sábado, 2 de octubre de 2010

Más allá de los números

Pese a lo que anuncia el título, y pese a la certeza de que la Revolución no es un fenómeno matemático sino político, es muy difícil apartarse de la tentación de ensayar un análisis puramente electoral, de numeritos y tal. Así que ahí va, brevemente.
El PSUV tenía al menos dos metas numéricas. Tuvo éxito en una y falló en otra. Consiguió elegir más diputados que la oposición pero no los 110 de la mayoría calificada. Efecto sicológico en algunos compas chavistas: no alcancé lo que me propuse, entonces me deprimo. Ha sido muy difícil reanimarlos con la bofetada de rigor: muchacho pendejo, no podemos decirles a más de 5 millones de chavistas que se suiciden en masa. Ya lo entenderán. O lo desecharán. Y habrá que seguir; si los que sabemos qué es una Revolución somos diez güevones, pues con esos habrá que darle. Los “emos” y creyentes de que la política es un campeonato de beisbol, pues que sigan deprimidos.
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Hay que sincerar la detección de ciertos datos, admitirlos y digerirlos, y empezar a trazar tácticas a partir de ellos. Primer dato: el antichavismo superó su máximo histórico de votos y sigue creciendo electoralmente. Segundo: pese al bombardeo propagandístico indiscriminado, sostenido, implacable y artero del poder económico y sus sirvientes de los medios de información, el chavismo no se vio disminuido electoralmente (son sus cinco millones y pico de siempre, con la excepción de los 7 millones de 2006). Tercero: el chavismo volvió a ganar en los sectores populares de Caracas, excepto Petare, donde Primero Justicia ya es fuerza gobernante. Cuarto: traicionar al chavismo no es negocio (descansen en paz el PPT y su Henri Falcón, Podemos y demás cadáveres). Quinto: una cosa es que la gente se niegue a votar por los diputados que Chávez apadrina, y otro muy distinta que deje de votar por Chávez, cuya popularidad no baja de 50 por ciento. Sexto: si el ataque antichavista fue así de grande para alcanzar unos puestos en la AN, imagínenselo cuando los bichos vayan por la presidencia…
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Ahora, retomando el contenido y el espíritu de la columna anterior, creo que a partir de ahora, si de verdad creemos que procede profundizar la Revolución, debemos estar más atentos a lo que hemos de hacer en el ámbito comunal-comunitario y las otras formas de organización como pueblo. El salto adelante que ha de captar a molestos e indecisos consistirá en demostrarnos que miles de asambleas comunales en barrios, caseríos y otros puntos de encuentro (fábricas, planteles, puestos de trabajo, colectivos, sindicatos) tienen tanta o más potencia democrática, tanta o más índole revolucionaria, que el quehacer de los señores diputados en la Asamblea Nacional. Esto, hablando exclusivamente en términos de elecciones y proselitismo, que es lo que interesa al aparato institucional aunque también al ser político que nos define.
Pero profundizando en la necesidad de hacerle aportes a nuestra Revolución nos encontramos con que es preciso retomar el discurso matriz y la línea rectora de nuestras luchas: difundir y hacer masivo el dato clasista que sigue moviendo al pueblo. Que hubo millones de pobres y explotados que fueron captados por el antichavismo, es verdad, como también lo es el que los barrios obreros y asiento de desposeídos y marginados volvieron a votar mayoritariamente por el chavismo. En Caracas los barrios populares (23 de Enero, El Valle, Macarao, Antímano, Catedral, Coche, La Vega, San Agustín, Sucre/Catia, y los barrios populosos de Petare) volvieron a votar rojo, y no es casual el que siga moviéndonos esa intuición histórica, que es el dato crucial a exponer y desnudar para discutirlo masivamente: cómo hacer conciencia el instinto profundo de rebelión del ser humano explotado, en contra de la caterva de señorones y señoritos ricos y de clase media que quiere volver a gobernar a Venezuela.

11 comentarios:

Leo Felipe dijo...

¿La caterva de señorones y señoritos ricos y de clase media que quiere volver a gobernar a Venezuela es peor que la caterva de señorones y señoritos ricos y de clase media que gobierna a Venezuela? ¿O el hecho de que el canciller Maduro condujera un autobús en su momento lo equipara de por vida a los pobres explotados? Yo recuerdo cuando mis tíos, que de política no saben un carajo, pero de dominó sí, me decían que Lusinchi era de pinga porque había sido pobre y nada más estudió hasta sexto grado. Y si vieras a esa fiera jugando dominó...

La corrupción es una de las taras evidentes en la historia de los gobiernos republicanos, donde entra Chávez, y es algo que siempre molesta -con razón- a los pobres, porque se vincula directamente con el abuso de poder, con una forma de explotación.

El principal aporte que pueden hacerle a la Revolución es dejar en evidencia a los funcionarios que se aprovechan de sus puestos y contactos para robar y favorecerse, sin importar que pertenezcan al PSUV o a Primero Justicia.

Porque como dice, una cosa es el proselitismo, y otra el ser político que nos define.

Salú.

martieducador dijo...

Has formulado la pregunta clave:
¿Cómo hacer conciencia el instinto profundo de rebelión del ser humano explotado?

Yo he intentado, Duque, dar algunas respuestas y escuchar a otros responderla. Es también interesante observar desde qué perspectiva se responde la pregunta y con qué grado de compromiso.

Freire te diría que vivimos una fase de conciencia transitivo-ingenua, en la cual adolecemos de una falta de compromiso,ignorando las auténticas causas de nuestros problemas.

El venezolano promedio -y esto, por supuesto, no es casual- posee una visión anecdótica de su realidad y sufre de centración. La cosa es tan ruda que yo pudiera estar declarándolo y ser presa del problema. Nací y crecí en una sociedad que fue macerada en medios de comunicación y en instituciones familiares y escolares que hicieron de su ideología un elemento recursivo. Poco a poco fueron encontrando mecanismos mentales para reforzar el sistema en nuestras mentes hasta convertirnos en mayor o menor grado en defensores de ese mismo sistema, en la medida en que uno u otro creyó que formaba parte de sí mismo.

Objetivar esa situación, exorcisar nuestros monstruos, ser concientes de nuestra esencia humana al margen de los rasgos falsos que nos endilgaron, no es sólo una tarea de reeducación que nos llevaría luengos años, sino que es un falsa percepción del poder mismo del sistema, el cual ahogaría en sus simientes cualquier pretención revolucionaria de educación. Y si no, pregúntenselo al mismo Freire, y aquí en Venezuela al profesor Eduardo Leal, artífice del Programa Nacional de Formación de Educadores de la Misión Sucre.

Amigo, camarada, hermano... No sé si la respuesta nos la den los sucesos vertiginosos que este mundo ahora nos ofrece. Todo comienza de pronto a derrumbarse por el peso del sistema. Pero sé que debemos aventurar respuestas a tu pregunta, debemos trazar rutas de compromiso que comiencen a resolver la incógnita.

En eso se nos irá la vida para beneficio de futuras generaciones. Un abrazo.

JRD dijo...

Leo Felipe.
Sí, me interesa el origen social de la gente. Ese fatalismo que revelas le viene muy bien a tu clase social (esa que quiere y quisiera gobernar, mandar y robar para siempre): como Maduro fue autobusero, entonces si quiere que yo le crea que es honesto debe morir autobusero o mendigo. Si comete el error de ocupar un cargo que (según la historia burguesa y la estructura mental de los burgueses) DEBE SER ocupado por un sifrino graduado en Harvard, entonces es corrupto. Yo sé que serás feliz el día que Milos Alcalay sea canciller. Eso sí será "correcto", natural y maravilloso: un viejo marico que piensa en francés, representante de los venezolanos en las cortes de viejos decadentes. Yo mientras tanto me enorgullezco del malandro Nicolás. Ese es de los míos. Ese es el que debe estar ahí. No te voy a preguntar qué te hace pensar que Nicolás Maduro es corrupto o que ha robado, pero si me lo demuestras o me entero de que lo ha hecho, entonces más orgulloso me sentiré de ese tipo. Porque los centavos que no nos robemos los pobres se lo robarán igual los ricos, o algo peor: se lo llevarán a sus arcas legalmente, con lo cual será jurídicamente imposible que se les castigue. Esta es una guerra entre yo y mis malandros y tú y tus sifrinos. El pueblo pobre nunca tendrá más acceso a las riquezas que ahora. Esta sociedad está diseñada para que sólo unos pocos se queden con la pasta. Con esta mierda es que vamos a acabar, yo y los míos: el lumpen que gobierna hoy y el lumpen que no ha nacido y continuará nuestra obra.

Buenas noticias para ti: ese momento del regreso de los tuyos al control del Estado llegará. Cuando este gobierno cese en funciones los de tu clase serán otra vez presidentes, ministros y cancilleres. Probablemente estarás vivo para disfrutar el momento magnánimo en que el presidente de Venezuela sea un mamagüevo con plata y ademanes fingidos. Y yo probablemente no esté vivo para el momento en que los pobres volvamos y hagamos una revolución más profunda y hermosa que este ensayo fallido. Fallido porque los chavistas no logramos desterrar del gobierno a los de tu clase. Pero volveremos y será mejor. Y les dolerá más a los de tu clase.

JRD dijo...

martieducador
Es muy probable que yo haya pecado de esa condición mental que llaman "vanguardismo". Me angustia que no tengamos una conciencia suficientemente sólida como pueblo para revertir aberraciones como esta que nos ocupa: los pobres han salido a votar por sus enemigos históricos. Seguramente esa angustia es innecesaria, por no decir impertinente. El ser humano viaja hacia estadios superiores de organización, hacia una democracia sin jefes ni opresiones. Por fortuna ese proceso revolucionario no depende de carajos angustiados, de analistas o educadores. La humanidad va para allá. Lo único que podemos hacer ahora es empujar un poco las claves de esa rebelión y hacer un puñado de aportes, pero sólo eso. No estaremos aquí cuando esto que hacemos ahora dé sus frutos. Esto es una tarea de generaciones, no sólo de la pobre y engreída generación nuestra.

Ana dijo...

Carajo, ya me tenía preocupada tu silencio. Saludo que vuelvas a escribir. Coincido contigo en que en estas pasadas elecciones no estando en juego el liderazgo de Chávez, aunque tuvo que echarse al hombro el trabajo que correspondía a los candidatos y al partido, el despliegue de la mesa de la ultra derecha fue impresionante. En Lara hicimos balance y nos sentimos muy satisfechos (aún los que no estábamos anotados para votar por el nefasto Reyes Reyes o el importado Carreño) y llegamos a la conclusión de que aportamos la mayor victoria: Bajamos de la nube a Henry Falsón y a los brinca talanquera del PPT. En Sanare, el comportamiento de los electores si estuvo marcado por un profundo sentimiento de clase. No hubo un solo caserío, esos donde viven los campesinos, donde haya ganado otra fuerza distinta a los factores afines al Presidente. En el casco urbano (por llamarlo pretenciosamente de algún modo), se alzó como siempre Copei, viejo y carcomido fantasma con el que se identifican que más tienen en este Municipio.
Creo que lo que si es importante y urgente, es discutir abiertamente qué pasó en estados donde la propaganda de prensa y televisión decía que estábamos haciendo un gobierno de y para el pueblo (Anzoátegui, por ejemplo) y revisar hasta qué punto favoreció este proceso eleccionario seguir empeñados en "elegir" y reelegir personas cuya vocería al frente de la AN pasó sin pena ni gloria; voceros que no se preocuparon por ser verdaderamente voces de los sectores que los llevaron allí; voceros que nunca se ocuparon de visitar -en muchos casos conocer- la parroquia, el peublo, caserío, municipio al que representaban. De todos modos, independientemente de los resultados, la revolución no se discute, sueña o construye en esos fríos salones. Y como el pueblo de Ecuador, nosotros seguiremos construyendo desde abajo, porque somos de abajo, Y no la tendrán fácil los perfumados sifrinos que creen que por haber ganado Petare ya se pueden contar con los nuestros.
Saludos Perro.
La Guara

Franco dijo...

Franco Vielma

No quiero asumir la tipica actitud de los golpes de pecho y que si la gestion y que si esto o aquello. Creo que hay un serio problema aqui, y veo que el comandante lo tiene en vista, pero no lo precisa. Estas elecciones, son un pote de humo en cuanto a resultados se refiere, ya que los votos brutos se calculan por el voto lista y ese voto fue muy cruzado en el chavismo. El escualido vota entubao por quien sea solo porque va en contra de Chavez, pero nuestro chavismo es el que tiene un voto que hay que descifrar, Me preocupa que la estrategia política tenga un componente fundamentalmente estadístico, y no se caracterice al votante, no hay valor cualitativo en la visión a mediano y largo plazo, no se analiza a fondo a nuestro votante chavista que viene de ser el 375 del REP. A que voy con esto, aunque el tema del articulo no es electoral fundamentalmente? A que me preocupa que el comandante quiera salir a hacer campaña vendiendo neveras y regalando carritos a gas. Que es eso? Buen vivir? Ya agudizar las contradicciones de clase no son slogan electoral? Ya no podemos hablar de los pobres y excluidos porque incluimos a muchos y redujimos la pobreza? Me preocupa, que no se mencione, hacer lo que no hemos hecho aún, consolidar en el coroto la lucha social y capitalizar conquistas al poder popular. Al poder que esta mas allá del PSUV, a los movimientos de base, comunitarios o gremiales, disidentes, ñangaras, que se emtrompan desde siempre por las conquistas reales y no por el control del partido. Ese debe ser el aliado tactico del comandante. El pueblo en chancleta que aún vota por la opcion a pesar de que no les gusten los candidatos chavistas y que no pierden de vista el objetivo estrategico. Excelente Nota JRD...

Leo Felipe dijo...

Lee bien mi comentario antes de escribir el tuyo. Porque si: 1) me atribuyes algo que no dije; te juro que... Bah, qué importa, está visto que con el lumpem no se puede dialogar. Cuando celebre mi matrimonio en La Esmeralda no te voy a invitar, y no por chavista, sin por negro, feo y pobre. Qué asco. En cambio a Milos sí.

Avísame cuando empiece la guerra, o cuando terminen con esto que calificas con esa palabra de tan poco gusto. Gracias por abrirme los ojos con esas buenas noticias, gracias a ti ahora sabemos lo que nos espera.

Anónimo dijo...

Coño Duque,

A mi hay una sola cosa que me llama la atención y que me preocupa (apartando los resultados en Zulia, Margarita y Anzoategui):

Los resultados en Petare. Por ahi en Aporrea hay una entrevista bien interesante con Eva Golinger sobre esto, (que Primero Justicia esta ahí metida de la mano con la USAID, etc, etc) me preocupa que ya son dos elecciones seguidas donde la derecha gana en Petare.

Lo que me preocupa es que ese ejemplo cunda y se extienda, porque, coño, Petare no es el Country.

Por eso me preocupa Petare.

Anónimo dijo...

Ya gobierna Venezuela una caterva de señorones y señoritos ricos. Solo que ahora se visten de rojo.

mauricio dijo...

saludos JDR, primera vez que escribo por acá.
Me parece bien tu análisis, aunque me gustaría añadirle algunas cosillas:
1.- El voto Chavista se mantiene.Hay que entender porqué el mismo no ha crecido y en muchas partes tiende a la baja.
2.- Estoy de acuerdo que la cantidad brutal de propaganda que los dueños del poder han puesto en marcha puede inclinar la balanza, pero no es menos cierto que la avalancha de propaganda oficial que hizo el propio Chávez puede también haber mantenido los votos. Cabría pensar en el terreno especulativo sobre qué habría pasado si Chávez no asume las riendas de la campaña. Creo que si bien el PSUV hubiera ganado, habrían sido menos curules. Dejas bien claro y estoy de acuerdo contigo, que no es Chávez quien se la jugaba y pienso que los votos en elecciones presidenciales pudieran mantenerse 60 a 40 fácilmente. En todo caso, cuando muchos se preguntan porqué el pueblo se pega así mismo en las elecciones, creo que la respuesta sería con otra pregunta, casi retórica: ¿Cómo gobernantes del PSUV le golpean al pueblo?? Para mí, simple y llanamente lo que ganó fue el voto castigo, la arrechera contra la gestión, la burocracia, el mal gobierno pues. Creo que Chávez debe realmente aplicar realmente las tres erres o el voto castigo será mayor. El cansancio de la Gestión pública ya está pasando facturas.
Un abrazo!

Joe Garagnon dijo...

Lo que está a la vista es que el pueblo, aún, está muy lejos de tener el poder. Quizás ahora, por las características de los gobernantes, por las ideas (abstrayendo lo màs puro de toda esta confusiòn), este pueblo, el mismo que ha heredado la cruz que generaciòn tras generaciòn ha sido arrastrada desde la maldita invasiòn española, jamàs habìa estado tan cerca de su emancipàciòn (despues de la rebeliòn popular de 1812). Sin embargo y al parecer las condiciones, el momento històrico, no son propicios aùn para tal acontecimiento. Todavìa se escuchan las cadenas de la esclavitud, el lenguaje del dominador y la sumisiòn del dominado. En el fondo del espìritu del pueblo siguen vibrando los ecos de la postraciòn, ese miedo a las lapidarias sentencias de la Iglesia y la burguesìa (y sus instituciones) que buscan aplastar cualquier luz de rebeliòn en el ser humano. Ese miedo palpita en esos ìdola (lo ves en las afirmaciones de "la izquierda de vanguardia"), eso bajarle la cabeza a los intelectuales, eso de que siempre habrán unos pocos que son mejores que el resto. Otra cosa que tengo clara, es que los peligros, las amenazas, las debilidades, llámense como se llamen, de esta revolución, están precisamente en su élite. Es claro y transparente, para mì, que el pueblo debe agarrar el destino con sus propias manos y destronar de una vez por todas a la burguesía. ¿Cuanto habrá que esperar?