoles 27, Día del Licenciado en Comunicación Social (los licenciados han secuestrado el Día del Periodista y al periodismo en pleno), discutiremos en un foro en el Celarg sobre estas y otras cosas amargas. El foro llevará el título el mismo de este artículo: Autopsia del periodismo venezolano. En la semana les cuento los detalles.

24 comentarios:

pablo dijo...

Vale!!!
Jose Roberto , ahi queda eso ...
saludos... tratare de escucharles el miercoles... muy buena la reflexión

pablo antillano

Anónimo dijo...

Coño perrrrro, te la comiste. Me imagino a los sesudos semiólogos de ambos bandos buscando el significado de la andanada de "malas palabras" que sueltas y la relación de lo que dices con la mamita que ilustra tu portada de hoy. Creo que efectivamente estamos jodidos con el periodismo que se está haciendo en el país porque en ambos casos tenemos una Venezuela virtual: una que está tan escoñetada que no podemos hacer nada (a menos que sea hacer las maleticas y cual Patricia Poleo embarcarnos en una aventura hacia Miami) y la otra una Venezuela tan de pinga que no tenemos que hacer nada porque todo esta hecho. Buena esa mi pana. Abrazos desde Sanare. La Guara

Solo-en-la-Acera dijo...

Corto y pego en mi blog...

Intentaré estar el 27...

Avísanos la hora...

Anónimo dijo...

jejejejejej... este perro si habla pajas...jejejejeje...que vaian tan buena

Mecha dijo...

Comparto íntegramente la amargura del texto de Duque, porque ciertamente es una situación "amarga". Porque más allá de las críticas a la academia, de las críticas a los licenciados, hay una que otra teoría o postulado o apostolados que hemos olvidado. Unos por justificar una posición política y otros por sencillamente creer que así se hace periodismo. Y otros por sinvergüenzas. Creo que lo que llama Duque el "apego a la verdad" pasa por una postura ética que dueños de medios y periodistas hemos pisoteado. Cuando se dice que una marcha tuvo 800 mil o 7 mil personas ocultando lo que vimos en realidad, cuando nos da la gana de no registrar la realidad, eso se llama mentir. La verdad y la mentira. Pero la verdad y la mentira no teóricas sino aupadas por intereses editoriales muchas veces mezquinos, muchas veces acomodaticios, Otras veces es por flojera, otras veces producto de la autocensura, fenómeno este último que no se le puede achacar al rrrrégimen, si no a una postura ética ante el periodismo y ante la vida.
Casi todo lo que pasa en el país tiene dos “lecturas”. Terriblemente opuestas. Para que nos enteremos de lo que pasó de verdad con un hecho en particular (hago esto con frecuencia) tenemos que leer las versiones de El Nacional, Vea y Ultimas Noticias y Aporrea sacar una media, dividir entre cuatro y encomendarse a Dios. Y a Globovisión y a VTV dejarlo de últimos, casi como cultura general. Y lo peor es que aun así la verdad sigue oculta. Los ejemplos sobran, lamentablemente ¿El origen de este drama? Yo lo ubico en temporalmente en los sucesos del 11 de abril de 2002. Que por mucho tiempo fue para unos un golpe de Estado y para otros un vacío de poder. A estas alturas ya la verdad, sobre ese hecho en particular, salió flote. ¿Quién habla de vacío de poder sin soltar una risita? Salió a flote, pero no como una cosa bella, sino como la prueba de todo lo que hemos fallado. De todo de que hemos errado. No es Duque el primero que lo dice, ni será el último. Pero es el que más clarito lo ha dicho. Estaré ahí en el Celarg, para oír y para decir. No olvides avisarnos la hora.
Besitos
Mecha

Anónimo dijo...

Me olvide una cosita. Y la pregunta esa de la foto nueva ¿es para responderla? La foto está arrechisima. jajajaja
Besitos
Mecha

RIL dijo...

Totalmente de acuerdo Duque. Ya basta de propaganda de lado y lado. O en todo caso, ¿qué nos impide responder la propaganda de ellos con periodismo digno, inteligente? Ya basta de mediocridad.

rebewill dijo...

Hola JR

Comprendí el fondo de tu artículo y me identifico 100% con él.
También comprendo que a veces hay que usar palabras fuertes porque no hay otra que describa tan acertadamente una idea.
¡Cómo quisiera que este artículo fuese conocido por el mayor número posible de venezolanos! Me gustaría mucho incluso que se leyera en cadena nacional porque has puesto el dedo en la llaga y es la pura realidad de lo que está pasando con el periodismo venezolano.
¡Así es que se hace periodismo!
Gracias por tu aporte, camarada.
Un abrazo,
Rebeca

PD:
Lo que no me parece bien es la portada, claro, no tiene que ver con el resto del blog. ¿O es parte de otro blog?

mauricio dijo...

Saludos Josê Roberto.
Mi gran amiga, pana del alma, Mecha (Le jalo bolas pa' que no hable mal de mi, es comunicadora social, jejeje) ha tenido la gentileza de hacerme llegar tus comentarios y los comparto completamente. Especialmente cuando "mentas madre" como debe ser.
Pienso ademàs que la autopsia no solo muestra de que murio el periodismo venezolano; Es la radiografia de lo que esta pasando actualmente en la calle. Caulquiera que haya estado en las marchas a favor o en contra de ambos bandos te va a decir que efectivamente hubo 800 mil manifestantes que apoyan y que los "otros" son solo 7 mil. Mecha bien habla de los porqués de esta situacion, desde la epoca del golpe, pero tambien habria que ser estupido -aprovecho de robar tu estilo- para no darse cuenta que desde el gobierno tambien exigen que te comportes de alguna manera y apoyes todo practicamente sin vacilar. Si bien es cierto que los periodistas tienen el deber de abrirnos los ojos, no es menos cierto que nosotros tengamos al menos un poco de sentido comun para darnos cuenta de lo que pasa alrededor con respecto a la "verdad" y es en ese momento amigo donde la mayoria de la gente se deja manipular con cifras, oraciones, etc., etc., y cree en los 800 mil o los 7 mil, dependiendo de con quien estes companero. Con una sociedad tal como la tenemos, es posible para nosotros los lectores o consumidores de noticias saber si alguien esta escribiendo "la verdad"??
Disculpa los acentos o la falta de ellos.
Un gran saludo y eres un tipo arrecho al ser capaz de escribir estas cosas.
Mauricio Sanchez

LuisCarlos dijo...

Ya te dije que iba a estar allí, y que presentarte junto a Izarra y William no era más que compartir espacio con un par de burócratas. En el caso de Izarra: un burrócrata.

Espero que los colectivos invitados, vos mismo y quienes quieran sumarse al debate, tomen la palabra o usen sus propios medios para exponerla. No sé si alcance el tiempo para llegar a conclusiones e identificar campos de acción, así que insiste en eso.

Espero personalmente que la conclusión no sea la misma premisa de entrada, y sí haya matices para actuar y cambiar.
Si veo a Pablo por allí, los veré desde su acera.

Khabiria dijo...

Cónchale Duque! yo hablé de que el periodismo estaba en estado de coma, pero ya tu lo mataste?
Bienvenidas las coincidencias!
Un abrazo inmenso

PD: Izarra es periodista???

Anónimo dijo...

Ni de Izarra ni de W. Castillo se puede decir que hayan ejercido el periodismo. Sí han jefeado dentro de áreas relacionadas con los medios, lo cual no los descalifica, por supuesto,para ser ponentes de un foro sobre la muerte del periodismo. Pero sin ánimos de insultarlos creo que hay gente menos bate´quebraos que ellos y con visiones bastante interesantes y de vanguardia sobre el ejercicio de esa profesión. ¿O será por muertos que están invitados?

Lorenzo Albano F. dijo...

Una perla de sabiduria de un Senador Gringo de los tiempos de Mary Castaño:

“La primera baja en una guerra es la verdad”

Hiram Johnson.

Tiempos de conflicto, "periodismo" de guerra. Si no hubiera TANTAS otras razones para querer la paz y odiar la guerra, aun tenemos esta.

enigmas exPRESS / Gandica dijo...

Había leído el artículo ya en Temas Venezuela.

Lo que me inspiró para seguir con ¡Asco de Prensa!

Parece ser que los blogs han tomado el asunto a reflexión mucho más en serio que la triste gran prensa

Como siempre diciendo las cosas como se deben decir en estos días oscuros del periodismo de trincheras.

Gran saludo.

Oliver Martinez dijo...

Comentarios sobre tus reflexiones en el programa de Vanessa Davies.
Comparto algunos de tus criterios sobre las Universidades. Dejame primero contarte algo: Tengo 34 años y esto en el area de las TI desde 1.987, osea 20 años dando coñazos en un teclado. Solo soy bachiller, me gradue en el liceo nocturno Mariano Pico Salas de Petare despues de haberme decidido a dejar el mal camino, estudie en la Santa Maria 1 Sem de Ing. de Sistemas. Y lo que te puedo decir de las Univ. es que crean empleados guevones en su mayoria para que busque empleo en la mejor empresa que consigan, inclusive trasnacionales, en vez de creer personas que innoven, que creen empleo y tecnologia, como lo hacen otros paises desarollados y en vias de desarollo como India y China. Los profesores disfrutan raspando gente, y metiendoles miedo de que viene el coco, cuando su meta es que aprendamos, que inventemos y no nos limitemos a lo existente. Estos profesores gurus-cajas de machete, en su egocentrismo deberian fomentar la invencion, buscar nuevos mecanismos de docencia que eliminen como por ejemplo la abtraccion de la matematica (deje la carrera de Ing. por ese peo) para saber con que se come esa vaina y para que coño sirve, y no lo veamos como algo inutil y ladilloso, un flitro creado para frustar a los no-nerds. En cuanto a la carrera de Comunicacion Social, como ha cambiado la tecnologia la comunicacion, ya no es lo mismo. Siempre digo que no existe el secuestro del conocimiento, simplemente esta alli y tu lo tomas. No es necesario ir a una universidad para saber de comunicacion, ni de tecnologia. No estoy en contra de la Universidad, pero si creo las Universidades se deben montar en el autobus de la revolucion tecnologica. Pero esto no aplica a todo, porque por ejemplo yo no me dejaria operar el corazon por un empirico, alli si creo en la academia. En eso hay que estar claros, todo en su justa dimension. No soy un resentido, he conocido gente muy buena y tambien he conocido gente mediocre. Nunca hay que subestimar a nadie. Implemente una de las redes mas grandes de Venezuela, este simple bachiller trasnochado, con un equipo de aproximadamente 30 Ingenieros, Licenciados y Tenicos. La gente me llama Ingeniero y se sorprende al yo corregirlos y decirles que soy es bachiller. La humildad siempre por delante. Solo se, que no se nada. Todos los dias se aprende.

Anónimo dijo...

"Yo vi y todo el mundo vio al ministro William Lara dándose besitos con Levy Benshimol para refrendar, apoyar y darle legitimidad a una de las leyes más retrógradas, conservadoras y derechistas de cuantas tienen vigencia en este país."

Cual es esa ley hermano?

Muy buen articulo Sr.

JRD dijo...

La Ley de Ejercicio del Periodismo

Nelly Tsokonas dijo...

Hola, JR. Leo siempre lo que escribes, porque me parece que lo haces muy bien, con un excelente dominio de la palabra.

Con respecto al fondo de este artículo tienes razón; pero pecas de lo que criticas: con la misma saña que odias todo lo que representa al antichavismo, del otro lado hay exactamente el mismo sentimiento, y un título de periodista no atenúa para nada esa desviación a la hora de informar.

¿Objetividad, imparcialidad? Imposible en estos tiempos donde el odio es lo que impera.

Para bien o para mal, transmitimos lo que somos, y somos lo que sentimos.

Saludos.

Nelly Tsokonas / @abezeta

Francismar Ramírez Barreto dijo...

Duque querido: gracias (un montón) por la lucidez de este artículo. Dar en el clavo es poco decir. Divulga, por favor, la hora del encuentro en el Celarg. Es posible que esta interlocutora silenciosa te acompañe de cuerpo presente, quién quita. Va un abrazo fuerte.

Anónimo dijo...

¡Francis! Me estimula y enternece tu posiciÓn, pero te informo: llegaste 4 añitos tarde, eso fue en 2007...

Abrao igual

Anónimo dijo...

Francis, el del ùltimo comentario soy yo, Josè Roberto. Incapaz de publicar desde mi perfil en este aparato. Salud otra vez.

Francismar Ramírez Barreto dijo...

Jajajajajaja. Jóse (sí, Jóse, con acento en la "o"): vi tu artículo en mi Facebook y pensé que la conferencia sería mañana. Ya había invitado a dos personas queridas, jajajajaja. Ya que oficialmente no hay encuentro (llegué unos años tarde, sólo unos años), deberíamos inventar uno. Qué pena no haber estado en esa conferencia en 2007. Bien... extiendo apenas el abrazo y el comentario. Sorry por el desfase. Besos.

Francismar Ramírez Barreto dijo...

PS: No sé quién es tu amiga Mecha... pero estoy completamente de acuerdo (aún años después) con algo que ella dice. La "infra-confiabilidad" de los medios venezolanos se resume a estas dos oraciones:

"Para que nos enteremos de lo que pasó de verdad con un hecho en particular (hago esto con frecuencia) tenemos que leer las versiones de El Nacional, Vea y Ultimas Noticias y Aporrea sacar una media, dividir entre cuatro y encomendarse a Dios. Y a Globovisión y a VTV dejarlo de últimos, casi como cultura general. Y lo peor es que aun así la verdad sigue oculta".

Anónimo dijo...

Muy de acuerdo con lo que en tu escrito dices y ademas como lo dices. Las palabrotas no están de mas y no son groserías gratis. Creo que es una de las mejores formas de abrirle los ojos y la conciencia a los lectores de los diarios, a los radioescuchas y a los televidentes que creen saber la verdadera situación del país al indagar en estos medios, que en vez de informar y comunicar la buenas nuevas lo que hacen es todo lo contrario.