martes, 20 de abril de 2010

Lo que está descompuesto en el caso Jennifer Carolina Viera. Perdón: la mujer de Edwin Valero

Estimado antichavista:
Los días 18 y 19 de abril (y varios días posteriores) han sido los más felices de ustedes, del antichavismo como conglomerado, al menos en lo que va de 2010. Que un boxeador chavista haya asesinado a “su” esposa significó un estallido de júbilo que se reflejó en las muchas vías que tiene internet para que los ciudadanos expresen lo que sienten. Pero que además el tipo se haya quitado la vida un día después ya fue el colmo del regocijo.
Esta carta de salutación tiene por objeto hacer un poco de publicidad con el hecho de que usted esté feliz. No se alarme: a los pequeñoburgueses chavistas también les traigo una ración de veneno más abajo. Querido antichavista, usted no está consternado por la muerte de “la señora de” Edwin Valero. Usted está contento. Usted al fin tuvo una justificación directa para llamar asesino a un hombre que detestaba por chavista, y posteriormente para celebrar su muerte. A usted no le duele la muerte violenta de miles de mujeres: a usted lo que le importa y le parece relevante es que el sujeto que mató a “su” mujer tenía a Chávez tatuado en el pecho, y que se hubiese declarado chavista furibundo. Eso lo hace brincar en una pata.

En una sociedad que ha convertido en misión aparente la búsqueda de la felicidad, es destacable el que usted, antichavista y globovisionario convencido, crea haber alcanzado esa meta durante el fin de semana pasado y comienzos de esta. Es verdad que después de ese episodio feliz usted regresó a sus angustias, a su miserable y ansiosa vida, a su repugnante búsqueda de la felicidad por el camino de la autodestrucción. Usted se está volviendo mierda (en su trabajo, en los bares, en la soledad, en los planteles de educación, en sus malsanos pasatiempos), echándole un camión, dejando su juventud o lo que queda de ella, en su intento de alcanzar la felicidad. Pero usted no lo ha logrado ni lo logrará; a lo máximo que llegará es a tener episodios gratos: un pase, un porro, una curda, una violación, una noticia (como la de Valero) lo harán llegar al clímax y disfrutará tanto que creerá haber derrotado a ese fantasma espantoso, pero éste volverá y lo hará infeliz otra vez, cuando se le pase el ratón.
A ver: usted tiene momentos de euforia y de éxtasis, alcanza orgasmos celestiales casi siempre a partir del sufrimiento de otros, y después regresa al abismo al que lo relega esta sociedad… Epa, ¿y no andaba en lo mismo el boxeador ese chavista, el loco asesino ese? ¿Qué diferencia hay entonces entre Edwin Valero y usted?
***
Usted, dilecto antichavista perteneciente a la “clase pensante”, miembro de la sociedad civil y defensor de la propiedad privada (de la suya), está contento porque cree que como Valero tenía a Chávez tatuado entonces ya era socialista, y que por lo tanto su deterioro moral y sicológico es una muestra de la descomposición del socialismo. Malas noticias: el socialismo no está en descomposición sencillamente porque no existe. Los impulsos primarios que llevaron a Valero a cometer el crimen que cometió son los mismos que han llevado al colapso estructural al capitalismo en los últimos años. Vaya esto con ustedes también, burgueses chavistas: Valero quería ser inmensamente rico, ustedes también. Valero quería ser famoso, ustedes también. Valero tenía mentalidad de propietario, ustedes también. Valero tenía voluntad de poder y era machista, ustedes también. Valero se creía dueño de muchas cosas, entre ellas la vida de “su mujer”: no en balde le quitó la vida en un arrebato, y no en balde a todos nosotros nos parece de lo más normal que la noticia se reseñe de esta forma: “Valero asesinó a su esposa”. Por eso he destacado las palabras que revelan el lenguaje de propietarios que todos hemos aprendido: Jennifer Carolina, “la esposa de Valero”, tenía su propio nombre, su identidad, un pasado, una vida, unos sueños, una personalidad, pero en el momento lamentable de su entrada a los titulares de los periódicos, en la violenta chismografía de este tiempo, y además en los registros y papeles legales, quedó reducida a “la mujer de”. Y no es culpa de los periodistas sino de la sociedad descompuesta que funciona así, y no es nada nueva la discusión acerca de por qué las mujeres casadas deben llevar legalmente el “de”: para que la sociedad sepa que no anda sola sino que es propiedad de alguien, de un macho, de un tipo que se cree su dueño, y que es capaz de matar (y de matarla) si ella decide gobernarse.
A nadie le duele el infierno que fueron los últimos días de Jennifer Viera: lo único importante es que el tipo que la mató era chavista. Figúrate tú: tenía a Chávez tatuado en el pecho.
***
¿Qué hay de la condición de víctima que también hay que adjudicarle a Edwin Valero? A uno de los más grandes boxeadores de todos los tiempos, Sugar Ray Robinson, le preguntaron en una entrevista por qué había decidido ser boxeador. “Un día me miré la mano izquierda”, respondió el hombre. “Después me miré la mano derecha. En ninguna había dinero”. A los consumidores de espectáculos deportivos nos convencieron de que los atletas exitosos son ídolos y ejemplo para la juventud. Héroes que se ganan mucho dinero haciendo algo que les gusta. Pocas veces se menciona lo obvio: que los deportistas son sujetos que harían lo que sea por hambre, que son instrumentos para mantener viva la industria del espectáculo, para hacer aplaudir a millones que pagan para que la televisión, las mafias y las marcas comerciales hagan negocio con las emociones.
Valero era cultor del más innoble de todos los deportes. En el boxeo profesional, el objetivo es hacerle daño físico a otro ser humano. Esta sociedad les reserva este y otros “oficios” a quienes no pudieron o no quisieron o supieron acumular riquezas (premisa del capitalismo, no de Chávez o del socialismo): arriesgar el físico y despedazar a otros para que la sociedad necesitada de distracciones fuertes aplauda. Yo he sido fanático del boxeo, muchos de los ídolos de mi adolescencia y juventud fueron boxeadores, así que puedo confesar algo con conocimiento de causa: se siente una grata sensación cuando nuestro ídolo alcanza la victoria, pero esa sensación sólo es plena y total si la victoria es por nocaut y el rival queda tendido varios minutos en la lona.
La afición al boxeo es un maldito placer sádico, y la industria del deporte se las ha arreglado para que haya grandes figuras que atraen a grandes masas: por culpa de esos empresarios, y por culpa de nosotros como sociedad en el último peldaño de la putrefacción, los que encontramos placer en el espectáculo de dos hombres pobres cayéndose a coñazos “para poner en alto el nombre de la patria” y para ganarse unos dólares, seguirá floreciendo la fantasía de que los pobres tenemos oportunidades en el capitalismo “si le echamos bolas”. Y en la otra acera (la nuestra, a fin de cuentas) aquella otra fantasía según la cual construir el socialismo es un acto bonito, fácil y pacífico. Como dice la canción del Gino González: "No te empatuques de mierda a ver si vas a construir el socialismo..."

32 comentarios:

Anónimo dijo...

Nini: No entendí el artículo, o lo que querías expresar, según el artículo si todos los de la oposición piensan como tú dices, todos los chavistas serian como Valero, y no creo que sea así. Es lamentable la historia del deportista y su mujer. Y te voy a ser sincero creo que en el socialismo también van pasar cosas así. Estas cosas son inherente a cualquier sociedad.

JB dijo...

Anónimo, no lo entendiste porque tú eres precisamente a lo que se refiere el autor, es inaudito asociar un crimen con el una tendencia política pues es un acto individual, producto de muchos factores que incluso escapan a la voluntad del criminal. Y eres otra persona más que como muchos que he leído más que lamentar la tragedia, la usan para saborear cocteles de caca dentro de una letrina con chorros masajeadores de orine.

alberto carlos bustos dijo...

verga, duque, a mí el boxeo nunca me ha gustao, pero el socialismo sí. y te puedo decir que de cuba es eso lo que no me gusta, el verguero e "pugilistas" que hay, casi todos negros y que a la final hacen lo mismo que ray sugar y valero, que es a la final lo que hacen todos los boxeadores y que es lo mismo que vos decís: arrodillarse en la esquina, persignarse, besar el dedo pulgar del guante, mirar hacia el cielo para, acto seguido escoñetar al rival. bueno, los cubanos salen de una a coñaciar al otro. si tenemos las bolas para prohibir las corridas de toros, tengámoslas para hacer lo mismo con el boxeo. he dicho.

Mariangela dijo...

Hola.. estoy de acuerdo con todo cuanto planteas aquí. Es más. Una de las cosas que más me indignó de todo este tema fue el que se invisibilizara la identidad de esta hija, madre y mujer asesinada.

Y por supuesto, la cantidad de ridículas opiniones que pretendían darle un tinte político a todo esto.

Clementina Lima dijo...

JRD: Si bien comparto la crítica a la condición de "su mujer" que los artículos y periodistas atribuyen a Jennifer Viera, me preocupa que tu opinión no revela que hay Jennifers Vieras por montones, y que se mueren o viven bajo amenaza ante una sociedad que observa en silencio y voltea la mirada. Ni el Estado Puntofijista ni este Estado que supuestamente apuesta al socialismo han respondido a las Jennifers ni han sabido ampararlas ni darles poder para transformar su situación. Eso, para mí, es clave para transformar la sociedad.
Me uno a la reflexión que haces sobre la industria del boxeo, de la creación de máquinas mata-humanos para saciar el aburrimiento. Comparto la necesidad de reflexión de autocrítica colectiva. Sin embargo espero una respuesta real del Estado, un Estado que exista y que no se quede mudo y arrinconado por comer el casquillo de la polarización.
Lo importante, como señalas, no es el tatuaje en el pecho de Edwin Valero. Sin embargo, haces tanta referencia a él (el tatuaje) que parecieras comerte el casquillo polarizador.
Exijo justicia para todas las Jennifers sobrevivientes y muertas cuyos victimarios no han sido personajes de farándula ni politiquería.
Anónimo: JRD se refiere a Jennifer Viera por su nombre y no como "la mujer de". Es un asunto de dignidad, aunque sea póstuma, llamarla por su nombre.

Anónimo dijo...

Es cierto que hay antichavistas alegres porque esta historia tan triste tuvo como protagonista a un chavista confeso. Son los mismos come mierda que pitaron a Magglio Ordoñez en Miami y que se regodean con la crisis de la electricidad. Querido Duque, me da ladilla gastar tiempo en esos carajos (ya hice catarsis leyéndote a ti)
Lo que si me gustaría saber es qué piensas de la responsabilidad que tuvimos TODOS al dejar solos a Edwin y a Jennifer. Cómo es posible que después de haberle fracturado la costilla a la mujer, de haber amenazado a médicos y anfermeras que la atendían, de haber confesado su grave problema de adicción, ambos hayan sido dejados a su suerte para tener este final que se podía prevenir.
Por nuestra comodidad, casi diría complicidad, Venezuela perdió a quien podría haber sido nuestro mejor deportista, y peor aun, dos niñas perdieron a sus padres.
No me lo perdono.
MP

C. Jaraba dijo...

Cuánta verdad Duque, que hacía falta decir, que hace falta mirarse en el espejo también, porque a todos nos gusta un poco el circo. En cuanto al amigo anónimo le replico, ESTO no es inherente a "cualquier" sociedad, esto es fiel representación de que seguimos viviendo en la época del imperio romano, que el circo sigue siendo el "pan" del pueblo, llámese boxeo o titulares de prensa. En el socialismo, no es que se va a eliminar de un plumazo este tipo de actividades "deportivas", es que la gente en una sociedad de iguales ya no se fijará en esas cosas, ya no será un negocio, ya nadie tendrá que andar exponiendo su vida para ganarse el pan, llámese boxeador o sereno, policía o militar, llámese guerrillero o limpiacarros (trapito en Argentina), tendríamos que ser una sociedad más lúdica, menos violenta, esa es una de las metas del socialismo, si Ud.no entiende esto, entonces no entiende nada.
Mis respetos al Duque, salud y @!

Anónimo dijo...

todo el mundo sale a linchar moralmente a Valero y uno de los peores defectos que tenía el carajo es que era chavista. YO lo que digo es que es pura paja todo lo que "se ha avanzado" en materia de protección a las víctimas de la violencia de género. Si este, que era un caso notorio, terminó como terminó que quedará para las señoras que no las conoce nadie ni "son mujeres de" famosos chavistas.

A parte y fuera del tema:

Duque, ¿no te parece que el Inca Valero peleba como "El Trueno del Litoral"?

JRD dijo...

Anónimo 20 de abril de 2010 20:00 y JB
No porque estemos hablando de boseo y tal se vayan a matar a coñazos aquí. Igual creo que los dos opinan lo mismo.

Alberto Bustos
Epa maracucho. El rollo con eso de prohibir o eliminar las verrugas del capitalismo es que cuando uno termine de maquillarlo nos quedará la sensación de que el capitalismo es bueno y que la humanidad puede vivir con él, si lo mejora un poquito. Ajá: el capitalismo es chévere si le quitamos el boxeo, las corridas de toros, la contaminación ambiental, las mujeres sin tetas, los comunistas y el reggetón. Ponte a creé...

Mariángela
Creo que no me salvo de tu señalamiento: yo le di a esto un tratamiento político. Lo que sí no hice ni haré nunca es culpar a alguien en particular de esta tragedia, para que así su rival, el candidato a diputado que me cae bien, gane las elecciones.
Se me quedó algo sin decir en el artículo: que el antichavismo está haciendo fiesta con el caso, pero también esta desgracia es una señal para tanto chavista que cree que declararse adorador de Hugo Chávez lo convierte a uno en un tipo revolucionario y de pinga.

Clementina Lima
¿Mi opinión no revela que hay Jeniffers Viera por montones? Creo haber fijado posición en el parrafito que dice: "...no es culpa de los periodistas sino de la sociedad descompuesta que funciona así, y no es nada nueva la discusión acerca de por qué las mujeres casadas deben llevar legalmente el “de”: para que la sociedad sepa que no anda sola sino que es propiedad de alguien, de un macho, de un tipo que se cree su dueño, y que es capaz de matar (y de matarla) si ella decide gobernarse."
Y sí, es cierto, me comí el casquillo de la polarización, porque esta es una slociedad polarizada: del lado de allá están los explotadores y sus jalabolas clase media y pobres, y del lado de acá quienes apostamos a la liquidación de esta sociedad.

Por lo demás, yo sí veo esfuerzos desde el Estado para disminuir la violencia contra la mujer. Pero creo que eso no funcionará, porque el capitalismo está diseñado para que los hombres nos creamos dueños de las mujeres y eso no se cambia con leyes.

MP
Cierto, somos cómplices. Yo deploro conscientemente del boxeo pero aplaudí a Valero como antes aplaudí a Betulio, a Rondón, a Lumumba, a Oronó, a Obelmejías, al Novillo Paiva, a Esparragoza... Estas son mis contradicciones y mis debilidades. Pero no oigo a nadie hablar de las suyas, todo el mundo anda dándoselas de coherente y moralmente sólido, así que puedo dormir tranquilo.

C. Jaraba
Por ahí es. Ya esbozaste un trozo importante de la otra sociedad, esa que queremos comenzar a construir pa que la disfruten o la padezcan dentro de centenares de años: una sociedad donde no habrá dueños ni esclavos, y por lo tanto no hará falta que nadie quede reducido a la condición de sirviente de otro, payaso de otro, jefe de otro o limpiacarros de otro.

JRD dijo...

Anónimo 21 de abril de 2010 10:27
Queda tu reflexión: si el caso Jennifer-Valero alcanzó esa notoriedad, imagínate los muchos asesinatos a la sombra, entre anónimos pelabolas o entre multimillonarios que tienen cómo tapar su crimen.
Y algo más: el empeño de las clases acomodadas de combatir el asunto a punta de talleres y vcharlas a las mujeres pobres para tratar de convencerlas de que sus maridos son sus enemigos, y que hacer la comida es una degradación. Tema jodidísimo.

Siempre que veía pelear a Valero me venía a la mente el Novillo Negro, Alfredo Paiva, personaje que inspiró la personalidad de el Trueno del Litoral en No escuches su canción de trueno. Pero el Novillo era más demoledor. Valero despedazaba a sus rivales con una lluvia de golpes; Paiva pegaba una sola mano y los liquidaba.

La Guara dijo...

Epa José Roberto. Confieso que supe del Inca Valero por tu mismo blog, cuando hablaste de un tipo con un tatuaje de Chávez en el pecho. Después más o menos leía por allí las noticias y me llamó la atención cómo se invisibilizó al boxeador para exaltar al que le pegaba a "su" mujer.
Creo realmente que este carajo estaba gritando, pidiendo auxilio porque no podía salir del mierdero que implica la fama, el dinero, posiblemente la droga. Es lamentable lo que ocurrió, tanto que matara a Jennifer como que se suicidara. Y sobre todo es triste la fiesta que ha ocasionado la tragedia del hombre con Chávez tatuado en el pecho.
Acá en Lara hay un pasquín llamado la prensa que publicó en primera plana una foto del Inca, grandota pa que se vea el tatuaje, con unos guantes ensangrentados y un cuchillo idem. La lectura, a simple vista, un chavista asesino...
Esto, como tú dices, va a seguir ocurriendo, no porque no haya garantías (aunque pocas, a mi juicio) para las miles de Jennifer golpeadas todos los días por sus dueños, los maridos, sino porque este maldito sistema alimenta el machismo, el compadrazgo de jueces machos, la actitud sumisa de las mujeres y la violencia sin fin.
La Guara

Clementina dijo...

JRD: No quedó tan clara la multitud de Jennifers en el artículo y por ello el comentario.

La violencia contra las mujeres se combate desde el Estado a través de la aplicación de la Ley Orgánica por el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de violencias. Sin embargo, para que sea verdaderamente aplicada, esa ley requiere recursos, requiere pronunciamientos públicos contundentes a favor de la protección de las mujeres, de todas; acompañamiento y terapia a los agresores y agresoras; de atención a las familias en las que se perpetúa la agresión. Aproximadamente desde el 2002 todos los estados del país tienen el mandato (por la ley de igualdad)de fundar y poner a funcionar casas de abrigo para las mujeres en situación de violencia crítica, es decir para las Jennifers. ¿Sabes cuantas casas de abrigo hay hoy 21 de abril de 2010? Sólo dos.

Es un peligro considerar que para eliminar y combatir de forma real la violencia contra las mujeres debemos esperar la caída del sistema capitalista. De tanto esperar se han muerto muchas. ¿Por qué no pensar en luchas contundentes y simultáneas? ¿Es acaso extemporáneo o inoportuno que se asuma como contrarevolucionaria la violencia de género? A eso aspiro yo y otr@s que apostamos a la transformación y a la dignidad e integridad humana. No es justo colocar una lucha sobre otra. Queremos el pan, pero también queremos las rosas.

diego dijo...

Ya que andamos en esta yo quería agregar una vaina también que es el beta de la militancia postmortem. pasó algo muy parecido con lo que pasó con sabino. en el caso de sabino, nojoda cuando lo meten preso ahí sí es verdad que sale toda la izquierda a decir que sabino somos todos y un poco de supercríticas recontrarrechísimas y agudas. con lo del inca salen ahora las feministas, luego de la muerte de la jennifer y el suicido del inca a condernar la vaina, a exigir que se revise a los jueces y los fiscales -algo absolutamente válido por cómo es el cuento judicial aquí-, pero lo hacen después de todo, cuando la tragedia se consumó pal coño. ahora sí es verdad que el machismo mata y tal, pero antes de que la mataran no? por qué no lo hicieron antes? es la misma fiesta de los escuálidos pero al revés

JRD dijo...

Clementina
Sí, quedó muy claro en el artículo que estamos en una sociedad donde todos somos "formados" para que el macho domine a la hembra en todos los ámbitos, para que unos se sientan propietarios y otros esclavos, y ese es el origen de todas las aberraciones contra la mujer y el hombre por igual. Creo además que sectorizar nuestras luchas y convencer a las mujeres de que sus maridos son sus enemigos empeorará el clima de violencia y confrontación en la familia.

Estimada, la historia de nuestras sociedades demuestra que las leyes no revierten nada. En Venezuela hay leyes contra el SIDA, contra la corrupción, contra el narcotráfico; hay una que se llama "Ley de simplificación de procedimientos administrativos". Asómate a un ministerio cualquiera a ver si esa ley ha resuelto algo.

Lo que propones (que se le dé recursos a no sé quién para aplicar una de ellas) es lo peor que se puede hacer al respecto, porque supòngamos que la plata haga que las leyes se cumplan (cosa que dudo). ¿Qué pasa el día que falte la plata? ¿Dejará de aplicarse la ley?

Es muy fácil además verificar que si algo ha habido en estos años es "pronunciamientos públicos contundentes a favor de la protección de las mujeres". De eso hemos tenido montones. Pero al activismo de feministas y defensores de "LA" mujer le veo una falla de origen: por lo general ese activismo lo llevan a cabo unas señoras de clase media que, para poder salir a la calle a hablarnos de defensa de las mujeres, tienen que contratar a una esclava que les cocine, les limpie la casa, les cuide los muchachos, y a un esclavo que le maneje el carro y le haga los mandaos.

Quisiera solidarizarme con tu grito, Clementina, pero yo me asomo a la calle y lo que veo es un sistema que reprime, tritura y aplasta a seres humanos sin distinción de sexo. El obrero que llega borracho a la casa y abofetea a su compañera de vida es víctima también de una estructura que le prohíbe ser violento: prohibido pegarle a la mujer, prohibido pelear con otro hombre en la calle, prohibido pegarle al patrón, prohibido partirle el parabrisas al carro de un rico, prohibido prohibido prohibido... pues verga, ese hombre tiene que meterse a boxeador o hacer una revolución.
Y la mujeres, pues se anotan en esa misma meta o declaran enemigo a ese hombre y que viva la guerra de los sexos. Viva la mujer: honor y gloria a Margret Tathcher, Condoleezza, la Clinton... la condición de mujer les da carácter de próceres e intocables.

La Guara dijo...

Verga Perro, creo que te pasaste. Yo no soy ni seré feminista porque mi enemigo es el Estado, el patrón que me jode; no el carajo que me cobija y me da calor algunas noches. La vaina no es conmigo pero creo que exageras cuando dices que alguien (Clementina, quizás?) está partiendo, desde una concepción feminista, de declarar la condición de intocables sólo por ser mujeres. Creo entender que la compañera está aludiendo a una condición que tú mismo reivindicas al comienzo de tu excelente material: las mujeres no somos "de", no somos propiedad de nadie.
Yo sólo le aportaría a la discusión que siendo el enemigo otro que no es el hombre, entonces la pelea es porque no existan Jennifers, pero tampoco Incas Valeros. Habría que ver cómo se jode es a quienes creen que los Valeros son máquinas de hacer real a punta de coñazos sin importar en qué condiciones.
Creo que Jennifer fue una víctima... Y Valero no?. Esta mierda de sociedad que no terminamos de trascender sigue teniendo como valores fundamentales el billete, la fama y la buena vida.
Coincido con Diego. Hubo mucho silencio (incluso de las empresas de comunicación cuando invisibilizaron al peleador y le dieron preponderancia al coñoemadre que le pegaba a la mujer)y mucha alharaca cuando ya nada se puede hacer.

La Guara

Anónimo dijo...

perro, creo que estas equivocado en tu plantamiento, pero estoy totalmente de acuerdo contigo

firma: el Capitan Avendaño

Anónimo dijo...

KariMele: Muy cierto y super objetivo!! esto es para los dos partes... y al q le duele es porq se siente afectado.. Completamente de acuerdo con usted!!

klori dijo...

Hola José Roberto, no acostumbro entrometerme en polémicas públicas pero en este caso tu blog es la Meca de la opinión de un hecho criminológico, más terrible por sus connotaciones POLÍTICAS que por sus circunstancias criminalísticas.
Más allá de la "polarización" entre chavismo y escualidismo, sucede que le estamos proponiendo al resto del mundo, con bastante petulancia chovinista, el socialismo y la patria como alternativa societal antítesis de la muerte capitalista, pero sucede que el Inca y Jenny murieron un mal día capitalista, agobiados por angustias capitalistas, enredados en la moral cristiana capitalista, reseñados hasta la náusea por el morbo comunicacional capitalista, víctimas AMBOS del machismo patriarcal burgués. ¿Y el socialismo? Bien, gracias. Se lavó las manos después que echó al Inca al ruedo de la revolución mediática oficial con Aló Presidente, tatuaje y todo, pero la revolución institucional no tiene los burócratas adecuados para responderle al hambre y la miseria cultural acumulada durante más de quinientos años, los burócratas no entienden que la drogadicción, la delincuencia, la criminalidad, son expresión pura, violenta y cotidiana de la lucha de clases y que la lucha de clases no se evade ni con leyes ni con polícias y mucho menos a punta de billete nacional alimentando la banca, la matriz de la clase económica, social y culturalmente dominante: la burguesía criolla tradicional y su clona emergente burocrática y pe-eseuvista. La tragedia de Jennifer y el Inca es una tragedia política porque tiene como marco necrológico el socialismo virtual del capitalismo físico.

Anónimo dijo...

Por fin Roberto el dedo en la llaga, porque hasta cuando pedir seguir perfumando desde la comodidad la mierda que es el capitalismo, el problemma no es de genero ni de leyes ni de pronunciamienntos es de clases, pero la clase media, medio mierda, como no piensa sino en su comodidad, porque parte del principio de que si yo estoy bien todo el mundo lo está, si estoy mal todo el mundo lo está, siempre responderá desde la magia por qué no hacen, por qué no aplican, por qué dejan que pase, por qué no resuelven, por qué no me dan.
La tragedia generada por el capitalismo, sólo les importa cuando no los deja ser el ascensor.

Wilfredo dijo...

¡Salud hermano!...por ahí le respondiste a MP que nadie habla de sus debilidades y contradicciones¡Coño! no me pongas en ese trance...sería muy largo, aburrido, y además las otras y los otros que comentan por aquí van a pensar que l@s estoy plagiando.Mi papá fue boxeador amateur en la época en que poco faltaba para que Ramoncito Arias se convirtiera en una gloria para el Zulia y el país. Ambos éran cabimeros. Perdí el interés por el boxeo y aumentó mi interés por la vida de los boxeadores desde que murió mi viejo; él me decía que si uno no tenía una pegada, digamos, como la de Alfredo Paiva, entonces había que coñacear por "sectores". Lo pongo entre comillas porque que yo recuerde, el viejo nunca uso esa palabreja...pero tú entiendes a que se refería. Por eso aunque comparto en su "casi" totalidad tu última respuesta a Clementina,no estoy de acuerdo cuando dices "creo además que sectorizar nuestras luchas...". Se deje o no se deje, a esta sociedad de mierda hay que coñacearla donde se pueda aunque eso no nos garantice aún el nocaut definitivo; eso sí, sin parale a un coño...pata en los cojones, tubazo en la espinilla o por la jeta...lo que sea hasta que logremos apuñalearle el corazón.
Un abrazo compa.

JRD dijo...

Guara
Diste en el clavo: el vacilón está en lograr que no haya Jennifers ni Valeros. Ese es el objetivo. Del punto de vista y el de Clementina sólo me inquieta algo: que la amiga como que sólo quedará contenta si yo escribo aquí "¡Mueran los hombres! ¡las mujeres al poder!", como si lo mal que le va al planeta tuviera que ver con que a uno le cuelga una vaina entre las piernas.

Capitán Avendaño
¡Ese capitán sí era un Hombre, carajo!

Klori
Ni más ni menos, estimad@. Utilizaré en tu nombre esa definición que pones al final, porque aclaramuchas cosas, así duelan y arrechen: "el socialismo virtual del capitalismo físico. Eso es lo que hay; eso es lo que confunde. Eso es lo que ni el antichavismo ni el chavismo oficial se atreven a entrompar con valentía.

Anónimo 23 de abril de 2010 12:01
Enseñanza suya, mi compae. Vamos pal número 40, ¿no?

Wilfredo
Te compro esa (a ti y a tu papá), eso de coñacear al enemigo por parcelas. Lo que está mal es inventarse esas parcelas y caernos a coñazos entre nosotros como si estuviéramos jodiendo al enemigo: está la parcela de las feministas, después la de los negros, y los indios, y los maricos, y los cojos, y los autobuseros, y los enanos, y los borrachos, y las putas, y los gordos... ¿Y cuándo coño es que nos vamos a unir entonces?

Valmore Munoz Arteaga dijo...

Maestro, comparto plenamente sus consideraciones. Creo que muchos venezolanos hemos perdido el rumbo, incluso, de nuestros propios pensamientos y principios. De entrada, yo crucifqué a Valero, no por chavista. Lo hice porque consideré su comportamiento como vil y cobarde. Luego me enteré de lo que éste hombre sufrió en vida. No justifico su crimen. Creo que se pudo evitar. Sin embargo, no le tocó fácil y hasta cierto punto fue una víctima, una víctima de su propia violencia.
Este caso debe ayudarnos a prevenir la violencia doméstica. Debe hacernos parte de un problema al que sistemáticamente le sacamos el cuerpo.
Maestro, yo no soy chavista, tampoco soy socialista, pero creo en el ser humano. Creo en su capacidad para meter la pata, pero también en sus enormes posibilidades de hacerse cada vez mejor persona y enmendar. El trato que se le dio a la noticia fue salvaje, despiadado, vil y cobarde tanto o más que las arremetidas de Valero a su esposa.
Por otro lado, y saliendo olímpicamente del tema, me gustaría saber cómo o dónde puedo hacerme de sus libros, al menos de Salsa y Control y No Escuches su Canción de Trueno. Un abrazo

JRD dijo...

Valmore Muñoz
En efecto, uno no debería exigir castigo para un sujeto cuya estructura mental es igual a la de uno: valero, al igual que nosotros, creció en capitalismo, sufrió y se divirtió conforme a los parámetros que nos impuso esta sociedad, y al final sucumbió a las ganas de hacer algo que subyace en nuestros impulsos: la violencia desbordada, la defensa de la propiedad y la exacerbación de nuestro individualismo. "Evitar la violencia doméstica" suena bien, pero le metemos la lupa y lo que hay es esto: represión de los impulsos que la sociedad de consumo nos estimula. El muchacho ve (y disfruta) toda la noche las telenovelas y series gringas en las que el hombre es dueño de la mujer y el que no lo asume así es "poco hombre"; luego cuando regresa a la vida real debe comportarse "poco-hombremente" y respetar a las mujeres. El joven es entrenado por la propaganda para ser machista y la ley dice que debe respetar a la mujer. Se dice fácil: una cosa es la ficción y otra la realidad. Pero usted no tiene entrenamiento contra la esquizofrenia, así que cuando esa olla de presión estalle, caballero...

A mí también me gustaría saber dónde encontrar esos libros, Salsa y Control y No escuches... Si usated se entera antes que yo, por favor avíseme. De momento puede leerlos libremente en estos blogs:

http://salsaycontrol.blogspot.com

http://canciondetrueno.blogspot.com

Anónimo dijo...

"El muchacho ve (y disfruta) toda la noche las telenovelas y series gringas en las que el hombre es dueño de la mujer y el que no lo asume así es "poco hombre"; luego cuando regresa a la vida real debe comportarse "poco-hombremente" y respetar a las mujeres. El joven es entrenado por la propaganda para ser machista y la ley dice que debe respetar a la mujer. Se dice fácil: una cosa es la ficción y otra la realidad. Pero usted no tiene entrenamiento contra la esquizofrenia, así que cuando esa olla de presión estalle, caballero..."

Ya va Perro, cuéntame una vaina... ¿antes de la televisión y las series gringas no había machismo? Preguntas pendejas que se hace un pendejo como yo, si no quieres no la contestes.

JRD dijo...

Anónimo 27 de abril de 2010 19:08.
Sí, había machismo antes de la televisión y las series gringas. Respuesta pendeja para una pregunta pendeja.

Valmore Munoz Arteaga dijo...

Muchas gracias, maestro. En cuanto a las series y las telenovelas, estoy totalmente de acuerdo. No se trata de que antes hubiera o no, se trata de que después de las series y las telenovelas se -a ver si queda bien la palabra- globalizaron, se legitimaron, se hicieron una actividad placentera.
El Inca, más allá de sus propios demonios personales, también se forjó en una sociedad "cosificada", no verlo o no querer verlo, es tonto, es absurdo.
Ahora, cuál es el problema con esto? Pues que muchos sienten que al aceptar esta cosificación le estarían dando la razón a Chávez y eso no lo van a hacer.
Yo no soy chavista ni creo poder serlo, pero, tampoco puedo llegar a estos niveles a los que muchos venezolanos están llegando. Creo que el lamentable caso del Inca y Jennifer es una muestra. La sociedad actual parece estar incapacitada para ver al hombre desde el hombre mismo. Y cómo es esto? pues que producto de una sociabilidad adulterada nos hemos estructurado bajo los parámetros de una existencia inauténtica.
No podemos seguir viendo al "otro" por el tatuaje que lleve en el pecho, menos aún, medirlo moral o espiritualmente por eso.
Maestro, un placer dialogar con usted y ya procedo a bajar los libros. Por ahí vi No Escuches... en Comala.com, pero no pude comprarlo. No sé por qué no se pudo, pero no se pudo.

Anónimo dijo...

Me parece ridículo el tinte político, el de estos y el de aquellos. Me saca la piedra esta sociedad machista. Es una verguenza que gente de la revolución, gente del proceso abra averiguaciones porque el tipo no se suicidó, y en cambio no diga nada respecto a la violencia a la mujer. Que esta se supo justamente porque era la mujer del Inca, porque sino quien se entera? cuántas no mueren a diario, y nadie sabe nada? cuántos casos de pedofilías no hay en nuestra sociedad? y nos enteramos cuando una gente se arrecha y lincha a un CDM. Hacen falta muchos años mi querido Duque para superar tanta basura, que ojo, nada tiene que ver con la revolución, no es nuevo. Si esto del Inca hubiera ocurrido 10 años atrás ni nos hubieramos enterado.

Anónimo dijo...

Duque dice:

"Creo además que sectorizar nuestras luchas y convencer a las mujeres de que sus maridos son sus enemigos empeorará el clima de violencia y confrontación en la familia."

Entiendo lo que criticas de esas "charlas".

Te preocupa la "confrontación con la familia", pero vale la pena discutir de qué tipo de familia hablamos.

Porque si es el tipo de familia PATRIARCAL-CRISTIANA-HETEROSEXUAL-BLANCA-BURGUESA-etc. que se impuso a lo largo de los siglos en este continente, entonces yo sí creo conveniente y necesario desmontar ese tipo de familia.

Y este tipo de familia se sustenta en una violencia ejercida sobre la mitad de sus miembros: la mujer.

Por supuesto que los maridos son los enemigos de "sus" mujeres en una sociedad como la nuestra, que se legitima en el nucleo familiar que menciono.

Cuánto daño ha hecho este tipo de familia en el chip-mental de nuestros pueblos. Y puede que desmontar esta familia sea una cuestión tan violenta y radical como desmontar las relaciones desiguales del capitalismo. Violenta y radical con la estructura mental que nos domina.

Por lo demás, estoy de acuerdo contigo.

Alicia C.

JRD dijo...

Anónimo del 14 de mayo 2010 a las 15:20
Sí, hay que acabar con la familia porque es la célula fundamental del capitalismo. Pero eso no se va a lograr invirtiendo el orden de los poderes Como el macho se impone entonces ¿vamos ahora a imponer a la hembra? Ni de vaina. ¿Por qué mejor no soñar y construir un mundo sin relaciones de poder?

Me remito y te remito al artículo de Gino González: http://ginoelsocorro.blogspot.com/2010/05/la-familia-celula-fundamental-del.html

Anónimo dijo...

Estimado Socialista... Pienso, en primer lugar, que el deporte no tiene nada que ver con la política y el hecho de que El Inca Valero haya tenido tatuado e Chavez en su pecho no lo hace diferente a mi o a los antichavistas que lo admiran. El deporte, la ciencia y el arte no estan definidos por ninguna conrriente política, por el contrario, la política tiene el deber de acelerar el desarrollo de estas diciplinas sin asumir ninguna autoría.

Yo fui y soy admirador de la carrera del Inca, no celebro la muerte de nadie, por el contrario, lamento la muerte de la esposa de Valero, pero me dolió más que él la ocacionara, porque eso fue el fin de su carrera profesional. Mucho más me dolio saber de su muerte pero está claro que el lo prefirió así.

Que lástima que no se pudo evita toda esta tragedia... O si se pudo evitar?... Hubo algo que se pudiera hacer para evitar esto?... Acaso no habían suficientes indicios para suponer que algo así pudiera pasar?... Por qué no se actuó a tiempo?... No era lo más prudente darle ayuda a Edwin y recluirlo en un centro especializado?...

Le dejo esa reflexión.

No permitamos que la política influya en lo humano.

Edgar Zurita dijo...

Que Dios me libre de ser rico, gran daño que debe pagar ha hecho el capitalismo, dinero convertido en dios.

Anónimo dijo...

El tema político es inevitable pues mientras a un tipo como Wilmer Azuaje se le detiene por dizque acoso a una mujer, al deportista se le liberó y se le entregó su esposa después de haberle perforado un pulmón por el sólo hecho de que era chavista y había aparecido varias veces en Aló Presidente.

Sorprende que te hayas vuelto tan poco agudo Duque. Lo lamentable de todo esto es ver cómo aún después de 11 años de "revolución" seguimos teniendo víctimas de la miseria y de sistemas corrompidos, porque tanto Jennifer como el Inca son víctimas de nuestra descomposición social, hecho que hace que su drama refleje el fracaso de todas y todos nosotros.